Enlaces accesibilidad

Trump y Xi acuden a un "G2" en Pekín en busca de un orden mundial más previsible

  • Las diferencias sobre Taiwán y la guerra en Irán, de trasfondo
  • La reunión supone un esfuerzo conjunto de gestión de crisis y de estabilización
Trump y Xi se reúnen en Pekín en busca de una relación más previsible
El presidente de EE.UU., Donald Trump, y su homólogo chino, Xi Jinping, en junio de 2019 en la cumbre del G20 en Osaka (Japón) REUTERS/Kevin Lamarque

Los presidentes de Estados Unidos, Donald Trump, y el de China, Xi Jinping, mantendrán este jueves una histórica cumbre bilateral en Pekín en busca de una relación más previsible como líderes de las dos mayores potencias mundiales, con Taiwán, el conflicto en Irán y la carrera nuclear del país asiático como asuntos que más causan fricción, más allá de la guerra comercial y los aranceles.

No se espera que de la reunión salgan acuerdos definitivos, pero se ve como un esfuerzo conjunto de gestión de crisis y de estabilización, aunque para el abogado chino Victor Gao, vicepresidente del laboratorio de ideas con sede en Pekín 'Center for China and Globalization', el mero hecho de que Trump visite el gigante asiático es de por sí importante, porque su predecesor en el cargo, Joe Biden, no hizo ningún viaje de Estado a la potencia.

"Las relaciones China-EE.UU. se han convertido en la relación bilateral más relevante del mundo, y para China y EE.UU. hablar el uno con el otro con el fin de compartir puntos de vista es completamente importante", dice el experto a RTVE Noticias.

China es vista como el mayor reto estratégico de EE.UU.

Desde el punto de vista estadounidense, hay miembros de la administración de Trump que sostienen que China es el mayor reto estratégico a largo plazo para EE.UU.

La analista de la Institución Hoover de la Universidad de Stanford Elizabeth Economy, exasesora sobre China del Departamento de Comercio de EE.UU. opina que Trump está centrado en los intereses de su país y dónde Pekín puede tener un impacto negativo. "Garantizar la seguridad de EE.UU. no significa solo en el hemisferio oriental, sino seguir siendo la potencia dominante en el Indopacífico", reflexiona la experta.

Gao indica que Washington todavía busca dominar por encima de China, aunque esta ha demostrado que tiene confianza en sí misma y que puede tener un impacto, por lo que EE.UU tiene que darse cuenta de que debe tratarla como un igual y promover la cooperación bilateral en vez de rivalizar y buscar la confrontación.

"Además, hay muchas cosas sobre las que EE.UU. necesita la ayuda de China -sigue-, como por ejemplo la guerra contra Irán y la inflación dentro de Estados Unidos y los problemas económicos, así como la inversión en IA en EE.UU. y el completo fracaso en la guerra de los chips lanzada por EE.UU. contra China". "En mi opinión, Estados Unidos necesita más la ayuda de China que China la ayuda estadounidense", reflexiona Gao.

Las diferencias sobre Taiwán

La reunión entre los dos líderes se desarrolla con el trasfondo de Taiwán y la autorización por parte de Trump en diciembre pasado de un paquete de armas valorado en 11.000 millones de dólares para la isla, la mayor venta de armamento jamás realizada a este territorio, aunque todavía no se ha llevado a cabo la entrega.

En paralelo, las agencias de inteligencia estadounidense han advertido de que así, como es posible que China no planee invadir Taiwán hacia 2027, como había alertado el Pentágono, sí que pretende hacerse con el control de la isla sin el uso de la fuerza en algún momento futuro.

"No hay mucha gente en EE.UU. que crea que Xi Jingping adoptará una acción militar contra Taiwán en 2027", destaca Economy, quien recuerda que el comandante de las Fuerzas de Estados Unidos en el Indopacífico, Samuel Paparo, ha sido "muy explícito" a la hora de manifestar su determinación para garantizar que el país seguirá teniendo una fuerza disuasoria creíble ante China y que se le castigará si decide llevar a cabo una acción militar en Taiwán.

En su opinión, hay "un fuerte compromiso" en el Congreso estadounidense en torno a la Ley de Relaciones con Taiwán: "Lo que supone que nosotros le proporcionamos el apoyo militar que necesita para defenderse frente a China y EE.UU. mantiene su capacidad para disuadir a China", matiza la analista.

Economy ve que en partes de la administración de Trump y el Congreso existe un consenso de que Taiwán es un aliado económico y de seguridad, además de parte "esencial" de la estrategia en el Indopacífico.

Gao anticipa que Xi va a hacer hincapié en su cumbre con Trump en la importancia de la política de "una sola China" sobre Taiwán.

Dicha política es la postura oficial de las autoridades de la República Popular China desde su fundación y defiende que hay un único Gobierno legítimo, que es del de Pekín, que representa a todo el pueblo chino, por lo que Taiwán sería parte del gigante asiático.

Economy no descarta que Xi logre que Trump cambie parte del lenguaje diplomático sobre la relación EE.UU.-Taiwán o que rebaje la cantidad de ventas de armas estadounidenses a Taiwán.

China se opone firmemente al separatismo de Taiwán

Victor Gao

Por su parte, Gao recuerda que Taiwán está a más de 6.000 millas (más de 9.656 kilómetros) de EE.UU. y la isla está solo a 67 millas (más de 107 kilómetros) de la China continental, por lo que, en el caso de Washington, "no hay ninguna justificación en absoluto para estar involucrado" en este asunto.

"China se opone firmemente al separatismo de Taiwán y luchará hasta el final para reunificarse, independientemente de los obstáculos que EE.UU. quiera interponer. Creo que el presidente Trump se dará cuenta de esto, que si Estados Unidos quiere involucrarse en las relaciones a ambos lados del estrecho, acabará de forma miserable para EE.UU. y posiblemente será el fin de la hegemonía estadounidense si, por ejemplo, fracasan a la hora de evitar la reunificación", avisa Gao.

El experto chino remarca, no obstante, que Pekín quiere insistir en que no hay ninguna prisa en dar ese paso, siempre y cuando los separatistas en Taiwán no generen una situación irreversible y Washington adopte pasos como desplegar tropas en la isla.

El encuentro entre los dos líderes mundiales se desarrollarán con el contexto de la guerra en Irán y el acercamiento de China a Irán.

Trump no desea hablar de Irán porque está "bajo control"

Sin embargo, el propio Trump ha descartado antes de partir hacia China que este sea un tema de conversación con su interlocutor, porque, como ha afirmado, EE.UU. tiene este asunto "bajo control".

El profesor chino en Relaciones Internacionales de la Universidad de Ginebra, Lanxin Xiang, explica a RTVE Noticias que Pekín ve el conflicto en Irán como "un error" de Trump y no le incomoda ver que el presidente estadounidense no encuentra la manera de retractarse. "Sin embargo, conociendo el berrinche de Trump, China se abstiene de intervenir directamente en esta guerra", afirma.

Del mismo modo, no parece que vayan a hablar del arsenal nuclear que China ha expandido especialmente en los últimos años, porque, indica Lanxin, "Pekín no tiene interés en hablar de este tipo de armas y su arsenal es demasiado pequeño comparado con los de EE.UU. y Rusia".

Por contra, sí que existe un interés mutuo en establecer "una especie de diálogo" sobre Inteligencia Artificial (IA) y en intentar reducir los riesgos de seguridad que pueden provenir de esta tecnología, apunta por su parte Economy.