Las contradicciones del Gobierno sobre Ceuta: del choque Robles vs. Marlaska por el CNI al mando único
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Casi un mes después de la entrada masiva de migrantes en Ceuta, la gestión del Gobierno de esta crisis está en el punto de mira. En estas semanas, además de las críticas de la oposición, del presidente ceutí y de organizaciones sociales que han pedido más medios para atender a las personas migrantes, los miembros del Ejecutivo también han protagonizado choques sobre lo que sabía o no el CNI o han cambiado su posición sobre la necesidad de crear un mando único. En VerificaRTVE recopilamos la cronología de algunos de estos momentos clave.
Lo que sabía o no el CNI: Marlaska vs. Robles
¿Avisaron los servicios de inteligencia de la entrada masiva del 30 de julio? La ministra de Defensa, Margarita Robles, y el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, han ofrecido respuestas distintas desde el principio de esta crisis, pero el martes 25 de agosto llegaron a la contradicción: Robles aseguró en el Congreso que el CNI informó a la Delegación del Gobierno en Ceuta del riesgo de una entrada a nado, información que no siempre se entrega por escrito, precisó. Esa misma mañana, en la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros, Grande-Marlaska afirmaba que "no hubo ningún informe". La Delegación del Gobierno en Ceuta apoyaba horas después la explicación de Interior con un comunicado en el que aseguraba que "en ningún momento" recibió ese aviso.
Mensaje de la Delegación del Gobierno en Ceuta en respuesta a Margarita Robles VerificaRTVE
Margarita Robles es la única ministra que ha mantenido que los servicios de inteligencia sabían y alertaron de este movimiento masivo de personas. El primero que se pronunció al respecto fue Marlaska, el 1 de agosto, en Ceuta: negó ante los periodistas que el CNI hubiera dado ningún aviso. Es la explicación que ha mantenido desde entonces. El 3 de agosto, también desde la ciudad autónoma, Robles defendía el trabajo "excepcional" de estos agentes, no sólo del CNI, sino también del Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (CIFAS), de la Guardia Civil y la Policía Nacional, pero no respondía directamente si hubo o no traspaso de información.
Al día siguiente, el 4 de agosto, Grande-Marlaska respaldaba el trabajo de inteligencia, pero volvía a negar la existencia de ningún informe de alerta.
Otros ministros han mantenido la versión de Interior frente a la ministra de Defensa: lo hizo la portavoz del Gobierno y responsable de Migraciones, Elma Saiz, el 3 de agosto, y el día 26 el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, tras asumir el mando único creado para afrontar la crisis en Ceuta: "No hubo comunicación".
El Gobierno está también dividido sobre la responsabilidad de Marruecos en lo ocurrido. Del lado socialista, Margarita Robles señaló al país vecino ya el 3 de agosto: le exigió una investigación a fondo y apuntó que quien hubiera "consentido" la entrada masiva, tendría que asumir responsabilidades. De nuevo el mismo día y otro ministro, el responsable de Exteriores, mantenía otra versión: José Manuel Albares defendía la disposición de Marruecos para impedir otra entrada masiva y para que volvieran a su país quienes habían pasado a Ceuta.
Albares ha defendido siempre la colaboración con el país vecino y es la posición mantenida por otros miembros socialistas del Gobierno como Elma Saiz: ha destacado el trabajo de Marruecos (minuto 2:13) y lo ha calificado como "socio fiable". También la vicepresidenta tercera, Sara Aagesen, ha defendido el diálogo "ágil" y la coordinación con el gobierno marroquí para la repatriación de menores.
De la "situación revertida en 24 horas" al mando único casi un mes después
También ha virado el criterio del Gobierno sobre cómo dirigir la crisis. El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, solicitó al Ejecutivo el 30 de julio la declaración de emergencia nacional y un mando único para afrontar la situación. Y no ha sido hasta el 24 de agosto, casi un mes después, cuando el ministro Carlos Cuerpo anunciaba la creación de ese mando único con Ángel Víctor Torres al frente. La portavoz del Gobierno, Elma Saiz, anunciaba también la declaración "por primera vez en la historia la situación de interés para la seguridad nacional en Ceuta".
La respuesta inmediata del Gobierno a la petición de Vivas, el mismo día 30, no fue un rechazo expreso a ese mando, pero defendió que todos los ministerios implicados trabajaban coordinados ante la crisis. El día 31, y desde la ciudad autónoma, el presidente del Gobierno garantizaba "todos los recursos del Estado" en Ceuta para mantener la seguridad de la ciudad y, al día siguiente, el 1 de agosto, Grande-Marlaska afirmaba que la situación se había "revertido en 24 horas" y "casi en su totalidad".
Ese mismo día, en un mensaje en X tajante, el ministro de Transportes, Óscar Puente, escribió: "Otra crisis más que resuelve Pedro Sánchez". Unos días después, el 1 de agosto, la ministra Sira Rego admitía que se había producido una "situación de desborde" con respecto a los menores llegados, pero añadía: "Ya se está controlando".
Al anunciar el 24 de agosto el mando único, el vicepresidente Carlos Cuerpo puso contexto a la medida. Aseguró que se trataba de la tercera de las tres fases de un plan para atender la crisis. Explicó en ese momento, por primera vez de forma detallada, que las dos primeras estaban ya superadas: se había detenido la llegada de personas y tranquilizado la frontera, primero, y se había dado asistencia humanitaria y retorno voluntario a las personas llegadas, en una segunda fase.
Qué hacer con los menores: ¿reparto a la península o reagrupación familiar?
La acogida de los menores migrantes ha sido otro de los puntos en los que también ha habido pronunciamientos de diferentes ministros y no siempre en la misma dirección. Desde los primeros días de la crisis, varios medios de comunicación informaban de la intención del Gobierno de España de trasladar a los menores no acompañados a la península (1, 2, 3 y 4). Sin embargo, el 11 de agosto el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, defendía que los gobiernos de España y Marruecos estaban comprometidos en que "hasta la última persona que ha entrado irregularmente en España vuelva a Marruecos". A continuación, lanzaba una advertencia: "Quien entre irregularmente en Ceuta o en Melilla sepa que van a ser devueltos, que no van a poder alcanzar la península, ni el continente europeo, ni quedarse indefinidamente en Ceuta o en Melilla".
A favor de la reagrupación familiar y del regreso a sus países de origen, también se habían pronunciado el 31 de julio, el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, que señaló que España aplicaría los convenios migratorios firmados con países como Marruecos para que "regresen" las personas que llegadas de forma masiva a Ceuta: "Se va a establecer lógicamente lo que es el marco que existe con respecto a los convenios migratorios que tenemos firmados con varios países, entre ellos Marruecos, también Mauritania y Senegal". Y añadió que se tendrían en cuenta los derechos, la humanidad y las circunstancias de cada persona, según sean mayores o menores de edad. "Pero se va a proceder a que esas personas regresen en los procedimientos reglados a su país", insistía. En la misma línea se manifestó el mismo día la ministra de Defensa, Margarita Robles: "Se va a aplicar la legalidad y habrá devoluciones".
Frente a esta postura, y tras el anuncio el 4 de agosto de la inversión de 25 millones de euros para atender a los menores no acompañados en Ceuta, el día 7 la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, decía que esperaba que en "pocas semanas" pudiera empezar el reparto de esos menores no acompañados en la península. Insistía en la urgencia de activar la acogida de menores amparándose en la Ley de Extranjería y criticó la negativa de PP y Vox a recibirlos en las comunidades en las que gobiernan conjuntamente: "La ley está para cumplirla", apostillaba.
El 19 de agosto el Gobierno anunció que trabajaba en un plan de acogida en la península para 500 menores migrantes vulnerables. Y el día 24, Carlos Cuerpo aseguraba que con el nuevo mando único se aceleraría el trámite de los expedientes, "sean casos de repatriación o de niños, adolescentes y otras personas con derecho a asilo en España". A fecha de publicación de este artículo, no se ha producido el traslado de ningún menor a la península.
Las distintas versiones sobre el traslado o no de los menores se suman a la inexistencia de una cifra segura del número de chicos y chicas llegados a Ceuta. Tal y como te contamos en el Telediario del 2 de agosto, la primera cifra oficial que barajaba el Gobierno era de 528 identificados. El 7 de agosto Sira Rego habló de 1.342 registrados. El 11 de agosto, el ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, fijó la cifra de menores identificados en 1.527. La última cifra facilitada por el Gobierno el 23 de agosto es de 2.500 menores identificados en Ceuta.
El 24 de agosto llega otra de las diferencias de opiniones dentro del Gobierno respecto a la presencia del rey Felipe VI en Ceuta. En una entrevista en La Hora de la 1, Elma Saiz fue cuestionada sobre si el rey necesita la aprobación del Gobierno para visitar Ceuta, a lo que la ministra respondía que no le corresponde hablar de la agenda de la Casa Real y que no le consta que el monarca haya manifestado su intención de acudir a la ciudad autónoma. Sin embargo, el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, aseguraba que "es el Gobierno el que decide la agenda del rey, sobre todo en materias de sensibilidad política y eso es lo normal. Eso es lo que hay que asumir. En todo caso, el Gobierno se ha cansado de decir que habrá una visita y que se elegirá el momento más oportuno para que eso se produzca".