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Xi pide a EE.UU. ser "socios y no rivales" y Trump augura un "futuro fantástico juntos" en el arranque la cumbre de Pekín

  • La reunión está marcada por la tregua comercial, la guerra en Irán, las tensiones tecnológicas y la relación con Taiwán
  • Trump ha llegado acompañado por Marco Rubio y una delegación de ejecutivos entre los que figura Elon Musk
Cumbre entre Trump y Xi JInping en Pekín
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo chino Xi Jinping estrechan las manos ante de su reunión en Pekín. Kenny HOLSTON / POOL / AFP
RTVE.es

La esperada cumbre entre el presidente chino, Xi Jinping, y su homólogo estadounidense, Donald Trump, ha arrancado este jueves rodeada de un gran despliegue en el Gran Palacio del Pueblo de Pekín y buenas palabras por parte de ambos mandatarios, pero con una agenda marcada por la tregua comercial, las tensiones tecnológicas, Taiwán y la guerra en Irán.

Al comienzo de la reunión, Xi Jinping ha asegurado a Trump que "los intereses comunes de China y EE.UU. superan sus diferencias". "Debemos ser socios, no rivales; alcanzar el éxito juntos, buscar la prosperidad común y forjar un camino correcto para que las grandes potencias se relacionen en esta nueva era", ha apuntado Xi, que también ha felicitado a Trump por el 250.º aniversario de la independencia del país, que se celebra este año.

El mandatario estadounidense, por su parte, ha coincidido en que han resuelto dificultades entre ambos de manera "muy rápida" y ha augurado que ambos países van a "tener un fantástico futuro juntos" . "Tenemos una relación fantástica. Nos llevamos bien. Cuando hemos tenido dificultades, las hemos resuelto. Tú me llamas; yo te llamo. Y cuando teníamos un problema lo resolvíamos muy rápido y por eso vamos a tener un fantástico futuro juntos", ha indicado Trump, que ha añadido que Xi es "un gran líder" y que se siente honrado de ser su "amigo".

El mandatario estadounidense, que estuvo flanqueado por el secretario de Estado, Marco Rubio, y su embajador en China, David Perdue, dijo que Xi ha considerado que esta será probablemente la mayor cumbre de la historia y ha destacado la importancia de venir acompañado de los principales líderes empresariales de su país, entre ellos Tim Cook (Apple), Elon Musk (Tesla) o Jensen Huang (Nvidia), quienes asistieron a la ceremonia de recibimiento.

En cuanto a la delegación china, figuraban, entre otros, Cai Qi, miembro del Comité Permanente del Politburó del Partido Comunista de China (PCCh, gobernante); el ministro de Exteriores, Wang Yi, y el titular de Comercio, Wang Wentao.

China recibe a Trump con un gran despliegue

Las palabras de bienvenida de Xi Jinping han venido acompañadas de un gran despliegue: ambos líderes se han estrechado la mano (de manera prolongada pero sin aparentes sin gestos bruscos por parte de Trump) a los pies del Gran Palacio, sede del poder situada en el corazón de la capital, y una plaza de Tiananmen engalanada con los colores de China y Estados Unidos.

También han escuchado los himnos de las dos naciones y han pasado revista a la guardia militar al son de una salva de cañones. Juntos han recorrido una larga alfombra roja ante una multitud de niños que llevaban flores y agitaban las banderas de ambos países al grito de "¡bienvenido, bienvenido!", según relata AFP. Unos gestos que Trump ha agradecido y que ha descrito como "un honor".

Pase de revista del Ejército chino por parte del presidente del país, XI Jinping, y su homólogo estaodunidense, Donald Trump.

Pase de revista del Ejército chino por parte del presidente del país, XI Jinping, y su homólogo estaodunidense, Donald Trump. Mark Schiefelbein AP Photo/Mark Schiefelbein

Pero no serán las únicas muestras de atención del dirigente chino. Xi también ofrecerá un banquete en su honor el jueves por la noche y el viernes, compartirá el té y el almuerzo con su homólogo estadounidense.

Se trata de la primera visita de un presidente de EE.UU. desde la que propio Donald Trump realizó en 2017. Este viaje, inicialmente previsto para finales de marzo, tuvo que posponerse a causa de la guerra en Irán, siendo justamente este conflicto otro de los motivos de tensión que esperan a los dos presidentes en sus conversaciones a puerta cerrada.