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El Banco de España destaca la solidez económica de España pero avisa: el gran riesgo global es la guerra de Irán

  • El regulador teme un shock energético por el conflicto en Oriente Medio
  • La IA aparece ya como un riesgo financiero
Vista nocturna de la Sede del Banco de España en Madrid, con tráfico vehicular y vegetación urbana iluminada.
Sede del Banco de España en Madrid Mateusz Wlodarczyk NurPhoto

El Banco de España lanza un mensaje de alerta en su último informe de Estabilidad Financiera: aunque la economía española goza de buen estado de salud, los riesgos externos por la guerra en Irán han escalado de forma significativa.

Shock energético, inflación persistente y mercado financiero inestable

El punto más preocupante que señala el documento que se ha publicado este jueves es la incertidumbre geopolítica derivada del conflicto entre EE.UU. e Irán iniciado en febrero de 2026. El Banco de España lo argumenta en su capacidad de contagio multidimensional que puede provocar un shock energético, inflación persistente y una corrección abrupta de los mercados.

Avisa el Banco de España de que, en estos momentos, el volumen de la oferta global de energía afectada negativamente por el conflicto es "muy elevado" y eso puede desencadenar un "efecto dominó" en la economía a nivel mundial.

Según el informe, el impacto sobre el mercado energético puede ser mayor al que causó la guerra en Ucrania, ya que "representa un porcentaje de la oferta de energía superior al afectado en 2022 por el conflicto con Rusia". Además, se trata de una producción energética "de más difícil sustitución por su bloqueo físico en la región".

Además, el documento advierte de que se podrían generar cuellos de botella en las cadenas globales de producción que elevarían los efectos sobre la actividad económica y la inflación. Un escenario de inflación más alta durante más tiempo obligaría, añade el texto, a mantener los tipos de interés elevados durante más tiempo del previsto.

Además, tras años de valoraciones muy optimistas, el texto avisa de que cualquier escalada adicional podría provocar una caída repentina en el precio de los activos (acciones y bonos), lo que afectaría la riqueza de las familias y el coste de financiación de las empresas.

Riesgos tecnológicos y de IA

Por primera vez, el Banco de España otorga un peso relevante a la Inteligencia Artificial en su Informe de Primavera 2026. No solo por la ciberseguridad, sino por el riesgo de "obsolescencia de modelos de negocio".

Existe el temor, dice el documento de más de 200 páginas, de que la IA provoque cambios tan rápidos que algunas empresas o sectores financieros no puedan adaptarse, generando inestabilidad en el empleo y en el valor de sus activos.

Crisis de vivienda sí, pero no burbuja

El informe pone el foco en que los precios de la vivienda siguen subiendo por encima de lo esperado. No es que haya una "burbuja" de crédito, como en 2008, sino un problema de oferta insuficiente. Esto es preocupante porque, explica el organismo, dificulta el acceso a la vivienda para los jóvenes y los hogares de menores ingresos, una situación que aumenta su fragilidad financiera ante posibles crisis.

Eso si, el Banco de España está estudiando las posibles herramientas de mayor control hipotecario. De momento, observa que los criterios de concesión se han relajado "ligeramente", pero considera que se mantienen todavía "muy por debajo de sus máximos históricos".

Los topes o límites a las hipotecas, si bien pueden reducir los impagos y mejorar la "resiliencia financiera" de hogares y bancos, también pueden tener "efectos colaterales", advierte el supervisor bancario. Entre ellos, señala el coste del alquiler, la edad de acceso a la vivienda de los jóvenes o el consumo, con diferentes patrones para los distintos grupos de edad.

"En caso de una eventual adopción de estas medidas, es importante una calibración cuidadosa y flexible, que permita maximizar los beneficios en términos de estabilidad financiera minimizando dichos efectos colaterales", concluye.

El Sector Público: una vulnerabilidad estructural

Aunque el déficit de nuestro país ha bajado al 2,4%, el informe señala que la deuda pública cercana al 100% del PIB deja al Estado con muy poco "margen de maniobra". Si el coste de la deuda sube por el entorno bélico y las necesidades de gasto (defensa, pensiones y transición energética) siguen creciendo, la sostenibilidad a largo plazo podría verse comprometida.

En conclusión: el Banco de España está "en alerta" no por debilidades internas de España, sino por Oriente Medio. La situación geopolítica ofrece un contexto global hostil que podría golpear la economía a través de la energía y los mercados financieros.

El informe actúa como un aviso para que ni el sector público ni el privado bajen la guardia ante una segunda parte de 2026 que se presenta muy volátil.