Zelenski acomete la mayor renovación de la cúpula militar para cerrar la crisis por el cese del ministro Fédorov
- El presidente ucraniano le ha ofrecido un puesto en el Gobierno, pero Fédorov insiste en volver al Ministerio de Defensa
- Los manifestantes dieron de plazo hasta el viernes antes de reiniciar las protestas
El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, intenta cerrar la crisis política abierta la semana pasada con el cese del ministro de Defensa, Mijailo Fédorov, una crisis que ha desembocado en protestas ciudadanas multitudinarias. Las protestas se iniciaron para pedir la vuelta de Fédorov, pero después los manifestantes centraron sus iras en el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, Oleksandr Sirskii. El propio Fédorov dijo que su cese estaba motivado por sus diferencias con Sirskii, al que acusó de bloquear las iniciativas de su ministerio y de no estar preparado para librar una guerra asimétrica contra Rusia.
Zelenski ha cesado a Sirskii y le ha sustituido por un general más joven, Mijailo Drapati, y ha nombrado al general Igor Skibiuk nuevo jefe del Estado Mayor, en el mayor cambio en la cúpula militar ucraniana desde el comienzo de la guerra en 2022. También ha ofrecido a Fédorov regresar al Gobierno como consejero presidencial o viceprimer ministro para supervisar la modernización y actualización tecnológica de las Fuerzas Armadas. Pero Fédorov ha rechazado la oferta y ha dicho que sólo regresará si es como ministro, informa The Kyiv Independent.
No está claro, por tanto, que el cambio en la cúpula militar cierre la crisis y aplaque a los manifestantes, que podrían volver a salir a las calles el próximo viernes.
La disputa política entre las más altas autoridades encargadas de la defensa perjudica a Ucrania en un momento en que la estrategia de golpear con drones las infraestructuras y redes logísticas en el interior de Rusia parecía estar dando frutos.
Fedorov frente a Sirskii
Fédorov, 35 años, es un civil y no ha servido en el Ejército. Nombrado a principios de año para modernizar las Fuerzas Armadas, apostó por escalar los ataques con drones y por el uso intensivo de la tecnología. Se le atribuye el éxito de los ataques con drones contra las redes de logística y las infraestructuras en territorio ruso, en ocasiones a miles de kilómetros de distancia, lo que ha provocado escasez de combustible en Rusia. También es el responsable de la estrategia de cortar las conexiones de Crimea hasta el punto de casi aislarla de Rusia.
El exministro de Defensa de Ucrania, Mijailo Fedorov, habla a la pensa en Kiev el 16 de julio. Dan Bashakov AP Photo/Dan Bashakov
Estos cambios estratégicos han sido saludados por EE.UU., la OTAN y los aliados europeos como un giro favorable a Ucrania.
El exministro también ha diversificado los suministros y, quizá lo más importante, convenció a Elon Musk para que permitiera a Ucrania usar la red de satélites Starlink y se la negara a su vez a los rusos, lo que ofrece a los ucranianos una ventaja decisiva en el campo de batalla.
Por todo esto, y por su tentativa de reformar el reclutamiento, Fédorov era un ministro muy popular en Ucrania, especialmente entre los jóvenes.
Por su parte, Oleksandr Sirskii (60 años, nacido en Rusia y educado en Moscú) tiene entre sus méritos la defensa de Kiev en 2022, que permitió a Ucrania sobrevivir y seguir luchando, y la contraofensiva que recuperó la región de Járkov. Sus detractores, sin embargo, le acusaban de tener una mentalidad "soviética", de restar importancia a las bajas, y de permitir los malos tratos a los soldados.
Archivo: imagen del general Oleksandr Sirskii, comandante en jefe de las FFAA ucranianas. Servicio de Prensa de la Presidencia de Ucrania, vía AP, archivo
El almirante retirado Juan Rodríguez Garat afirma que el Ejército ucraniano está ya muy lejos de la doctrina soviética. "Los defectos de esa doctrina son el exceso de control, el desprecio por las vidas de los soldados y el establecimiento de objetivos indiscutibles que obliga a los mandos a mentir, como está pasando en el lado ruso", explica a RTVE Noticias.
Rodríguez Garat subraya que la estrategia de ataques con drones a la infraestructura rusa no es nueva, y que si ahora se ha intensificado es por la ventaja tecnológica ucraniana. "Fédorov ha podido duplicar el número de drones que construye Ucrania, pero parte de una base muy amplia. Lo que ha provocado el cambio en la guerra es fundamentalmente un problema tecnológico. La carrera tecnológica entre Rusia y Ucrania por ver quién construye drones más eficaces a veces se inclina de un lado, y a veces de otro".
El almirante cree que la diferencia entre ambos hombres sólo podía ser sobre el "grado" en algunos aspectos fundamentales de la guerra. "Por ejemplo: ¿hasta dónde se puede descentralizar el control? La descentralización sólo puede llegar hasta cierto punto. Más preocupación por la vida de los soldados es importante, pero no hasta el punto de dejar indefensas las ciudades o de renunciar a los contraataques tácticos".
La verdadera discrepancia entre ambos pudo llegar del lado de la movilización. Ucrania sufre un problema de reclutamiento por el alto número de bajas y la falta de rotación. Sirskii intentó hacer efectiva la conscripción sin solucionar el problema de las rotaciones. Se han producido incluso ataques violentos a los reclutadores militares que buscan a quienes se niegan a ir al frente o desertan.
Fédorov había propuesto un sistema para atraer a voluntarios jóvenes, ofreciéndoles sueldos más altos y un periodo fijo de servicio, aunque es dudoso que esta vía por sí sola solucionase la falta de personal.
Drapati: más joven y respetado por los soldados
El sucesor de Sirskii, Mijailo Drapati (43 años), ha sido presentado como un general joven y modernizador. El nuevo comandante en jefe ha declarado este miércoles que su primera tarea será aumentar las acciones contraofensivas "en todos los dominios" y lanzar nuevas operaciones en el interior de Rusia.
También ha asegurado que trabajará "de forma responsable, totalmente centrado y con respeto a la gente que defiende hoy nuestro país".
Drapati tiene 26 años de experiencia en el Ejército, donde se ha bregado en enfrentamientos con los rusos y ha ocupado varios puestos de alto nivel, incluido el de jefe de las fuerzas terrestres, cargo en el que fue nombrado en 2024. Desde esa posición intentó llevar a cabo reformas, incentivar el reclutamiento y mejorar el entrenamiento.
Sin embargo, dimitió en junio de 2025 tras los ataques rusos contra bases de entrenamiento que causaron una docena de muertos. Drapati asumió la responsabilidad por lo ocurrido, algo poco usual, y declaró públicamente que había intentado eliminar la cultura de mando soviética, caracterizada por una "atmósfera de miedo" y "falta de iniciativa", además de "abusos sistemáticos". Su gesto le granjeó la consideración de las tropas y de los ucranianos en general. Desde entonces se desempeñaba como comandante para operaciones conjuntas.
Además, ha sido el único militar de alto rango que ha apoyado públicamente a Fédorov tras su cese. El exministro ha dado la bienvenida al nombramiento de Drapati. "Es un soplo de aire fresco y una nueva fuente de esperanza (...) Es la voz del cambio que no podía ser ignorada por más tiempo", ha escrito en redes sociales.
Félix Arteaga, investigador principal del Real Instituto Elcano, cree que Zelenski sustituye a Sirskii, "un mando que era bueno, más tradicional", por alguien "con más carisma, más acreditado en combate, eficaz y conocido", con una "trayectoria ligada las operaciones ucranianas en el Donbás".
"En la parte operativa es bueno - continúa Arteaga, en declaraciones a RTVE Noticias -, no sé si lo será para el planeamiento estratégico o de defensa a gran escala".
Mikola Bielieskov, analista del Instituto Nacional de Estudios Estratégicos en Kiev considera que el nombramiento de Drapati es un buen paso para calmar las protestas y una oportunidad para las reformas. "Es respetado por los oficiales y abierto al diálogo con otros importantes actores dentro de Ucrania", ha declarado a Reuters. Bielieskov apunta que uno de los problemas es que las funciones de la cúpula militar y del Ministerio de Defensa no están claramente delimitadas.
Crisis de confianza y perjuicio para Ucrania
La crisis en el liderazgo político-militar perjudica a Ucrania justo cuando parecía que gozaba de una ventaja relativa en la guerra.
Fédorov se había ganado la confianza de los aliados europeos y de la OTAN, y quien le sustituya tendrá que formar su propio equipo, lo que llevará tiempo. Ucrania ha tenido cuatro ministros de Defensa distintos durante la guerra, ninguno de los cuales ha llegado a cumplir dos años en el cargo.
El despido del ministro más popular ha levantado además sospechas sobre intereses personales de cargos del Ejército y del propio Zelenski. "La decisión tiene todas las trazas de la tendencia de Zelenski a cesar a altos oficiales y comandantes que se vuelven demasiado populares", afirmaba un editorial de The Kyiv Independent.
Las encuestas muestran que, desde que fue cesado el día 16, los niveles de aprobación popular de Fédorov casi se han duplicado, y ya superan a los de Zelenski.
El año pasado, Zelenski ya tuvo que hacer frente a manifestaciones masivas, las primeras desde el comienzo de la invasión rusa, contra su intento de controlar la agencia anticorrupción. El presidente ucraniano finalmente reculó.
Mientras uno de los dos, Zelenski o Fédorov no cedan, la crisis no estará cerrada. Los manifestantes habían dado tres días de plazo al presidente para atender sus demandas, y ese plazo termina el viernes 24. Habrá que ver entonces si los manifestantes se dan por satisfechos con el cese de Sirskii y el nombramiento de Drapati, o si las protestas continúan para pedir el regreso del exministro.