Sánchez, más solo que nunca, no da un paso atrás: elecciones en 2027 pese a los escándalos de corrupción
- El presidente del Gobierno hace escasa autocrítica en el pleno más duro y bronco de la legislatura
- Feijóo consigue junta a Junts con Vox para pedir que Sánchez se someta a una moción de confianza o dimita
Casi seis horas de debate. Posiblemente el más duro y bronco de esta legislatura. En el orden del día los casos de corrupción en el seno del PSOE y del Gobierno.
El presidente Sánchez hacía escasa autocritica. Repasaba casi por encima lo que se refiere a Cerdán y Leire Díez. Sobre Ábalos, ya condenado, daba un paso más: "Es un caso flagrante de corrupción protanonizados por unas personas concretas que se aprovecharon de su peso dentro del PSOE y en el Gobierno"; y seguía: "Las ilegalidades de José Luis Ábalos son particularmente dolorosas, me cabrean".
Bien, pero la pregunta —sin respuesta del presidente— es: ¿quién les colocó en esa situación de poder?, ¿quién es el responsable? El propio Sánchez, lo sabemos, así que no habría sobrado, en nuestra opinión, un "mea culpa". Un me equivoqué, me engañaron. Algo más que estar "cabreado".
Eso y, sin duda, nuevas medidas anticorrupción que se echaron de menos. Cierto es que el Gobierno ya no tiene suficiente respaldo ni tiempo para aprobar en el Congreso casi nada, pero propuestas anticorrupción habrían mostrado, al menos, un gesto de corrección.
Su defensa a ultranza de Zapatero no dejaba lugar a la duda de con quien está. Casos aparte los de su mujer y su hermano basados, aseguraba, en informaciones falsas de seudomedios. "No me resulta fácil hablar ya que afecta a personas a las que quiero". Y cree que son acusaciones con la intención de "acoso y derribo" al Gobierno.
Begoña Gómez, al escribir esta crónica, está sin pasaporte. Se lo retiró el juez Peinado que, a su vez, está siendo analizado por sus compañeros del CGPJ para ver si su actuación con Gómez se justifica o no.
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Transcripción completa
el caso Bárcenas,
el señor Feijó lo que dijo de Bárcenas fue, y cito textualmente un poco como
dijo con Marcial Dorado,
que no era un narcotraficante, que era un contrabandista, dijo, ¿no?
Bueno, cuando estalló el caso Bárcenas, el señor Feijó dijo del tesorero del
Partido Popular que era un pillo,
un pillo, y que había que distinguir entre el partido y
la persona que trabajaba para el partido
Y cuando en 2018 salió la sentencia de la trama Gürtel, por tanto, ya no
estamos hablando de investigaciones ni de instrucciones
sino sentencias. Sí, sí, pues mire, exactamente.
Nosotros hemos
acatado, hemos respetado y, por supuesto, repudiamos los
comportamientos de José Luis Ávaros
Pero el señor Feijó lo que hizo fue precisamente con la sentencia de la
trama Gürtel y la financiación irregular del Partido Popular..
probada en los tribunales, decir que Rajoy tenía todo el apoyo del señor
Feijó
Dígame, señor Feijó, ¿a esto usted le llama tolerancia cero contra la
corrupción?
Cero es lo que hizo usted ante los delitos del Partido Popular.
El cara a cara Sánchez-Feijóo con el "y tú más" que enfada a los socios
Feijóo ya ha agotado la posibilidad de que pedir la dimisión de Sánchez y que convoque elecciones sea noticia. Es su "mantra", en palabras del presidente, desde el primer día que se sentó en el escaño de líder de la oposición. Un cartucho quemado desde hace mucho.
Tampoco cuenta ya el reiterativo amago de moción de censura que el presidente del PP no se atreve a presentar sin tener garantizados los votos. En esa situación, sin votos, la presentaron primero Felipe González a Suárez y después Pedro Sánchez a Rajoy. Por si quiere repasar la hemeroteca, no les salió mal.
Y luego, en ese cara a cara, estaba el ver quién tiene más larga la lista de casos de corrupción en sus filas. "Usted es el nexo político corruptor", le espetaba Feijóo a Sánchez. Y la respuesta del presidente: "Usted no es el fin de la corrupción, es el regreso de la corrupción ".
No parece que eso consuele o dé confianza a los ciudadanos, más allá de los "creyentes militantes" de cada uno de esos partidos.
Los socios se distancian del presidente
Nunca como el miércoles habíamos visto a los socios parlamentarios tan alejados de Pedro Sánchez y de su Gobierno. La proximidad de elecciones y la corrupción lo han conseguido.
Especialmente llamativo el tono retador de Rufián: "Míreme a los ojos. ¿Usted sabía algo? ¿Ustedes han robado?". O el PNV: "No estamos aquí para salvarle".
Más previsible, desde hace ya meses, y con gran dureza, Nogueras, de Junts, que pedía a Pedro Sánchez que se aparte y proponga un sustituto para la presidencia. Y añadía: "Usted está tocado y hundido".
Todos apretaban pero sin pedir elecciones, amagos con tonos muy, muy elevados pero sin más. Ese tono bronco sacaba la "chulería" —Feijóo dixit— de Sánchez que, lejos de amilanarse por la que tiene encima, soltaba que "la pregunta no es si debemos continuar. La pregunta es: ¿Cómo no vamos a continuar?"
Así que su horizonte sigue siendo el 27 para elecciones generales. Que Sánchez no suelta amarras. Veremos.
Hasta el 27, si una nueva mayoría de Feijóo no lo impide
No tiene valor legislativo, no es vinculante, pero sí muy simbólico. La moción del PP aprobada por 178 síes frente a 171 noes solo "insta" al Gobierno; es decir, le pide al presidente que se someta a una cuestión de cofianza y/o que dimita.
Su valor es político. Y en este caso no es poca cosa que Junts sume sus votos a los de VOX, nada más y nada menos, y a los del PP. Una votación con muchas, muchísimas lecturas más allá de que Pedro Sánchez les haga caso, que va a ser que no.
De entre las lecturas, los de Puigdemont ya no hacen ascos a juntarse con los de la ultraderecha y la derecha "españolistas".
Dos, a Feijóo ya no le debe parecer tan mala la amnistía a los independentistas del procés, incluidos los de Junts, por la que tanto criticó al Gobierno.
Tres. Pregunta: ¿Junts ha olvidado que Abascal defiende ilegalizar a los partidos independentistas?.
Y cuatro, y no por eso menos importante: ¿es consciente el Gobierno y el PSOE de que ya hay una mayoría absoluta organizada frente a ellos?
Pues prepárense, menos aplausos satíricos y más tentarse la ropa. Con 178 votos Feijóo podría ganar una moción de censura, si se atreviera, que le llevaría directamente a Moncloa.