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Putin llega a Pekín después de Trump, en unas idas y venidas que ratifican la hegemonía de China

  • El presidente ruso visita a Pekín tras el viaje de Donald Trump la semana pasada
  • Durante su estancia, adoptará con Xi una declaración sobre el mundo multipolar
Putin viaja a Pekín después de Trump, en unas idas y venidas que ratifican la hegemonía de China

El presidente de Rusia, Vladímir Putin, ha llegado este martes a China en una visita de Estado de dos días, donde tiene previsto reunirse con su homólogo Xi Jinping, en un viaje sobre el que Moscú tiene "serias expectativas" y que ha querido desvincular de la reciente estancia del mandatario de Estados Unidos, Donald Trump, en Pekín.

El avión del mandatario ruso ya ha aterrizado en la capital china, según la agencia estatal Xinhua, y mañana será agasajado con una ceremonia de bienvenida en la plaza de Tiananmen, previo al encuentro con Xi.

Antes de partir en su 25ª visita a China, Putin ha afirmado que las relaciones bilaterales se encuentra en "un nivel sin precedentes", en un vídeo difundido por el Kremlin. Asimismo, ha valorado el compromiso de Xi con la colaboración a largo plazo: "Estoy convencido de que nuestros lazos amistosos y afectuosos nos permiten diseñar los planes más audaces para el futuro y materializarlos", ha manifestado.

Un puesto en China exhibe retratos enmarcados de Trump, Putin, Ronaldo y Kim Jong-un, junto a un hombre mayor pensativo en primer plano.

Retratos de Vladímir Putin y de Donald Trump, a la venta en una tienda en Shanghai, en China EFE/EPA/ALEX PLAVEVSKI

Este viaje se produce cuando se cumplen 25 años de la firma por parte de ambos países del Tratado de Buena Vecindad y Cooperación Amistosa, que sentó las bases de su cooperación.

Antes de la partida de Putin, el asesor presidencial ruso Yuri Ushakov, citado por las agencias rusas, ha adelantado que durante esta visita los presidentes ruso y chino adoptarán una "Declaración sobre el Establecimiento de un Mundo Multipolar y un Nuevo Tipo de Relaciones Internacionales" y firmarán unos 40 acuerdos de cooperación en sectores como el industrial, el comercial, educativo, de transportes, de construcción, innovación y cinematografía.

Rusia y China abogan por una política exterior autónoma

Sobre esa declaración, Ushakov ha precisado que se trata de un documento programático, de unas 47 páginas, que definirá las principales vías de desarrollo de los lazos bilaterales, así como la visión compartida sobre temas de interés internacional y los formatos de interacción en asuntos globales.

"Tanto Rusia como China están comprometidas con una política exterior independiente y autónoma. Junto con nuestros amigos chinos, respetamos el derecho internacional y las disposiciones de la Carta de las Naciones Unidas en su totalidad", ha asegurado el asesor presidencial, quien ha abogado por construir un orden mundial "más justo y democrático".

En paralelo, Putin y Xi abordarán temas como la cooperación en el suministro de hidrocarburos, aunque Usakov no ha querido adentrarse en detalles y se ha limitado a decir que los dos líderes conversarán sobre este asunto "con gran profundidad".

Otro de los tópicos que están en la agenda es el proyecto del gasoducto Poder de Siberia 2, con capacidad de bombear 50.000 millones de metros cúbicos al año y que podría conectar esta región rusa con el norte de China.

En su agenda, Putin tiene programado reunirse con el primer ministro chino, Li Qiang, y hará un recorrido con Xi por una exposición fotográfica sobre la historia de las relaciones ruso-chinas, preparada por las agencias TASS y Xinhua.

Los temas claves con el té

El viaje concluirá con una reunión informal para tomar el té con el presidente chino: "Nos estamos preparando para ello porque todo lo que deba discutirse confidencialmente, a puerta cerrada, de manera amistosa y franca, se discutirá durante esta reunión, tomando el té después de la cena de gala", ha afirmado Ushakov.

Por su parte, el portavoz de la Presidencia rusa, Dimitri Peskov, ha explicado que el contacto entre Putin y Xi ayudará a impulsar y expandir las relaciones bilaterales.

Junto al presidente ruso, viaja una comitiva integrada por ocho ministros, cinco viceministros y responsables de empresas rusas que operan en China. Ante posibles comparaciones con la delegación estadounidense que encabezó Trump la semana pasada, donde estuvo acompañado por miembros de su Gobierno y más de 15 directores ejecutivos de compañías como Jensen Huang, de Nvidia; Tim Cook, de Apple; Elon Musk, de Tesla; o Larry Fink de BlackRock, Peskov ha rechazado trazar paralelismos.

"No competimos con nadie en la composición de nuestras delegaciones. Estamos desarrollando nuestras propias relaciones independientes y multifacéticas con China, a las que nosotros y nuestros amigos chinos llamamos una asociación estratégica privilegiada y especial", ha asegurado Peskov.

El portavoz ha recordado que las relaciones entre ambos países abarcan varios ámbitos, "más allá del comercio y la cooperación económica", ya que los dos Ejecutivos están desarrollando "activamente" un diálogo en el campo de la educación y el próximo año Rusia y China celebrarán un año de cooperación en esta materia.

China quiere que la visita inyecte estabilidad al mundo

Putin visita China con "expectativas serias"

Putin visita China con "expectativas serias"

Por su parte, un portavoz de la cancillería china, Guo Jiakun, ha detallado que durante su encuentro Xi y Putin conversarán sobre los lazos bilaterales y la cooperación en varios ámbitos, así como de temas internacionales y regionales de interés mutuo.

"Las dos partes tomarán esta visita como una oportunidad para seguir promoviendo el desarrollo de las relaciones entre China y Rusia a un nivel más alto, lo que inyectará una mayor estabilidad y energía positiva en el mundo", ha expresado Guo, según medios estatales chinos.

Putin llega a China una semana después de la visita de Trump a Pekín, la primera de un presidente de EE.UU. al gigante asiático desde noviembre de 2017, cuando el republicano se trasladó al país durante su primer mandato.

Moscú desvincula la visita de Putin de la de Trump

En ese sentido, Usakov ha subrayado que "no existe ningún vínculo" entre los viajes de Putin y Trump a China y ha destacado que la fecha del traslado del líder ruso se acordó en febrero pasado.

Esta última visita de Trump a China transcurrió en medio de gestos cordiales con Xi y ha servido para rebajar la tensión bilateral, aunque terminó con menos avances de lo esperado. El presidente chino le pidió ser "socios y no rivales", pero le advirtió de que "gestionar mal" Taiwán podría llevar a un conflicto.

Trump precisó al final de su viaje que ambos coincidieron en sus posturas sobre Irán, ya que, según el estadounidense, Xi y él quieren que se acabe el conflicto, evitar que Teherán tenga un arma nuclear y que se abra el estrecho de Ormuz.

Putin y Xi se han reunido más de 40 veces desde 2013 y su último encuentro se produjo en septiembre de 2025 en la capital china. Antes de la visita de este martes, el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, viajó a Pekín a mediados de abril, cuando fue recibido por Xi.

El pasado 9 de mayo, Putin anticipó que durante su estancia en el país asiático Rusia y China tienen previsto dar un gran paso en petróleo y gas, donde Moscú quiere aumentar sus exportaciones a Pekín. "Estaré muy satisfecho si logramos ponerle punto y final durante la visita", dijo entonces.

Los lazos entre Moscú y Pekín se han fortalecido tras la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022 y las sanciones impuestas a Rusia por esta guerra.

A ese respecto, Peskov ha destacado que, pese a la suspensión de las negociaciones de paz, Rusia espera que el proceso se reanude y que EE.UU. continúe con sus esfuerzos de mediación: "Esperamos que nuestros colegas estadounidenses continúen sus esfuerzos de mantenimiento de la paz y de mediación", ha dicho.

Según el diario británico Financial Times, Xi habría dicho a Trump durante sus encuentros de la semana pasada que Putin podría acabar arrepintiéndose de haber invadido Ucrania, aunque China ha negado este martes que su presidente transmitiera esas palabras a su homólogo de EE.UU. En ese sentido, el portavoz del Ministerio chino de Exteriores ha calificado de "completamente inventada" la información del Financial Times.