Pódcast 'Diario de Ucrania': la imagen de Putin se debilita tras un Día de la Victoria sin tanques y el descontento de la población
- El Kremlin matiza las palabras de Putin en el Día de la Victoria: "aún queda mucho trabajo por hacer"
- El presidente Volodímir Zelenski no se fía y denuncia que no se ha respetado el alto el fuego
En su discurso del Día de la Victoria el presidente ruso Vladímir Putin aseguró que "este asunto está llegando a su fin", refiriéndose a la guerra de Ucrania. Pero el Kremlin matiza días después: "aún queda mucho trabajo por hacer", ha dicho el portavoz Dimitri Peskov en su rueda de prensa telefónica diaria.
El presidente ucraniano Volodímir Zelenski no se fía, y asegura que Moscú realmente no tiene ninguna intención de acabar con los ataques. Y como prueba, denuncia que no se han respetado ninguna de las treguas propuestas por Trump y Putin para conmemorar el aniversario de la victoria sobre la Alemania nazi, un día importante para el nacionalismo ruso y para Putin, que aprovecha la ocasión para hacer una demostración de fuerza al exterior y al interior del país. Pero este año las celebraciones del 9 de mayo han tenido algunas particularidades.
DPA vía Europa Press KREMLIN/dpa
Un desfile del Día de la Victoria sin tanques
Moscú anunció que este año no habría armamento pesado por la "situación operativa". Además, se cancelaron celebraciones en otras ciudades. "Ha sido un desfile totalmente aguado"; explica Carmen Claudín, investigadora senior no residente del Barcelona Centre for International Affairs (CIDOB), en el pódcast 'Diario de Ucrania'. "Zelenski ha conseguido la preocupación de Putin, y los ucranianos han marcado la agenda de su fantástico día nacional, el más importante".
María Domanska, investigadora senior del OSW, Center for Easter Studies, asegura en el pódcast que todo lo que ha rodeado al desfile es una muestra del debilitamiento de la imagen de Putin. "Hemos estado observando en los últimos meses una serie de tendencias negativas, que afectan a la imagen de Putin como un líder de éxito. Yo lo llamaría el desfile de la no victoria".
La imagen de Putin, debilitada
Según Domanska la fuerza empieza por la imagen y la de Putin se está debilitando, al rebajar el nivel del desfile, aumentando las medidas de seguridad por la amenaza de Ucrania. "Por esa débil Ucrania que se suponía que iba a conquistar en tres días, pero que ha estado luchando con éxito por quinto año. Esto diría que debilita su imagen, no solo a ojos de la sociedad, que sigue bajo la gran influencia de la propaganda, sino sobre todo a ojos de la élite rusa. Y son quienes toman las decisiones", explica.
Y añade que la situación no es todavía grave para Putin, pero sí que puede empezar a haber voces discordantes. "Diría que todas las informaciones que dicen que los miembros de la élite rusa están dejando de creer en Putin como la única opción, como el único líder exitoso a largo plazo de Rusia, tienen sus fundamentos", cuenta la investigadora del OSW.
Los cortes de Internet móvil
Los efectos de las sanciones han tardado varios años en llegar a notarse en la economía, pero las consecuencias de los cortes de Internet son inmediatas. En los días previos a la gran celebración del triunfo en la que los rusos llaman la Gran Guerra Patria, el Kremlin anunció cortes de Internet móvil en Moscú, siempre por seguridad: para evitar que los drones ucranianos puedan acceder a su objetivo, o que se puedan difundir ciertas informaciones. Pero esto, no ha gustado a los rusos, explica Claudín, que cuenta que ha sido más catastrófico para Putin que cualquier dron ucraniano. "Ha provocado malestar de forma tan clara que ni siquiera puede ser ocultada por algunos de los medios permitidos", explica, sobre una sociedad altamente dependiente de Internet para pagar el autobús, pedir un taxi, o comprar algo en una tienda.
Los cortes de Internet tocan muchas sensibilidades: los comercios online dejan de vender, los medios de propaganda no llegan a sus lectores. "La consecuencia es directa. Todo el mundo se ha visto afectado. Nunca hasta este momento había habido una reacción tan clara y transversal de toda la sociedad, desde los empresarios a la gente más humilde", explica la investigadora de CIDOB, que recalca la importancia de la situación interna. "Ha venido a demostrar que hay un mar de fondo que difícilmente se puede manifestar claramente, ya que todas las expresiones de desacuerdo y descontento están prohibidas, pero ahí están".
Domanska explica que los cortes van más allá de algo puntual por las celebraciones. "Aparentemente se ha tomado la decisión de que los rusos deben aislarse del resto del mundo". El Kremlin ha creado una "lista blanca" de páginas que han pasado el filtro de las autoridades. Algo similar a China, explica, pero en Rusia lo lleva a cabo el Servicio Federal de Seguridad (FSB). "No están interesados particularmente en la economía o la propaganda, ellos son responsables de la seguridad. Así que van a por un bloqueo total. Tecnológicamente es difícil y lo vemos cada día que intentan apagar algo, que acaban apagando sin querer otras cosas importantes, generando grandes costes a la economía", cuenta. También para el ejército, que ha tenido problemas con su principal herramienta de comunicación: Telegram.
Alexander NEMENOV / AFP
La popularidad de Putin cae poco a poco
Tampoco consiguen ocultar los medios rusos la situación económica. La economía rusa aguantó las sanciones y el aislamiento más de lo que creía occidente, pero casi cinco años después la población empieza a notarlo. "Entre caer y sufrir hay una diferencia, la economía rusa no cayó, efectivamente, pero sí empezó a sufrir", dice Claudín. La economía rusa consiguió contrarrestar el efecto inicial de la guerra, y contó con el apoyo de China. "Han ayudado dentro de lo posible, por ejemplo, comprando gas y petróleo, beneficiándose a la mitad de su precio". Pero los efectos de las sanciones están llegando. "Lo que está claro es que la opinión pública rusa en este momento no está en absoluto contenta y satisfecha con la situación económica del país", concluye.
Las últimas encuestas dan a Putin una aprobación del 73%, una cifra alta y seguramente poco fiable por la situación de represión en el país. Pero Domanska apunta a la tendencia, porque hace unos meses la cifra era un 79%. "Aunque no nos fiemos de los números, sí que vemos una caída en el apoyo durante varios meses seguidos".
Aunque la popularidad caiga, no es de esperar grandes movimientos por la capacidad del régimen para la opresión. Pero podría ser un principio. "Diría que todos los intentos de eliminar a un líder y reemplazarlo con otro empiezan con la percepción. En este momento cuando la percepción está cayendo y la gente empieza a pensar que algo malo está pasando, que quizás el líder no controla la situación ya, puede ser el principio de turbulencias políticas o de un escenario alternativo". También ve como probable un escenario en el que pasen tres o cuatro años con un descontento creciente y un debilitamiento de Putin sin que nada pase.
Las negociaciones de paz
El caso es que el Día de la Victoria ha movido muchas cosas en torno a Ucrania, paralizadas desde febrero por la guerra de Irán. Se vuelve a hablar de negociaciones de paz, el portavoz del Kremlin, Peskov, asegura que continúan los contactos trilaterales con Ucrania y EE.UU., y que esperan la llegada de los mediadores estadounidenses, Steve Witkoff y Jared Kushner.
Rusia sigue ocupando en torno a una quinta parte de Ucrania, y la cuestión territorial sigue sin resolver: Ucrania reclama el 100% de su territorio. Después de todo, puede que todo siga igual: que los rusos sigan sufriendo la represión y los ucranianos la guerra.
Diario de Ucrania