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Claves de las elecciones en Aragón: Vox y Chunta sacan rédito del retroceso de PP y PSOE

Elecciones Aragón 2026: claves de los resultados
De izquierda a derecha, los candidatos a las elecciones de Aragón Pilar Alegría (PSOE), Jorge Azcón (PP) y Alejandro Nolasco (Vox). DISEÑO RTVE / EFE
DANIEL FLORES | DatosRTVE

Vox ha ratificado su pujanza en las elecciones autonómicas de Aragón, al duplicar sus escaños y capitalizar en solitario el giro a la derecha de la región, mientras el PP se ha dejado dos escaños en una victoria pírrica que le hace aún más dependiente de la formación ultraderechista. La caída del bipartidismo clásico se ha completado con el batacazo del PSOE, que repite su peor resultado, los 18 escaños que marcaron su suelo histórico en 2015, y con la salida de las Cortes del PAR, tradicional bisagra entre los grandes partidos. El regionalismo y la izquierda descontentos se han refugiado en Chunta Aragonesista, el segundo gran triunfador de los comicios, que también duplica sus escaños con su mejor resultado en dos décadas.

 
 

1. Aragón se escora a la derecha, que logra superar el 50%

El giro a la derecha que ya quedó patente en las elecciones de Extremadura se ha confirmado, aunque con menor intensidad, entre el electorado aragonés: con el recuento en el 98,8% y a falta de que el voto de los residentes en el extranjero mueva alguna décima, los ciudadanos han otorgado el 52% de los votos a la suma de PP y Vox. Si en este bloque se incluye a Se Acabó La Fiesta (SALF), que no ha logrado representación, el porcentaje roza el 55%.

En cualquier caso, es la primera vez que cualquiera de los dos bloques ideológicos obtiene más de la mitad de los votos en una comunidad en la que el regionalismo tiene una fuerte implantación, lo que además solía introducir una mayor diversidad de partidos en las Cortes. En esta ocasión, sin embargo, los partidos con representación se reducen a seis, la menor cantidad desde 2011.

2. Vox capitaliza el giro a la derecha

Ese giro a la derecha ha beneficiado únicamente a Vox, que duplica su representación de siete a 14 escaños, con un incremento de 42.000 votos respecto a 2023, y con el mayor porcentaje de voto que ha obtenido nunca: su 17,9% supera al 17,7% que obtuvo en Murcia en 2023 y el 16,9% de diciembre en Extremadura. Es un despegue que confirma a la formación de extrema derecha como un partido transversal, capaz de arañar votos en caladeros de todo tipo, desde ciudades medianas como Barbastro, Monzón y Calatayud, en las que ha crecido más de un 10%, hasta localidades de tradición minera como Andorra, en Teruel, donde ha superado al PP como segunda fuerza.

En conjunto, el peso de Vox frente a los populares pasa a ser de dos a uno en votos, cuando en 2023 era de cuatro a uno. Aunque también sale notablemente fortalecido de su duelo con el PSOE, al que ha vencido en 205 municipios, cuando en 2023 le superó únicamente en 69 y sólo dos de ellos tenían más de mil habitantes; ahora le ha ganado en plazas tan significativas como Teruel y Utebo, la tercera y la cuarta ciudad más pobladas. En buena parte, gracias al impulso de los votantes más jóvenes: el análisis del voto por municipios revela que, en las localidades con mayor proporción de residentes de entre 18 y 24 años, el apoyo a Vox es más elevado, una tendencia que se invierte cuanto mayor es la proporción de mayores de 65 años.

3. El PP logra una victoria con sabor a derrota

El Partido Popular ha sufrido en Aragón el mismo efecto que aguó su victoria en Extremadura: aunque gana y evidencia la debilidad del PSOE, en lugar de ampliar su mayoría se aboca a depender aún más estrechamente de Vox. El actual presidente, Jorge Azcón, tendrá que negociar el apoyo de los ultraderechistas con dos escaños menos en las Cortes, tras perder apoyos en todas las grandes plazas: de las 20 localidades más pobladas, apenas sube algo en Ejea de los Caballeros y Andorra, y en Zaragoza, aunque consigue 4.000 votos más, su porcentaje baja ligeramente.

El PP sufre por el empuje de Vox en localidades como Calatayud, donde pierde más de mil votos, casi los mismos que ganan los ultraderechistas. El análisis por municipios sugiere, además, que los populares han sido incapaces de presentarse cómo una solución atractiva para las dificultades económicas de la ciudadanía, especialmente la más vulnerable: su porcentaje de voto cae a medida que aumenta la proporción de parados.

4. El PSOE cae a su mínimo histórico

No por esperada, la debacle del PSOE ha sido menos estrepitosa. Aunque en puridad no se trata de los peores resultados de los socialistas, puesto que en 2015 recibieron 143.000 votos, el 21,4%, y en esta ocasión rozan los 160.000, un 24,3%, en términos de diputados caen a los mismos 18 escaños de entonces, su mínimo histórico. Su fuerza como principal partido de la oposición se ve así notablemente disminuida.

La candidatura de Pilar Alegría, exministra y exportavoz del Gobierno de Pedro Sánchez, apenas ha podido contener la sangría: el PSOE pierde apoyos en 477 de los 731 municipios y, entre los 20 más poblados, tan sólo mejora en Teruel, Jaca y Andorra. El retroceso ha sido especialmente acentuado en la capital, Zaragoza, donde pierde más de 16.000 votos y cae seis puntos, y en las principales localidades de esa provincia, como Calatayud, Utebo, Ejea de los Caballeros y Tarazona.

5. Chunta se dispara entre el desencanto de la izquierda

Junto a Vox, el único partido que puede reivindicar un claro triunfo es Chunta Aragonesista, que pasa de tres a seis escaños tras recuperar casi 30.000 votos, lo que supone su mejor resultado desde 2003, cuando rozó los 100.000 votos y consiguió nueve diputados en las Cortes. Su despegue también se aprecia en casi toda la región, ya que ha mejorado su desempeño en 561 municipios respecto a 2023, aunque se hace tangible en las grandes plazas: en Zaragoza, por ejemplo, ha recabado 20.000 votos más que hace tres años, una subida la principal fuente de votos de la región que se acerca al 6%.

En este sentido, el CHA parece haber recogido el apoyo de sectores urbanos descontentos, que han abandonado a otras opciones de la izquierda, como Podemos-AV. El análisis por municipios apunta a que su porcentaje de votos se incrementa en las localidades con mayor proporción de graduados universitarios y, sobre todo, en aquellos municipios con mayores rentas.

6. El retroceso del regionalismo

La subida del CHA mitiga, aunque no esconde, el retroceso del regionalismo en Aragón, que en términos conjuntos ha conseguido el 14,5% de los votos, prácticamente la mitad que hace dos décadas. Así, entre los perdedores de la noche está Aragón-Teruel Existe, no tanto por la pérdida de escaños -pasa de tres a dos-, como por la caída en la preferencia real de los aragoneses. En Teruel, la provincia que da razón de ser a su proyecto político, ha bajado casi a la mitad, del 20,7% de los votos y 15.338 papeletas a unos 8.600 y un 12,9%. Vox, una formación muy alejada de la perspectiva regional, les ha superado en Teruel capital y en los municipios más poblados de la provincia, como Alcañiz, Andorra y Calamocha.

En cualquier caso, la derrota más dolorosa para el regionalismo es la salida de la Cortes, por primera vez desde que se celebran elecciones autonómicas en Aragón, del Partido Aragonés (PAR), una formación que ha ejercido de bisagra sosteniendo gobiernos tanto de izquierda como de derecha y que ostentó la presidencia de la región en dos ocasiones. Apenas ha recabado algo más de 8.000 votos, cuando hace cuatro décadas fue capaz de atraer a 180.000 votantes, pero su declive era imparable: se ha quedado a 959 votos de revalidar el único escaño que tenía, en la provincia de Teruel, donde justamente ha perdido un millar de apoyos.

7. IU-Sumar resiste con dificultades y Podemos-AV sale

La representación parlamentaria que sale de las elecciones aragonesas se completa con el escaño conseguido por IU-Sumar, que, aunque pierde cerca de 2.000 votos, logra mantener el asiento que ya tenía en la anterior legislatura. En buena parte, gracias a la concentración de sus apoyos en la provincia de Zaragoza y, en concreto, en la capital, donde ha recibido el 60% de sus votos. En cualquier caso, es el partido al que más le cuesta conseguir un escaño, casi el doble que a Aragón-Teruel Existe o el CHA.

Podemos-AV, por su parte, pierde el escaño que tenía y se queda sin representación en Aragón, una de las comunidades en las que llegó a tener más peso, cuando irrumpió en 2015 como tercera fuerza con 14 diputados, liderados por Pablo Echenique. Ahonda así en el desmoronamiento electoral que sufre desde 2019: ya no está presente en los parlamentos autonómicos de Madrid, Comunidad Valenciana, Canarias, Castilla - La Mancha, Galicia, Euskadi, Cantabria ni Cataluña, y en Asturias logró un escaño pero los conflictos internos hicieron que su diputada, Covadonga Tomé, dejara el partido. Ahora, y pese a la excepción reciente de Extremadura, desaparece de otro parlamento regional.