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Los jóvenes frente al muro del alquiler en España

Los jóvenes españoles frente al muro del alquiler
Los jóvenes españoles frente al muro del alquiler DatosRTVE

Los jóvenes españoles son de los europeos que más tarde se independizan. Una de las principales razones esgrimidas por quien se ve abocado a quedarse en casa de sus padres es la falta de acceso a la vivienda, que ha saltado a la conversación pública esta semana por una acampada multitudinaria en la Puerta del Sol. Los jóvenes se enfrentan a un muro difícil de superar, ya que los salarios no dan para costearse el alquiler de una vivienda tipo al precio de mercado actual. El siguiente gráfico relaciona el sueldo mediano de las personas de 25 a 29 años de España con el mercado del alquiler: quienes a esa edad se han emancipado tienen que hacer un sobreesfuerzo notable para pagar los alquileres a precio de mercado. Quienes no se han emancipado no pueden acceder a una vivienda ni siquiera dedicando todo su sueldo al alquiler.

Los veinteañeros independizados viven en hogares que perciben unas rentas anuales superiores a los 27.000 euros, según el análisis de los microdatos de la Encuesta de Condiciones de Vida del INE. En realidad, la línea que separa a las rentas de quien se ha emancipado y quien no es muy fina, apenas unos miles de euros al año, pero esconde situaciones en las que solo compartiendo gastos con la pareja o compañeros se puede costear un alquiler. "Lo sabemos por experiencias cercanas, familiares y amigos. Hay muchas personas en estos momentos atrapadas en el alquiler, que están destinando el 50, 60 o el 70% de sus rentas a pagarlo. Hay que bajar ese esfuerzo", ha explicado en RTVE la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez.

Las instituciones están de acuerdo en el diagnóstico. "Los elevados esfuerzos para acceder a una vivienda, tanto en propiedad como en alquiler, se intensifican en las grandes ciudades y entre los jóvenes y los nuevos residentes, colectivos en los que emergen situaciones de sobreesfuerzo y vulnerabilidad social", expone el Banco de España en su último informe. El pago de un alquiler a las cifras que impone el mercado español, con unos precios que han subido cerca de un 90% en la última década según los datos del portal inmobiliario Idealista, pone a los jóvenes en una situación precaria en el momento vital de conformación de un hogar propio. Esa precariedad tiene consecuencias que se arrastran a lo largo de décadas.

En los últimos 10 años, sin embargo, los indicadores monetarios de bienestar de la población española han mejorado. "Hay menos gente bajo el umbral de la pobreza, y los indicadores de desigualdad han disminuido. Entonces, ¿a qué se debe la sensación social de que la economía no va tan bien? Nuestra hipótesis es que detrás está el factor de la vivienda", expone Álvaro Pinto, coautor junto a José Ignacio Conde-Ruiz de un informe para el centro de estudios Fedea que analiza la cuestión. "Uno de cada seis inquilinos de mercado no aparece como pobre según la renta, pero cae por debajo del umbral [de pobreza] una vez descontado el alquiler", explica el investigador.

Mayor proporción de inquilinos

El porcentaje de la población de España que vive como inquilino a precios de mercado ha aumentado en los últimos años, desde cerca de un 13% en 2014 al 17% en 2025. Esto supone que cada vez un mayor porcentaje de la sociedad vive en el régimen habitacional con mayor presión presupuestaria (el alquiler mensual suele superar a la cuota hipotecaria por una vivienda similar). Además, ese dinero que desembolsa cada mes no se convierte en un patrimonio propio.

Para la parte de la población que se ve desplazada al alquiler la situación se vuelve insostenible, según expone Javier Gil, investigador del CSIC experto en vivienda: "Los inquilinos, pero sobre todo los más jóvenes, se encuentran con que el arrendamiento se come gran parte de sus ingresos. Casi se trabaja para pagar el alquiler". El autor del libro Generación inquilina sigue: "Según suben los precios, se depende más de convivencias no deseadas o de establecerse en lugares más alejados. Tres de cada cuatro jóvenes con trabajo ni siquiera se pueden emancipar. Y una vez emancipados, es muy difícil sostener la idea de vida basada en el bienestar, precisamente por culpa de los precios de los alquileres".

Un alquiler alto comprime la capacidad para ahorrar de quien habita una casa ajena, explica el investigador Pinto, en un ciclo sin fin. "No puedes acceder a la propiedad porque no reúnes los requisitos para recibir un crédito. Y pagar tanto como inquilino complica cada vez más ese acceso, se cae en lo que se conoce como la trampa del alquiler. La compraventa se escapa, porque los precios de las viviendas suben más rápido de lo que lo hace tu capacidad para ahorrar. Así, pagar el alquiler perpetúa que vayas a seguir de alquiler".

Sobre esta información

Este análisis trata de ofrecer una fotografía del mercado del alquiler al que se enfrentan los jóvenes españoles en España. Usa los microdatos de la Encuesta de Condiciones de Vida (ECV) del INE, de 2013 a 2025, para medir qué parte de sus ingresos dedican los hogares a la vivienda y cómo ha cambiado para los jóvenes.

Para cada hogar se calcula el peso del alquiler sobre su renta disponible anual. Después se comparan personas de la misma edad en distintos años, según la edad de quien encabeza el hogar. Como la mayoría de los jóvenes de 25 a 29 años (el 80 %) aún no se ha emancipado, el análisis también mide qué supondría ese alquiler para ellos con sus propios ingresos. Los resultados se dan como medianas y no se publica ningún dato basado en menos de 100 hogares.

Cómo medir el esfuerzo en alquiler

La ECV entrevista a unos 30.000 hogares cada año. A partir de esos datos se calcula qué parte de los ingresos dedica cada hogar a pagar su vivienda. Se hace multiplicando por 12 el alquiler mensual que declara el hogar y dividiéndolo entre su renta disponible anual (ingresos netos después de impuestos y cotizaciones). El alquiler que declaran los hogares incluye contratos firmados hace años, con subidas limitadas, así que suele quedar por debajo de lo que cuesta alquilar hoy. Para estimar lo que pagaría alguien que busca piso ahora, se ha calculado un alquiler de mercado:

Precio de oferta por metro cuadrado (Idealista) × superficie media de las viviendas alquiladas (SERPAVI) × 12 meses

Cómo se obtiene el alquiler de mercado

Precio. Sale del índice de alquiler de Idealista para España, calculado como la mediana de los anuncios publicados por metro cuadrado construido. Se ha tomado la media de los 12 meses de cada año: 14,12 euros por metro cuadrado al mes en 2025.

Superficie. Se ha tomado una vivienda de 78,6 metros cuadrados construidos como estándar. Es la superficie media de las viviendas en alquiler en España según el Sistema Estatal de Referencia del Precio del Alquiler de Vivienda (SERPAVI) del Ministerio de Vivienda. Un indicador que se calcula con datos de Hacienda y del Catastro de casi dos millones de viviendas alquiladas. Se ha optado por usar la misma superficie para todos los grupos porque la ECV no pregunta los metros de la vivienda.

El resultado es un alquiler de mercado de unos 13.300 euros al año en 2025 (unos 1.110 euros al mes). Es 1,7 veces el alquiler medio que declaran los hogares en la encuesta.

Qué es un hogar y qué se considera estar emancipado

Como la ECV pone el foco en los hogares por encima de las personas, a cada hogar se le asigna la edad de la persona que lo encabeza. Para asignar una renta a cada grupo, se ha optado siempre por la mediana, el valor que deja a la mitad de los hogares por encima y a la otra mitad por debajo, porque la media se dispara con los pocos hogares que declaran ingresos casi nulos. No se publica ningún dato basado en menos de 100 hogares de la muestra.

La ECV no pregunta si alguien se ha independizado. Pero es posible deducirlo de su posición en el hogar. DatosRTVE considera emancipada a la persona que encabeza su hogar y a su pareja. Y no emancipados a todos los demás. La mayoría vive con su padre o su madre, pero el grupo incluye también a quienes comparten piso sin figurar como responsables de la vivienda o viven con otros familiares.

Con esta definición, en 2025 no se habían emancipado el 79,9% de los jóvenes de 25 a 29 años y el 40,9% de los de 30 a 34. Hay que tenerlo en cuenta al leer los indicadores de esfuerzo, porque solo describen a quien ya vive por su cuenta.

Para medir el esfuerzo de los no emancipados, se ha tomado su renta personal (salario, prestaciones y otros ingresos propios), porque la renta del hogar en el que viven es, en la mayoría de los casos, la de sus padres. En cambio, en los hogares emancipados, los cálculos se hacen con la renta de todo el hogar.

Régimen de tenencia

Para saber cómo viven los españoles, en propiedad o de alquiler, se ha contado a las personas y no a los hogares. Cada persona toma la situación de su vivienda. En toda la población, la propiedad sin hipoteca se mantiene en torno al 45% entre 2014 y 2025. La propiedad con hipoteca baja del 32,1% al 28,1% y el alquiler a precio de mercado sube del 12,1% al 17,4%. En los gráficos por edad (20 a 29, 30 a 34 y 35 a 39 años) solo se ha incluido a los emancipados. Si se contase a todos, entre los más jóvenes se estaría midiendo sobre todo la vivienda de sus padres. El análisis de datos y la infografía de apertura de este artículo se han realizado con asistencia de herramientas de inteligencia artificial.