Luis de Guindos se despide del BCE: de su papel "técnico" con Draghi al liderazgo fuerte con Lagarde
- De Guindos ha ocupado durante 8 años la vicepresidencia del BCE
- Le sustituirá el croata Boris Vujčić y España se queda sin representación en la cúpula
Luis de Guindos deja la vicepresidencia del Banco Central Europeo (BCE) este domingo tras ocho años en el cargo. Atrás quedan grandes retos para las economías de la zona euro como el coronavirus, una inflación galopante y los shocks energéticos derivados de las guerras en Ucrania y Oriente Medio.
En su despedida como número dos del BCE, De Guindos se ha mostrado "orgulloso" por la la solidez del sistema financiero europeo. El ya ex vicepresidente destacaba en uno de sus últimos actos en el cargo que en estos ocho años no se han registrado grandes problemas financieros a pesar de haber atravesado periodos muy turbulentos y múltiples crisis globales.
"Su papel en estos ocho años ha sido muy interesante", explica a RTVE Noticias Santiago Carbó, catedrático de economía en CUNEF Universidad: "Ha tenido que tratar temas muy delicados como el confinamiento y el cierre de empresas durante toda la pandemia". Añade que "han sido años muy convulsos y la economía europea podría haber descarrilado y no lo ha hecho, en gran medida, gracias a su papel mediador".
"Ha sido un vicepresidente sólido" añade Miguel Ángel Vázquez Taín, presidente del Consejo General de Economistas (CGE). Quien explica a RTVE Noticias que el ex ministro "ha aportado experiencia política y económica en momentos muy difíciles en los que no es fácil tomar la decisión correcta".
De halcón a casi paloma
Los momentos económicos que De Guindos ha enfrentado en estos últimos ocho años han sido tan diferentes que su postura sobre la política monetaria ha ido evolucionando. Desde la dureza en la defensa de las subidas de tipos, propio del llamado perfil muy halcón , en los primeros tiempos, hasta una postura mucho más prudente, de centro y defensora de la estabilidad en los últimos años, más cercana a una política monetaria flexible propia de las llamadas palomas - priorizan el crecimiento económico y la creación de empleo por encima del control estricto de la inflación-.
Él mismo ha reconocido en entrevistas recientes que en 2022, con la inflación a doble dígito tras el coronavirus, actuó firmemente como un halcón. Fue uno de los primeros dentro del BCE en advertir que los precios anormalmente altos iban a ser persistentes y en defender la necesidad de subir los tipos de interés de forma agresiva para frenar la escalada inflacionaria.
Pero esa postura dura se fue desplazando hacia la visión propia de las palomas de "esperar y ver". De Guindos argumentaba en sus últimas intervenciones que, con la inflación ya encauzada cerca del objetivo del 2%, el panorama actual está marcado por una alta incertidumbre geopolítica, lo que exige "tener la cabeza fría", analizar datos y mantener los tipos como están.
Guindos: de técnico discreto con Draghi a "escudero macroeconómico" de Lagarde
Luis de Guindos compartió sus primeros 17 meses de vicepresidencia en el BCE con el que ha sido su líder más mediático de las últimas décadas: Mario Draghi. Al italiano se le achaca haber salvado el euro con su mítica frase de que para ello haría "lo que fuera necesario".
Durante ese tiempo, el papel de De Guindos fue estrictamente técnico, discreto y centrado en la gestión interna, porque Draghi ejercía un liderazgo marcadamente presidencialista y concentraba el control absoluto de la narrativa monetaria.
Al ex ministro de economía español le asignó el área de Estabilidad Financiera y la vicepresidencia del Consejo de Supervisión de la entidad. Su misión principal fue la de vigilar los riesgos bancarios en una eurozona que apenas terminaba de recuperarse de la crisis de deuda.
Mario Draghi y Luis de Guindos juntos en octubre de 2019 Picture Alliance / Getty Images
Sin embargo, el panorama cambió por completo con la llegada de Christine Lagarde, al ser ella abogada de profesión y no economista, se apoyó por completo en la experiencia técnica y macroeconómica de Luis de Guindos.
El político español pasó a liderar la influyente Dirección General de Estabilidad Financiera y Operaciones. Se convirtió en la voz económica oficial del banco central y junto a Lagarde consiguió aumentar el consenso en el seno de un Consejo de Gobierno que hasta entonces se había mantenido tremendamente dividido.
Destaca ese papel mediador Vázquez Taín, presidente del CGE: "Los dictámenes de Draghi en el BCE causaban muchas turbulencias, y eso fue cambiando. La experiencia de gestión que tenía De Guindos ha ayudado después a tomar decisiones de consenso dentro del BCE. No ha sido una persona especialmente mediática, pero generar consenso es más importante que generar protagonismo ocupando ese tipo de puestos". Concluye rotundo: "Creo que generar confianza es más importante que dar titulares".
Luis de Guindos y Christine Lagarde durante una rueda de prensa el 30 de enero de 2025 Thomas Lohnes
La Unión Bancaria de la eurozona: la asignatura pendiente
Una de las señas de identidad de la vicepresidencia de Luis de Guindos en el BCE ha sido la defensa de la Unión Bancaria. Una fórmula que busca seguridad y homogeneidad entre los bancos de la eurozona a través de un sistema común de normas, supervisión y resolución de crisis. Su objetivo es evitar que los problemas de un banco provoquen crisis financieras globales y proteger el dinero de los contribuyentes. Una receta que, además, permitiría crear grandes bancos paneuropeos más competitivos a nivel mundial.
“Ahora es el momento de hacerlo”, defendía el ex ministro de economía antes de irse. Destacaba Luis de Guindos que los bancos europeos gozan actualmente de una excelente salud, resiliencia y elevados niveles de capital. Aseguraba que ya se han superado los miedos que existían hace 10 años, cuándo él era ministro de economía del gobierno español, sobre la solvencia y los riesgos de algunos países del sur de Europa, incluido el nuestro.
El Comité Ejecutivo del BCE se queda sin presencia española
El Comité Ejecutivo del BCE está formado por seis miembros. España pierde su silla en favor de Croacia y Boris Vujčić y se mantienen los asientos de Francia, Italia, Países Bajos, Irlanda y Alemania.
Pero la actual renovación de la vicepresidencia abre las puertas a otros cambios que se producirán a lo largo del año que viene y que podrían permitir a nuestro país recuperar la posición protagonista en el Consejo de Gobierno del banco.
El primer en irse será Philip Lane, uno de los vocales, que actualmente ocupa el cargo de economista jefe del BCE, su mandato acaba el 31 de mayo de 2027. Después, llegará el turno de la presidencia. El mandato de ocho años no prorrogables de Christine Lagarde expira el 31 de octubre del próximo año. Para terminar los cambios, será el 31 de diciembre, también de 2027, cuando se quede vacante el puesto que ocupa Isabel Schnabel, otra de las vocales.
Los expertos consultados coinciden en señalar que la marcha de Luis de Guindos como número dos del Banco Central Europeo quitará peso a nuestro país en la toma de decisiones del Consejo de Gobierno.
Sin embargo, hay quien pone el foco en que el fin de esta vicepresidencia puede preceder a un futuro próximo con un presidente del BCE español. Lo explica a RTVE Noticias Santiago Carbó: "España siempre debe tener un puesto en el Consejo de Gobierno del BCE y es verdad que ahora vamos a perder el asiento, pero a futuro tenemos posibilidades serias por primera vez de ocupar la presidencia con Pablo Hernández de Cos". Carbó va más allá y asegura que "es un candidato consolidado y una opción clarísima para países con mucho peso en el BCE como Francia".
Francisco Rodríguez, director de Estudios Financieros de Funcas, en declaraciones a RTVE Noticias, considera que "el verdadero reto para España no es únicamente ocupar determinados puestos, sino seguir aportando perfiles con prestigio técnico y capacidad de liderazgo en las instituciones europeas. La influencia duradera se construye más a través de esa presencia continuada que mediante nombramientos concretos".
De momento, el economista croata Boris Vujčić será quien sustituya a partir de este lunes 1 de junio a Luis de Guindos como vicepresidente del Banco Central Europeo. Su nombramiento se hizo oficial tras la designación del Consejo Europeo.
Boris Vujčić es el nuevo vicepresidente del Banco Central Europeo desde el 1 de junio de 2026 Horacio Villalobos / Getty Images
Desde el punto de vista de la política monetaria, no cabe esperar cambios bruscos derivados exclusivamente de su relevo según explica Francisco Rodríguez, quien añade que "el BCE es una institución muy colegiada y las grandes decisiones responden a consensos amplios dentro del Consejo de Gobierno. La orientación futura seguirá dependiendo mucho más de la evolución de la inflación, el crecimiento económico y las tensiones geopolíticas que de la nacionalidad de quien ocupe la vicepresidencia".
El futuro de Luis De Guindos
Luis de Guindos no volverá a la política activa tras concluir su mandato en Europa. Tras haber ejercido como presidente ejecutivo de Lehman Brothers para España y Portugal, ser ministro de Economía del Gobierno de España entre 2011 y 2018 y vicepresidente del Banco Central Europeo, el economista abrirá una nueva etapa en el ámbito académico como profesor e investigador en una prestigiosa escuela de negocios.