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Con las mayores reservas de petróleo del mundo, Venezuela se ve ahora amenazada por el desplome de los precios del crudo. El país ve dificultades económicas para importar productos básicos como alimentos o medicamentos, aunque el presidente venezolano, Nicolás Maduro, asegura en sus declaraciones que el país está preparado para esta situación. Sin embargo, en resto de países de Latinoamérica, como en Ecuador, su presidente ya habla de crisis histórica.

El coste de los carburantes continúa su suave cuesta abajo impulsada por un petróleo barato. Desde que comenzó el año, la gasolina y el gasóleo se han abaratado entre un 15% y un 20% mientras que el crudo ha perdido dos tercios de su valor. De hecho, el barril de crudo WTI (Texas) ha llegado a cotizar en negativo. ¿Por qué esta diferencia? La mayoría de lo que pagamos al repostar son impuestos. Hacemos un prueba. ¿Cuánto nos costaría llenar el depósito si el crudo costara cero? Hacemos los cálculos con la ayuda de Inés Cardenál, portavoz de la Asociación Española de Operadores de Productos Petrolíferos (AOP). La respuesta es que la gasolina valdría algo más de 80 céntimos el litro y el diésel, poco más de 70.

Juan Carlos Martínez Lázaro, profesor de economía en la IE Business School explica en 14 horas cómo afecta a nuestro bolsillo la bajada del precio del petróleo. Explica que "teóricamente sí debería suponer un ahorro" pero el problema está en que ni los coches circulan ni los aviones vuelan y "el impacto positivo es menor".

También dicho que los mercados financieros "sufren" porque hay temor a que afecte a las empresas provocando quiebras. Y que "no se descarta que si la bajada de precio se mantiene en el tiempo algunos países productores de petróleo tengan que ponerse en una situación financiera complicada".

El precio del petróleo estadounidense no remonta y sigue en negativo, los inversores han tenido que pagar para deshacerse de los barriles. El parón de la economía mundial provocaba el lunes un desplome histórico. Hoy arrastra al barril de referencia en Europa, el de Brent, aunque este sigue en números verdes. Sin embargo, esta caída no repercute de igual forma en los precios de los carburantes. 

La actividad económica mundial está muy parada por culpa del coronavirus así que sobra petróleo y los productores no encuentran compradores a los que vendérselo. Buscar un lugar para almacenarlo no es fácil, por eso en Estados Unidos algunos productores han llegado a pagar 40 dólares a quien se quedara con unos barriles con entrega en mayo que no iban a poder guardar. El precio del petróleo que se entregará en los próximos meses está más alto porque los inversores prevén que el exceso de crudo se vaya reduciendo.

La OPEP lo había avisado: si no se recortaba la producción de crudo, iba a haber sobreproducción. Las peores previsiones se cumplieron y, con cada vez menos sitio para almacenar el petróleo y con los contratos de mayo venciendo mañana, ha sido tal la carrera para quitárselo que el Texas, el barril de referencia estadounidense, ha cotizado en negativo por primera vez en la historiaCon todo, es un caso puntual: el Texas que cotiza mañana ronda ya los 21 dólares, mientras que el Brent está en 26 puntos. Sin embargo, la situación deja claro un problema de fondo: sobra petróleo. El acuerdo de la OPEP y sus aliados no es suficiente y se calcula que, solo en mayo, ya no se necesitarán más de 26 millones barriles de crudo diarios.

Informa David Vidueiro.

Por primera vez en la historia, el precio del barril de Texas, de referencia en Estados Unidos, ha llegado a cotizar en negativo en la jornada del lunes. Los expertos apuntan a que se debe al almacenamiento, ya que sin aviones ni coches los países no necesitan las reservas que tienen de crudo. A ello se le suma que el coronavirus ha dejado las plantas prácticamente inactivas. La Agencia Internacional de la Energía ya calificó 2020 como el peor año de la historia para el petróleo y calificó este mes como el abril negro. 

Los delegados del cártel de la OPEP (Organización de Exportadores de Pretóleo), junto con otros diez países que no pertenecen al grupo, llegaron a un acuerdo (vía telemática) para reducir la producción de petróleo en diez millones de barriles diarios. En el pacto se involucrarían también los países del G-20 y con toda seguridad Estados Unidos. Un recorte que, con esa ayuda externa, podría llegar hasta los quince millones de barriles diarios. Se pretende así poner fin al desplome de los precios del barril, que llegaron a caer hasta los mínimos en 18 años. 12/04/20

El BOE ha publicado hoy una orden ministerial que permite el cierre de buena parte de las gasolineras aunque deberán garantizar el suministro de carburantes y la prestación del servicio. Deberán adoptar horarios reducidos, solo un 37% mantendrán su horario habitual. En cada municipio que cuente con gasolineras, permanecerá abierta una. Prioriza el funcionamiento de aquellas que atienden en zonas de baja densidad demográfica. Las estaciones de servicio están consideradas como servicio esencial. Se mantendrá íntegra la atención al cliente en todos los postes que suministras comnbustible al sector pesquero.

Las refinerías son parte de las empresas de servicios esenciales que siguen funcionando tras semanas de parón económico. Allí se han reforzado las medidas de seguridad y se ha recortado la plantilla a un mínimo de trabajadores para reducir las posibilidades de contagio. También se ha implantado el control de temperatura a la entrada, los equipos de protección integral y las reuniones por videoconferencia. El sector petroquímico produce el combustible que garantiza que los camiones lleguen a sus destinos, que los agricultores saquen adelante la producción con su maquinaria agrícola o el gasoil y el butano que abastecen los hogares entre otras cosas. También genera las materias primas necesarias para fabricar materiales como batas, equipos de respiración en hospitales, mascarillas...

Las gasolineras son uno de los establecimientos considerados de primera necesidad, y por lo tanto, deben continuar abiertos. Sin embargo, se quejan de los pocos clientes que paran a repostar y de la ausencia de ayudas en su negocio por la crisis del coronavirus. Los transportistas también piden protestan por la bajada de los carburantes, apenas el 10 % desde principios de año, a pesar de que el precio del petróleo se ha desplomado a la mitad.