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Bad Bunny, un cantante para bailar, para llorar, para enamorarte y para desafiar a Donald Trump

  • El reguetonero boricua actuará en el descanso de la Super Bowl más polarizada
  • Perfil político desde la dimisión del gobernador Roselló en 2019 al "Fuera ICE" en los Grammy
Bad Bunny protagoniza la primera actuación íntegra en español de la Super Bowl
Javier Villuendas
Javier Villuendas

En una entrevista en Podcast, el pódcast musical de The New York Times, Bad Bunny, recién publicado su disco DeBÍ TiRAR MáS FOToS, reflexionó ante los periodistas Jon Caramanica y Joe Coscarelli: "Mi música a veces es para llorar, mi música a veces es para bailar, a veces es para enamorarse, mi música a veces es para hablar de cosas políticas".

Todos sabemos quién es Bad Bunny. O quizá no. Nacido como Benito Antonio Martínez Ocasio en Puerto Rico, se trata del cantante más escuchado en el mundo en 2025. También lo fue en 2020, 2021 y 2022. Y en español. Hace una semana ganó el Grammy al ‘Mejor Álbum del Año’ por DeBÍ TiRAR MáS FOToS, la primera vez que sucede con una obra en nuestro idioma. Y ahí, ante el mundo y la historia, dijo: "Antes de dar gracias a Dios, fuera ICE".

Este domingo, el ídolo latino actuará en el descanso de la Super Bowl, el espectáculo televisivo con más audiencia en Estados Unidos. Donald Trump valoró como "terrible" su elección. Dijo que lo único que hace es sembrar odio. Incluso que es anti él.

También reconoció que no sabe quién es.

Lo que le pasó a Hawaii

"Quieren quitarme el río y también la playa. Quieren al barrio mío y que abuelita se vaya. No, no suelte' la bandera ni olvide' el lelolai. Que no quiero que hagan contigo lo que le pasó a Hawái", canta el Conejito Malo en su “LO QUE LE PASÓ A HAWAii”, un tema de su último álbum "que habla de la gentrificación en Puerto Rico, su estatus como colonia, la situación grave de la economía que no se puede desconectar de la relación colonial con los Estados Unidos", explica Albert Laguna, profesor asociado de estudios americanos y etnicidad, raza y migración en la Universidad de Yale.

En esta prestigiosa Universidad de la Ivy League, en New Haven (Connecticut), Laguna concibió el pasado septiembre el curso ‘Bad Bunny: estética y política musical’ con un éxito notable. De las 18 plazas ofertadas, recibió más de 100 solicitudes. Amén de una amplia repercusión mediática en periódicos de todo el mundo. Repetirá la asignatura este año y muchos más. Pero lean de nuevo un apunte en el título: "Política musical". ¿Por?

"Soy un investigador, y a través de la cultura popular podemos entender cosas más profundas. He ofrecido cursos sobre historia y cultura del Caribe hispanohablante y su diáspora por más de 15 años. Pero cuando escuché DeBÍ TiRAR MáS FOToS pensé que era una oportunidad de centrarnos en Puerto Rico. La gran mayoría de mis estudiantes no entienden la relación entre Puerto Rico y los Estados Unidos, que es una relación colonial que afecta a los puertorriqueños dentro y fuera de la isla", cuenta.

El profesor de la Universidad de Yale, Albert Laguna

El profesor de la Universidad de Yale, Albert Laguna EFE/Ángel Colmenares

Porque la política no aflora solo en las letras, sino en sus poros. "A través de los géneros de música que Bad Bunny usa en el disco, la plena, la bomba, que tiene raíces en la música afropuertorriqueña, música jíbara, la salsa, todos estos géneros tienen una historia. Y a través del sonido se pueden contar cosas. Un buen ejemplo es la salsa. Es imposible entender la salsa sin conocer la historia de inmigración de Puerto Rico y Cuba a Nueva York, y las razones por qué emigraron que siempre tienen una dimensión política".

Además, el rapero criado en la Vega Baja, un humilde municipio de la isla caribeña que ahora titula su modelo de zapatillas Adidas, no da puntada sin hilo. "Está todo el vocabulario visual. Si Bad Bunny aparece con una bandera puertorriqueña, es la bandera con el triángulo azul clarito, un símbolo del partido de independencia en Puerto Rico. Y el representante del disco es el sapo concho, una especie autóctona que en riesgo de extinción por el cambio climático, por la destrucción de su ecosistema. No es solamente la música sino todos los símbolos".

"Fuera ICE"

En un escenario global de máxima indignación por la labor de los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), que incluso han matado a dos opositores contra las redadas en Minneapolis, Alex Pretti y Renée Good, Bad Bunny fue frontal en su discurso al ‘asaltar’ el gran Grammy. Pero con sutilezas.

El rapero puertorriqueño Bad Bunny en los Grammy

El rapero puertorriqueño Bad Bunny en los Grammy EFE/EPA/CHRIS TORRES

"No somos salvajes, no somos animales, no somos aliens. Somos humanos. Somos americanos". Su filosofía, tipo Yoda, es que el odio "solo genera más odio". "Lo único más poderoso que el odio es el amor. Entonces, por favor, necesitamos ser diferentes. Si peleamos tenemos que hacerlo con amor, nosotros no los odiamos, amamos a nuestra gente y a nuestra familia, no lo olviden", postuló ante el mundo entero. Ya en su tema 'Yo visto así' recitaba: "Hey, como Juan Gabriel cantando ‘Querida’, nunca dejo que el odio decida".

¿Y qué había dicho Trump sobre él anteriormente? "Estoy en contra de ellos. Es una decisión terrible. Lo único que hace es sembrar odio", declaró el presidente de Estados Unidos sobre el reguetonero boricua y Green Day, la banda de punk que tocará antes del partido y que nunca han escondido sus mofas al movimiento MAGA. Entonces, ¿contestó Bad Bunny al mandatario en su discurso en los Grammy?

El personaje 'El sapo Concho', que aparece en el disco y video de Bad Bunny

El personaje 'El sapo Concho', que aparece en el disco y video de Bad Bunny EFE/ Thais Llorca

"Sí, es una respuesta asimétrica. Son unas palabras muy bien elegidas, que representan lo que es su propósito de movilizar conductas contra unos hechos que a medio mundo nos tienen alarmados. Fíjate la diferencia entre los conceptos que utiliza Trump y los que utiliza Bad Bunny, que habla de empatía, de amor. Lo que intenta es incluir en torno a su propósito a la sociedad, despertar conciencias", razona Moises Ruiz, profesor de Comunicación y Liderazgo Político en la Universidad Europea.

Tampoco hay que olvidar que Bad Bunny hizo una travesura con el magnate hace medio año, al incluir una voz idéntica y artificial de Trump que interrumpía su videoclip de “NUEVAYoL para decir: "Cometí un error. Me quiero disculpar con los inmigrantes en Estados Unidos. Quiero decir que este país no es nada sin los inmigrantes", le oímos al presidente 'fake' cuando la controversia por la actividad de los agentes de ICE aún no se había disparado.

"Es importante escucharle no hablar de odio. En un discurso tan envenenado, hay alguien diciendo que hay otra manera de imaginar este momento. Como el tráiler de la Super Bowl, con una visión de la música de unir diferentes personas, sexualidades, orientaciones, razas, géneros... En Trump, la visión de los Estados Unidos es muy estrecha. Bad Bunny representa una visión más inclusiva", opina Laguna, que también recuerda que no siempre fue así.

La dimisión de Rosselló

El docente de Yale se refiere a su misil musical junto a Residente e iLe con un objetivo muy claro: que el Gobernador Ricardo Rosselló cayera. Esto nos exige rebobinar a hace siete años, cuando la isla del Caribe estaba inmersa en masivas protestas por la filtración de unos chats en los que el dirigente junto a sus colaboradores hacían comentarios homófobos y misóginos contra sus críticos.

"En 2019, con el lío con Ricky Rosselló, no sé si fue muy conciliador en ‘Afilando los cuchillos’”. Ahí cantaba: “Y que se enteren to's los continentes que Ricardo Rosselló es un incompetente homofóbico, embustero, delincuente…”, decía una letra de Bad Bunny.

Y que fueron la gota que colmó el vaso. Por entonces, Puerto Rico padecía una crisis económica, escándalos de corrupción y un trauma por la escasa intervención ante la catástrofe del huracán María. Y sí, dimitió. Y entonces publicó el reggaeton "Bellacoso" para celebrarlo. En primera línea en las manifestaciones, son icónicas sus fotos junto a Residente y Ricky Martin en San Juan, la capital.

Bad Bunny, Residente y Ricky Martin en la manifestación contra Rosselló en julio de 2019

Bad Bunny, Residente y Ricky Martin en la manifestación contra Rosselló en julio de 2019 EFE/ Thais Llorca

Así, la talla política de Bad Bunny ha sido directa pero ha tenido ramificaciones laterales. Porque, volviendo al tema migratorio estadounidense, el cantante más escuchado del mundo, con 85 millones de oyentes mensuales, decidió que su ‘DeBÍ TiRAR MáS FOToS World Tour’ no pasara por Estados Unidos para que sus shows no pudiera ser usados por los agentes de ICE como lugares para su cacería de migrantes latinos. La gira que le llevará a hacer diez conciertos seguidos en Madrid en el Metropolitano, por ejemplo. Un dineral que ha dejado de obtener por proteger a sus seguidores de ICE.

"Le veo como un artista comprometido con la realidad y que tiene toda la libertad para posicionarse como estime su conciencia. En este caso, el hecho de haber sacrificado parte de su gira le da todavía mucho más valor", opina Ruiz sobre una estrella que ya había publicado 'El apagón' en Un verano sin ti sobre un corte de más de 20 horas en un hospital puertorriqueño y que acompañó de un corto-denuncia. O 'Una velita', que también habla de la expulsión de los locales por los foráneos, una preocupación que persiste en 'Lo que pasó en Hawaii' y 'DTMF'.

DeBÍ TiRAR MáS FOToS

En opinión de Marta España, crítica musical de Rockdelux, "DeBÍ TiRAR MáS FOToS es "el disco más oscuro de Bad Bunny pese a los ritmos festivos que emplea”. La analista señala que lo que más define su sexto álbum es un amor hacia el pasado y la decepción ante el futuro de Puerto Rico en un disco de folclore crítico con pensamientos "que, aunque en su cabeza durante mucho tiempo, nunca había logrado desarrollar con tanta coherencia como hasta ahora".

La propia canción que da título al disco, una plena, combina nostalgia personal con un trasfondo de protesta social y cultural alrededor de su país. "Otro sunset bonito que veo en San Juan. Disfrutando de toda' esas cosas que extrañan los que se van. Disfrutando de noches de esas que ya no se dan… Debí tirar más fotos de cuando te tuve. Debí darte más besos y abrazos las veces que pude. Ey, ojalá que los míos nunca se muden".

Un género musical, la plena, que también aparece en 'Café Con Ron' y, apunta España, "es propio de celebraciones y fiestas y, si bien el reguetonero no parece demasiado feliz en dicha composición, ejemplifica esa oposición entre el barrio, la cercanía y el sentimiento de comunidad de los músicos caribeños frente a la lejanía y la deslocalización del yo online, que a la larga termina convirtiéndose en el nómada digital que expulsa al pueblo boricua de su tierra natal".

"No me importa si no lo entienden"

"Que Bad Bunny arrase cantando en español no es nada nuevo en los Estados Unidos. Él es una parte de una cadena más larga que extiende hasta el siglo XIX la popularidad de la música del Caribe hispanohablante en los Estados Unidos", matiza Laguna sobre el hito histórico que supone que sea el primero en lograr un Grammy a ‘Mejor Álbum del Año’ por un disco íntegramente en español y su trascendencia en un momento histórico como este.

Aunque hace un matiz a su matiz. "Una trayectoria muy común es que te hacen famoso en tu contexto local y después, para llegar a una audiencia más amplia, cantas un poquito en inglés, los ritmos se aflojan y la música no tiene esa misma intensidad local. Y Bad Bunny hizo lo opuesto, se fue en la otra dirección. Su razonamiento fue: ahora soy muy popular y voy a hacer el disco más puertorriqueño de mi carrera, usando música híbrida, música de la montaña de Puerto Rico, la plena, que son ritmos muy importantes pero que no se escuchan mucho entre los jóvenes. Para mí eso es súper interesante y ojalá un ejemplo de lo que es posible en la música”.

El propio ídolo nacido en Bayamón confesó en aquella entrevista con The New York Times. "Ahora que tu música llega a tantos millones de personas en todo el mundo, ¿existe una parte de ti que siente que tal vez los oyentes se están perdiendo de algo al no entender las letras?", le preguntaron. "Definitivamente. La gente se pierde muchas cosas. De hecho, incluso muchos latinos que hablan español se pierden muchas cosas porque canto en jerga puertorriqueña", contestó. “¿Cómo te hace sentir eso?”, le repreguntaron. "[Cantando] I doooooon’ttttt caaaaaare (No me importa)".

¿Se va a liar en la Super Bowl?

Pese a los rumores, que hablaban hasta de un refuerzo del ICE, finalmente la NFL, la liga de fútbol americano, ha asegurado que no se llevarán a cabo operativos de control migratorio durante la Super Bowl en California, en el partido entre los Patriots de Nueva Inglaterra y los Seattle Seahawks. Tampoco irá Trump, que dice que le pilla muy lejos. Ni verá el partido, solo atenderá al concierto de boicot "100% americano" y contraprogramación que encabeza Kid Rock.

Los seguidores de Trump llaman a boicotear la final de la Super Bowl

Kendrick Lamar, Usher, Rihanna, The Weeknd, Shakira, Jennifer Lopez, Justin Timberlake, Lady Gaga, Katy Perry, Janet Jackson, Gloria Estefan, Beyoncé… y un largo etcétera de artistas han ocupado antes el lugar de Bad Bunny en el más preeminente show musical en los Estados Unidos. Pero nunca antes el morbo estuvo en estos máximos históricos. De hecho, nunca antes tampoco el concierto del medio tiempo ha sido integramente en español, como ocurrirá este domingo.

"Para entrar a la Super Bowl hay que pagar 5.000 o 6.000 dólares. No creo que ICE vaya a encontrar muchos... es ridícula la idea de ICE haciendo redadas en el Super Bowl. Pero sí, creo que en el contexto de la performance de Bad Bunny, va a haber algún momento de política, de gestos, porque lo ha hecho en el Saturday Night Live, en los Grammy… Y también aquí lo espero, algo para celebrar a los inmigrantes”, manifiesta el profesor de Yale.

Bad Bunny sonríe durante la rueda de prensa previa a la Super Bowl

Bad Bunny sonríe durante la rueda de prensa previa a la Super Bowl REUTERS/Carlos Barria

"Ha sido valiente. Sabía dónde utilizaba las palabras, la repercusión que iban a tener. Ahora no puede echarse atrás. La coherencia es fundamental para dotar de credibilidad a estos artistas influyentes. Y si no lo hiciera, desde luego decepcionará”, afirma Ruiz, quien también hace esta observación sobre qué tipo de perfil político representa el autor de “Ella perrea sola”:

"Siendo puristas, un líder necesita personas, no seguidores. Necesita visión, metas, objetivos. A este tipo de personas influyentes como Bad Bunny yo creo que pertenecen al ‘idelado’. Son ídolos a los que se les sigue. Pero también hay una versión de compromiso político. Y a partir de ahí sí que le podemos dotar de liderazgo social, parecido al de Greta Thunberg. Es decir, crea una propuesta y sus seguidores la amplifican. Ahí es donde le ubico. Le denominaría un líder social”.

¿Y Bad Bunny cómo está? Insomne. "La pasada noche no pude dormir, estaba pensando demasiado en esto", declaró en la rueda de prensa previa al partido. Y añadió: "Trato de no pensar mucho en ello. De disfrutar el momento. De vivir con normalidad, levantarme, hacer ejercicio, tomar mi café. Pero es difícil". El único habitante del ojo del huracán sí aterrizó un mensaje: "Quiero hacer una gran fiesta, expresar mi cultura. Solo preocúpense por bailar, divertirse y pasarla bien".