El presidente de Rusia, Vladímir Putin, inicia este martes una visita de dos días a China, donde tiene previsto reunirse con su homólogo Xi Jinping, en un viaje sobre el que Moscú tiene "serias expectativas".
Se trata de la 25ª visita de Putin a China y se produce tras el viaje de la semana pasada del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lo que confirma la hegemonía de Pekín en la escena internacional.
En 2024 un buque ruso se hundió en aguas de Murcia y Salvamento Marítimo tuvo que rescatar a 14 tripulantes en alta mar. Hoy sabemos que transportaba reactores nucleares sin carga radioactiva como ha reconocido el gobierno en una respuesta parlamentaria. El capitán dijo que el buque iba a Corea del Norte, pero una investigación de la CNN asegura que no se trató de un accidente, sino de un ataque de un país occidental.
El buque lo encontraron a unos 100 kilómetros al sur de Cartagena, a finales de 2024. Estaba totalmente escorado a estribor en mitad del mar por tres explosiones consecutivas en la sala de máquinas. Para la compañía naviera, fue un atentado terrorista selectivo y eso apunta una investigación que ahora publica la cadena estadounidense CNN. No fue un accidente, dicen, sino un ataque de una potencia occidental. Un torpedo o una mina lapa.
Según ha reconocido el gobierno español en una respuesta parlamentaria al PP, el carguero transportaba material para propulsores de submarinos, aunque sin combustible, es decir, sin carga radiactiva. Su destino no era el extremo oriental de Rusia, como en un principio se dijo, sino Corea del Norte. Una especie de recompensa de Putin a Kim Jong dado que Pionyang había enviado soldados norcoreanos a Ucrania para reforzar a las tropas rusas.
El barco salió de San Petersburgo, se detuvo unas horas cerca de aguas murcianas por el mal tiempo y ahí se habría producido el ataque. Salvamento Marítimo tuvo que rescatar a sus tripulantes y los llevó a un hotel de Cartagena. A 14 de ellos, porque otros dos nunca aparecieron.
Rusia celebra el 9 de mayo el Día de la Victoria, que conmemora el triunfo de la Unión Soviética sobre la Alemania nazi. Es un día de exhibición y demostración de fuerza militar en desfiles y celebraciones en todo el país. Pero este año las celebraciones se limitaron a Moscú y San Petersburgo, sin armamento pesado y con rumores de medidas de seguridad adicionales en torno a Putin. El Kremlin temía que los drones ucranianos atacasen el desfile. ¿Ha demostrado una debilidad el presidente ruso? Se lo preguntamos a Carmen Claudín, investigadora senior no residente del Barcelona Centre for International Affairs (CIDOB), y a María Domanska, investigadora senior del OSW, Center for Easter Studies.
La Plaza Roja ha acogido un desfile sin tanques ni misiles por la inseguridad de la guerra. Putin honró a los caídos soviéticos mientras defendía su ofensiva en Ucrania, ahora en su quinto año, acusando a la OTAN de agresión constante.
Pese a la tregua de tres días promovida por Trump, el Kremlin reforzó el blindaje de seguridad. Se cortó el internet móvil y se revocaron acreditaciones a la prensa extranjera para ocultar una imagen de vulnerabilidad ante los drones ucranianos.
La Fiscalía de Perú ha abierto una investigación sobre reclutamiento de soldados peruanos para combatir con el Ejército ruso. Hay al menos 600 peruanos luchando en el bando ruso.
Las familias denuncian que fueron captados sin saber a dónde iban y con falsas ofertas de trabajo. Ahora no saben si están vivos o muertos en combate.