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La subida del petróleo reaviva los temores de estanflación: "Podríamos estar ante una tormenta perfecta"

La subida del petróleo reaviva los temores de estanflación
Imagen de archivo de una plataforma petrolífera Getty Images
RTVE.es

El fantasma de la estanflación vuelve a amenazar a la economía. El conflicto en Oriente Medio ha disparado los precios del petróleo a niveles no vistos desde la invasión rusa en Ucrania y se teme que, de prolongarse, se repita el escenario que Europa vivió en 2022: una inflación elevada acompañada de un estancamiento de la economía.

Esto tiene un nombre, estanflación, y es la peor situación para los economistas. "Por eso es importante desescalar el conflicto lo antes posible. Cuanto antes pase, más contenido será el impacto sobre la economía global", subrayó esta semana el comisario europeo de Economía, Valdis Dombrovskis, antes de reunirse con los ministros del ramo de la zona euro (Eurogrupo) para analizar la situación.

El temor de Dombrovskis es que unos precios de la energía elevados "propaguen efectos más amplios de inflación y confianza" de los consumidores y empresas, así como "interrupciones en la cadena de suministro y condiciones monetarias más estrictas".

Precisamente, el Banco Central Europeo (BCE) se reúne la próxima semana y los mercados ya descuentan que subirá los tipos de interés al 2,5% para no arriesgarse a reproducir una crisis inflacionista como la vivida hace cuatro años, cuando los precios se dispararon por encima del 10%, mientras la economía registró durante años crecimientos inferiores al 1%.

Pero, ¿qué posibilidades hay de que se repita este escenario?

"Todo va a depender de cuánto dure la guerra y, sobre todo, de que Estados Unidos sea capaz de generar certidumbre y seguridad", apunta en una conversación con RTVE el profesor de Economía y Empresa de la Universidad Europea José Manuel Corrales.

En su opinión, si el conflicto continúa más allá de tres o cuatro meses, "estaríamos ante una crisis global de incalculables proporciones y, por tanto, podríamos estar ante una tormenta perfecta", advierte, ya que a ese problema de desabastecimiento energético por el cierre del estrecho de Ormuz, enclave por el que pasa el 20% del petróleo y el gas mundial, se sumaría la guerra arancelaria impulsada por el presidente de EE.UU., que ya ha tenido incidencia en las economías mundiales.

Por el momento, las consecuencias del incremento del precio del petróleo ya son visibles: "La crisis energética ya nos está generando inflación, nos está generando una situación de desaceleración y de costes energéticos que se van a trasladar a los precios finales de los consumidores", apunta el director de Divacons Alphavalue, Pablo García, en una entrevista en TVE.

Por si fuera poco, añade, el mercado de deuda se encuentra "cada vez más tensionado": "Los diferenciales de crédito están subiendo y algunos activos menos líquidos empiezan a no tener liquidez y los bancos están bloqueando. Esto va a suponer unos costes de deuda y, sobre todo, un acceso al crédito más complejo", ha recalcado.

Recesión en EE.UU. o Alemania

Ante este contexto, el experto apunta a que algunas economías podrían verse abocadas a la recesión en 2026, entre ellas, Estados Unidos, que pese a ser un país exportador de petróleo, también verá cómo el precio del barril de Texas subirá de precio: "Eso va a provocar inflación, menos consumo, tensiones en la deuda y una desaceleración global", insiste.

También cree que "lo van a pasar mal" otros países importadores como Alemania, que "ya tiene problemas con el gas que no llega de Rusia" y cuya economía está prácticamente estancada. En 2025, el PIB creció un 0,2%, muy lejos del 2,8% de España.

En el caso de nuestro país, el incremento de los precios del petróleo ya está teniendo su impacto en la economía, por lo que el Gobierno se encuentra preparando un paquete de medidas para contrarrestar sus efectos. "Hay que tener en cuenta que cada día que se prolonga la guerra se gastan mil millones de dólares y eso al final solamente beneficia a los señores de la guerra, a la industria militar, pero no beneficia al conjunto de la humanidad que paga muy caro este conflicto bélico", alerta el profesor José Manuel Corrales.

Con todo, el experto reclama "fórmulas diplomáticas de solucionar el conflicto", donde "las Naciones Unidas, la legalidad internacional y el derecho internacional acaben abriéndose paso", con el fin de que la guerra tenga el menor impacto en vidas humanas, pero también en nuestros bolsillos.