Volver a casa de los padres, heredar o pedir más intervención: así siente España la crisis de la vivienda
- Más de la mitad de quienes tienen entre 18 y 44 años se consideran perjudicados por la situación de la vivienda
- Más del 20% de los jóvenes han tenido que volver a compartir o a vivir con su familia
Las acampadas contra los desahucios y las movilizaciones por el acceso a la vivienda han llenado calles de decenas de ciudades de España en las últimas semanas. Un estudio sobre la situación de la vivienda del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), con más de 6.000 entrevistas realizadas en junio, permite estimar qué piensa la sociedad española del problema de la vivienda y hasta dónde se extiende ese malestar. Una mayoría amplia está preocupada por la situación, y a favor de que el Estado intervenga para garantizar que nadie se quede sin poder acceder a una vivienda. Cuando se mira al detalle por edades, salta a la vista que los jóvenes son los más preocupados porque también son quienes por lo general sufren las consecuencias más descarnadas de un mercado desbocado. Estos gráficos resumen las respuestas de los ciudadanos.
El 87% de los ciudadanos declara que la situación de la vivienda en España le preocupa “mucho” o “bastante”. En todos los tramos de edad esta inquietud es alta, aunque desciende cuanto más años tiene el encuestado. La preocupación, sin embargo, alcanza el 93% entre quienes tienen de 25 a 34 años. La edad de emancipación media en España es de 30 años, según Eurostat, por lo que la salida al mercado de la vivienda se produce en ese grupo de edad. Precisamente son los jóvenes quienes se sienten más perjudicados por la escala de precios y las dificultades actuales para alquilar o comprar. El siguiente gráfico muestra cómo sienten los diferentes grupos de edad que les impacta el mercado de la vivienda.
En el conjunto de la sociedad, el 42% de los encuestados asegura que se siente perjudicado, pero cuando se pone la lupa en los datos por tramos de edad, se ve claramente la brecha generacional. Más de la mitad de los jóvenes de 18 a 24 años (56,1%) asegura que la situación “le está perjudicando”; una proporción que se eleva a siete de cada diez (68%) entre los jóvenes de 25 a 34 años, justo cuando se esperaría que estuvieran independizados y con un proyecto de vida encarrilado.
El porcentaje sigue siendo muy elevado en el tramo siguiente, con un 57,2% de personas entre 35 y 44 años que se sienten perjudicadas. Incluso superada esta edad todavía hay cuatro de cada diez encuestados, hasta los 54 años, que se ven afectados personalmente por la crisis de la vivienda.
El encontronazo con el mercado de la vivienda
La difícil situación de la vivienda obliga en ocasiones a dar marcha atrás en los planes de independizarse. En los últimos cinco años, son muchos los jóvenes que han tenido que volver con sus padres o compartir piso con otros compañeros por no poder pagar su casa una vez que ya se habían emancipado. Una situación que han vivido más del 28% de los encuestados entre los 25 y 34 años. Justo la misma franja de edad donde más personas se sentían perjudicadas por la situación de la vivienda.
Aunque las cifras son más altas entre los más jóvenes, llaman la atención los porcentajes registrados entre gente más mayor. Entre los 55 y los 64 años, por ejemplo, hay un 6% de personas que asegura que ha tenido que irse a vivir con familia o compartir piso por no poder pagar la vivienda en la que vivía en un momento que coincide con el tramo final de la vida laboral.
En un contexto de alquileres disparados, algo más del 8% de la población reconoce no haber podido pagar el alquiler en algún momento de los últimos cinco años. Entre los jóvenes de 25 a 34 años el porcentaje es del 13,5%.
En el caso de las hipotecas, algo más del 4% de los encuestados reconoce no haber podido pagar la cuota en algún momento de los últimos 5 años. El porcentaje es casi la mitad de los que no han podido pagar el alquiler. En la crisis financiera de 2008 -esencialmente inmobiliaria en España con el estallido de la burbuja- los impagos de la hipoteca provocaron miles de desahucios. Ahora, las ejecuciones relacionadas con el alquiler han sustituido a las referentes a las hipotecas como principal causa de desahucio.
En el caso de las hipotecas, las cifras más altas de impago se dan entre la población adulta, entre otros motivos, porque viven menos de alquiler y más en casas de su propiedad aunque todavía tengan que sufragar la deuda con el banco. Entre los encuestados de entre 65 y 74 años, más del 6% reconoce no haber podido pagar la hipoteca en el último lustro.
La propiedad sigue siendo la opción preferida de los españoles: el 93,5% dice preferir tener su vivienda en propiedad por encima del alquiler. A este respecto, una vía de acceso es la herencia. El 32% de los encuestados tiene “perspectivas de heredar total o parcialmente” alguna vivienda o parte de una. Este porcentaje supera el 40% en todos los grupos de edad de entre 18 y 44 años.
Cómo intervenir en el mercado de la vivienda
La encuesta dedica un apartado a posibles soluciones, dado que la situación habitacional se considera un problema. El 76% de los españoles cree que hay que intervenir "tanto como sea necesario" para garantizar el acceso de todos a una vivienda. Cuando se pregunta por medidas concretas, la sociedad está mayoritariamente a favor de bajar impuestos a quien vaya a adquirir su primera vivienda, y mayoritariamente en contra de expropiar viviendas vacías. El siguiente cuadro resume las opciones planteadas a los encuestados, y su grado de apoyo dependiendo de la edad.
Expropiar viviendas vacías es la única opción que genera más rechazo que apoyo en la población general: el 54% se muestra en contra. A este respecto hay un gran contraste por edades, con un apoyo mayor de los grupos de edad más jóvenes. Se observan, sin embargo, amplios consensos sociales. La medida con más respaldo es rebajar impuestos a quien compre una vivienda para habitarla (el 95% de los españoles está a favor; solo entre los mayores de 75 años el apoyo baja del 90%, hasta el 88%). Pero también cuentan con el apoyo de al menos el 75% medidas como limitar los pisos turísticos o dar más garantías a los caseros frente al impago.