Mbappé y Bellingham brindan a Mourinho una dulce bienvenida tras un vendaval de fútbol en el Bernabéu
- El francés hizo un hat-trick y el inglés regaló dos goles
- El técnico luso regresa al feudo blanco 13 años después con una goleada (4-1)
El nuevo Real Madrid de Jose Mourinho estrena temporada en casa con un goleada (4-1) ante la Real Sociedad con una exhibición de Mbappé, 'hat-trick' incluido, y Bellingham. El partido se fue empate a uno al descanso, pero tras la vuelta de vestuarios los blancos volaron sobre el campo. En la primera mitad se escucharon algunos pitos del Bernabéu hacia sus jugadores pero fueron apagados con la excelsa actuación de los suyos durante los otros cuarenta y cinco minutos. Vinicius fue el otro anotador blanco que tras provocar el runrún en la grada en algunos momentos del partido salió del campo entre aplausos. El gol de la Real fue obra de Sucic.
Una primera parte en la que la Real fue mejor
La primera parte del partido nos dejó también la primera pitada de la temporada en el Bernabéu. Y eso que no fue una parte del todo mala del Real Madrid, pero en Concha Espina desde hace un tiempo llueve sobre mojado. Para que el runrún llegase al feudo blanco primero tuvieron que suceder un par de sustos de la Real.
Los blancos, contemplativos y sin la energía que reclamaba Mourinho en la previa, desplegaron durante gran parte de la primera mitad un juego soso. Vinicius pudo poner por delante en el minuto veinte al Real Madrid tras recibir solo delante de Remiro un pase de Kylian Mbappé que le salió centrado.
El francés, seis minutos más tarde, fue el encargado de inaugurar el marcador en el Bernabéu en esta nueva temporada. Fue un golazo. Valverde rompió líneas conduciendo el balón para dársela en profundidad a Mbappé que con el control se quitó de en medio a Jon Martin y con la zurda puso el balón en la escuadra.
Los locales parecían venirse arriba con ese tanto y el ‘10’ madridista casi pone el segundo desde la media luna pero el tiro le quedó centrado y fácil para Remiro.
Sucic puso las tablas tras una mala defensa blanca
Ibrahima Konaté estaba haciendo un gran partido, una continuación de lo que fue su actuación en el RCDE Stadium. Pero en el 1-1 salió en la foto. Quizás por un exceso de confianza se relajó y no estuvo lo suficientemente contundente con Ochieng dentro del área, el balón queda dividido y Sucic que pasaba por ahí la puso imposible para Courtois. De esta forma se llegaba, otra pitada mediante, al descanso.
A la vuelta de vestuarios Mourinho sustituyó a Carreras que tenía tarjeta por Cucurella. Pero ese cambio no fue el único pues la actitud blanca también permutó. La idea ahora era buscar a Arda Güler, que en la primera parte estuvo desaparecido, para lanzar en dos toques a Mbappé o Vinicius.
Al filo del minuto sesenta Bellingham y Mbappé se inventaron una jugada de la nada para hacer el 2-1. En una baldosa, tiraron una pared a un toque: Kylian - Jude - Kylian, resultado de la ecuación: gol al fondo de la portería.
Bellingham, que seguía en trance, cambió el pincel que había sacado en el segundo gol para sacar el pico en el 3-1. Dentro del área armó un tiró que despejó el defensa visitante pero lejos de quedarse ahí luchó el rechace, se la quedó, tiró una pisada al más puro estilo futbol sala y le dejó el balón a puerta vacía a Vini que no lo desaprovechó.
El resto del partido fue un trámite
El Real Madrid quería más y encontró su cuarto gol, el tercero de Mbappé gracias a una magnífica asistencia de Vinicius, que vió el desmarque del francés y batió de zurda con "picadita" a Remiro.
Mourinho volvió al Bernabéu con buenas sensaciones: el Madrid compitió y encontró momentos de gran conexión entre sus tres grandes estrellas, Bellingham, Vinícius y Mbappé. ¿Habrá dado con la tecla para hacerles brillar juntos? Algo que ni Ancelotti ni Alonso ni Arbeloa consiguieron.
Diomande, Espí, Dumfries y Cucurella jugaron sus primeros minutos en su nueva casa.
Por otra parte, la Real Sociedad sufre la segunda derrota del curso y es colista.
Homenaje a los campeones
Antes del partido, el Bernabéu rindió un merecido homenaje a Marc Cucurella y Mikel Oyarzabal por su papel en el Mundial conquistado con España. Ambos recibieron el reconocimiento de la afición blanca.