El Banco de España avisa: la construcción de vivienda no despega por la burocracia y la falta de mano de obra y suelo
- Mejora la previsión de crecimiento de la economía española hasta el 2,6% este año y el 2,2% el que viene
- Aumenta la inflación hasta el 3,9% este año y anticipa un invierno de facturas de luz y gas elevadas
El Banco de España ha advertido que la construcción de vivienda no está creciendo tanto como se necesitaría para cubrir la demanda, en medio de la crisis de precios para alquilar o comprar una casa. El avance "más moderado de lo previsto" en la inversión residencial se debe a que falta mano de obra y suelo finalista, y a que sobra burocracia, que ralentiza los desarrollos urbanísticos.
Así lo recoge en el informe de proyecciones macroeconómicas y de la economía española del tercer trimestre, que se ha publicado este viernes y en el que ha mejorado en tres décimas la perspectiva de crecimiento del producto interior bruto (PIB) este año, hasta el 2,6%, a pesar de que anticipa un invierno de facturas de la luz y el gas elevadas por el conflicto en Oriente Medio.
¿Por qué la oferta no responde a los altos precios y la financiación?
El Banco de España vuelve a explicar el "aumento sostenido" de los precios de la vivienda con la escasez de nuevas casas para los hogares creados en los últimos años. Sus analistas cifran el déficit en torno a los 750.000, pero advierten que se acercará al millón en los próximos dos años.
Esa circunstancia debería animar a las empresas a invertir en este sector, pero ¿por qué persiste la "rigidez" en la oferta, cuando, además, la financiación bancaria ha mejorado para la construcción y la promoción inmobiliaria?
El número de viviendas iniciadas ha aumentado desde 2024, pero el avance se ha moderado en 2026: se registra un menor ritmo en la ejecución de los visados, menor tasa de casas terminadas, mayores costes productivos y más dificultades para conectarse a la red eléctrica, lo que limita las nuevas promociones, según enumera el documento.
El Banco de España señala que la evolución de los próximos ejercicios es clave y dependerá de si persisten los problemas estructurales de falta de mano de obra, lentitud en los desarrollos urbanísticos y escasez de suelo finalista, teniendo en cuenta que el tiempo medio de construcción es de casi tres años.
Asimismo, subraya que los programas públicos para construir vivienda protegida, sean del Estado, las autonomías o los ayuntamientos, pueden impulsar la inversión residencial a partir de 2027.
El dinamismo del sector en general tendrá peso en el crecimiento de la economía en los próximos meses.
La economía crece, pero también la inflación, especialmente en energía
Como avanzábamos, en este mismo informe, el Banco de España ha mejorado la previsión de crecimiento de la economía española hasta el 2,6% este año y el 2,2% el que viene, esto es, tres y cinco décimas más que en su último cálculo publicado en junio.
Esto ocurre a pesar del "complejo contexto internacional" y del "encarecimiento de la energía" desde el cierre del estrecho de Ormuz por la guerra en Irán. Según su análisis, el alza del PIB español se ha apoyado en el consumo privado, la creación de empleo y el aumento de la población "por el impulso de la inmigración".
Pero, en paralelo, las últimas proyecciones del Banco de España arrojan un aumento de la inflación hasta el 3,9% este año y el 3,7% en el próximo, tras revisar al alza en tres décimas y en 1,1 puntos porcentuales las tasas de 2026 y 2027, respectivamente. Este escenario mejorará si se resuelve el conflicto en Oriente Medio de forma diplomática, pero empeorará si aumenta la tensión geopolítica.
Además, el informe constata que la guerra ha encarecido los mercados globales de gas, no solo los de petróleo, lo que se está trasladando a los precios de la electricidad, aunque España sea menos sensible que Alemania o Italia a sus fluctuaciones gracias a las energías renovables.
Pero el 'escudo' verde funciona más en primavera que en el resto del año, por lo que calcula que las facturas se mantendrán elevadas este otoño e invierno: tanto para la electricidad (141,4 €/MWh) como para el gas (74,2 €/MWh).
Esto afectará a la economía de los hogares, que, no obstante, se ahorrarán entre 105 y 264 euros por las rebajas de impuestos sobre la electricidad, el gas y los carburantes que ha desplegado el Gobierno, según el Banco de España.
También la actividad de las empresas estará condicionada por los costes energéticos, aunque todavía en menor medida que en la crisis derivada de la guerra en Ucrania. Además, les afectará la "incertidumbre sobre la política económica" y la "disponibilidad de mano de obra".
Dos últimos apuntes sobre la economía española. Primero, las exportaciones de servicios turísticos y no turísticos siguen en auge desde la pandemia, aunque ya no toquen los máximos de 2025. Segundo, se espera que la inversión productiva se mantenga estable, aunque no tanto en maquinaria y transporte, en un contexto de aumento de los tipos de interés y, por lo tanto, de peores condiciones de financiación.