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El Gobierno asegura que la entrada de inmigrantes por Ceuta se "ha detenido" y empieza a colocar boyas en el mar

Más de 48.000 personas regresan a Marruecos tras la mayor crisis migratoria en España
Soldados españoles tratan de bloquear la entrada de migrantes marroquíes a Ceuta por una playa. Antonio Sempere ANTONIO SEMPERE / AP PHOTO
RTVE.es

La presión sobre Ceuta se ha reducido considerablemente tras la peor crisis migratoria a la que se ha enfrentado España, y que ha dejado al menos 67 fallecidos. El Gobierno asegura que la entrada de personas desde Marruecos se ha "detenido en su totalidad" y que ya ha comenzado la instalación de las barreras de contención en el espigón del Tarajal, una medida anunciada este viernes por el presidente Pedro Sánchez, con la que el Ejecutivo pretende reforzar el control y facilitar la aplicación de los rechazos en frontera tras la reciente sentencia del Tribunal Supremo.

Fuentes del Gobierno han destacado que la madrugada del viernes al sábado ha transcurrido "con normalidad" en la ciudad autónoma y que no se han producido "incidentes destacables". Mientras el flujo de llegadas se ha frenado, continúa el retorno a Marruecos de gran parte de los migrantes que, principalmente desde el pasado jueves, habían logrado cruzar la frontera llegando a nado hasta la costa ceutí. Según cifras oficiales, de las 50.000 personas que habrían alcanzado la ciudad autónoma, alrededor de 48.000 ya habrían regresado al país magrebí.

El Ejecutivo atribuye esta crisis migratoria a que las mafias dedicadas al tráfico de personas han aprovechado la reciente sentencia del Tribunal Supremo, que establece que no pueden practicarse rechazos en frontera cuando los migrantes acceden a territorio español a nado sin haber atravesado ninguna barrera física. Según el Gobierno, esa resolución habría servido de incentivo para promover esta vía de entrada.

Instalación de boyas

En este contexto, a las 07:50 horas de este sábado ha comenzado la instalación de las barreras de contención en el espigón del Tarajal. De acuerdo con fuentes de Moncloa, el dispositivo está compuesto por una barrera neumática de 500 metros de longitud, con una altura sobre la superficie del agua de entre 30 y 70 centímetros y una parte sumergida de hasta un metro de profundidad. La estructura se complementa con una primera línea de boyas fondeadas proporcionadas por la Armada, mientras que un canal intermedio permitirá a las embarcaciones de la Guardia Civil proteger en todo momento la barrera.

La colocación de estas boyas busca precisamente establecer un elemento físico en la frontera marítima del Tarajal. El Gobierno sostiene que su instalación permitirá que las personas que intenten acceder a Ceuta por mar deban franquear una barrera material, un requisito que, a la luz de la resolución del Tribunal Supremo, considera necesario para poder aplicar los rechazos en frontera o devoluciones en caliente en ese punto del perímetro fronterizo.

Italia suspende el acuerdo Schengen con España

La peor crisis migratoria a la que se ha enfrentado España ha tenido también consecuencias en las relaciones con algunos de sus socios comunitarios, como Italia, que el viernes anunció la suspensión temporal del régimen de libre circulación Schengen con España e impuso controles fronterizos.

"El Gobierno ha decidido suspender temporalmente el régimen de libre circulación previsto por Schengen en los enlaces marítimos y aéreos con España, reintroduciendo los controles fronterizos", escribió la primera ministra, Giorgia Meloni, en su cuenta de X. El Ministerio del Interior italiano precisó después que la medida, en vigor desde este sábado y durante un mes, se traduce en controles aleatorios dirigidos únicamente a ciudadanos de terceros países que lleguen desde España, sin afectar a quienes viajen en sentido contrario.

Meloni calificó la decisión de "medida extraordinaria", adoptada para salvaguardar la seguridad nacional y prevenir posibles repercusiones para su país, y matizó que se mantendrá vigente solo el tiempo necesario, con atención a no perjudicar los flujos turísticos del verano. Italia, añadió, está lista para apoyar cualquier iniciativa europea que ayude a España a restablecer el control de las fronteras exteriores de la Unión.

El Gobierno español respondió con dureza. El ministro de Exteriores, José Manuel Albares, convocó al embajador italiano, rechazó la medida como "impropia" de un socio europeo y aseguró que la integridad del espacio Schengen está garantizada, recordando que la práctica totalidad de quienes entraron en Ceuta ya han regresado a Marruecos. Pedro Sánchez, por su parte, respondió citando datos de Frontex según los cuales las entradas irregulares registradas en Italia entre 2021 y 2026 duplican a las de España.

La Comisión Europea ha recordado que el Código de Fronteras Schengen permite a los Estados miembros reintroducir controles internos de forma temporal y excepcional, pero únicamente como último recurso, y ha subrayado que Ceuta y Melilla cuentan con un régimen específico dentro del espacio.

Finlandia y Dinamarca han respaldado abiertamente la postura italiana; Países Bajos ha mostrado preocupación y reclamado un mayor refuerzo de la frontera exterior en el norte de África.