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Un mayo con calor de julio: así se previenen los riesgos de las altas temperaturas en el trabajo al aire libre

  • Las empresas están obligadas a anticiparse y aplicar medidas que protejan la salud de la plantilla
  • Recogemos los casos en los que la ley prevé que pueda suspenderse la actividad
Un mayo con calor de julio: así se previenen los riesgos de las altas temperaturas en el trabajo al aire libre
Una persona se protege del sol y el calor en Sevilla, a 27 de mayo de 2026. María José López / Europa Press

La primavera de mayo cuenta sus últimos días, aunque el calor en España ya ha sido más bien propio de un mes de julio. Así lo han constatado la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), con la estadística, y quienes trabajan al aire libre, con su experiencia de la última semana con altas temperaturas en las horas centrales del día.

"Es probable que continúe el calor durante varios días más", ha advertido en la red social X la Aemet, que "todavía" no "vislumbra una vuelta a la normalidad", al menos, con los datos actualmente disponibles.

Si el verano se adelanta, también debe hacerlo la prevención de riesgos laborales de los profesionales de jardinería, construcción, limpieza, agricultura o turismo, entre otros muchos sectores que trabajan en la calle cada día. A continuación, recordamos sus derechos, los deberes de las empresas y las recomendaciones de las instituciones en estas circunstancias.

Decálogo para trabajar al aire libre

El Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST) recoge un décalogo de medidas para prevenir los efectos nocivos del calor y la radiación solar en los trabajos a la intemperie.

  1. Aclimatarse a las altas temperaturas de forma paulatina.
  2. Planificar el trabajo para evitar o disminuir la exposición durante las horas centrales del día.
  3. Habilitar zonas de descanso con sombra y realizar pausas con mayor frecuencia.
  4. Adaptar el ritmo de trabajo.
  5. Hidratarse constantemente.
  6. Vestir ropa holgada y transpirable.
  7. Cubrirse la cabeza y protegerlos ojos usando, por ejemplo, sombreros o gafas de sol.
  8. Aplicar protección solar y renovarla asiduamente.
  9. Evitar el trabajo en solitario.
  10. Llamar al 112 ante la sospecha de un golpe de calor.

Las empresas están obligadas a prevenir los riesgos

Varias de estas medidas dependerán de la empresa y no tanto de la voluntad de los trabajadores y trabajadoras, pero es importante tener en cuenta que la ley española obliga a las organizaciones a evaluar y prevenir los riesgos laborales y asegurar con ello la salud y la integridad en el puesto de trabajo.

Esto incluye, por ejemplo, que los locales de descanso cuenten con instalaciones para refrescarse cerca de donde se está trabajando e incluir duchas si el desempeño de las labores provoca mucho sudor, como recoge también esta guía de Comisiones Obreras (CCOO).

¿Puede suspenderse la actividad?

En 2023, el Ministerio de Trabajo impulsó además una ley para obligar a las empresas a adoptar medidas ante los fenómenos meteorológicos adversos, "incluyendo temperaturas extremas", para los trabajos al aire libre. La norma permite prohibir "determinadas tareas" si no puede garantizarse la protección de las personas.

Además, si la Aemet o un órgano autonómico equivalente activa avisos naranja o rojo, será obligatorio reducir o modificar la jornada si corre peligro la salud de los trabajadores.

Como explica la Unión General de Trabajadores (UGT) en esta otra guía, la ley no prohíbe trabajar en determinadas circunstancias, sino que obliga a tomar medidas para controlar los riesgos a través de los planes de prevención. Estos son los que deben incluir, por ejemplo, que la jornada se haga temprano por la mañana o por la noche para evitar las horas de mayor calor, si el resto de medidas preventivas no son suficientes.

En el documento de CCOO, por su parte, se recuerda que en una situación de "máxima urgencia ante un riesgo grave e inminente relacionado con el calor excesivo" es posible suspender la actividad. Si no lo hace la empresa, los trabajadores junto con los sindicatos pueden hacerlo "de forma unilateral" y comunicárselo a la dirección. En un plazo de 24 horas, la autoridad laboral anulará o ratificará la decisión.

"El estrés térmico a determinados niveles puede ser perfectamente considerado un riesgo grave e inminente que pone en peligro la seguridad de la persona trabajadora y por lo tanto es acorde a derecho aplicar medidas de paralización del trabajo en cualquiera de las formas previstas en la ley", argumenta CCOO.

Hay que tener en cuenta también que el llamado "estrés térmico" depende de la temperatura, pero también de la ropa de trabajo que se usa y el nivel de esfuerzo físico que se realiza, cuestiones que la evaluación de riesgos debe tener en cuenta.

Finalmente, desde el Ministerio de Trabajo recuerdan también que, desde la dana de Valencia, la ley española concede un permiso retribuido de hasta cuatro días por imposibilidad de acceder al trabajo debido a situaciones de riesgo grave e inminente debido a, entre otros, fenómenos meteorológicos adversos.

En caso de incumplimiento de algunas de estas normativas, siempre puede denunciarse en el buzón de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social.

¿Cuáles son los riesgos?

Es importante conocer los riesgos para detectarlos en caso de que aparezcan síntomas. Trabajar con altas temperaturas puede provocar golpes de calor, insolación, agotamiento y fatiga, como recoge el INSST en su página web, que recuerda que todo ello aumenta el riesgo de accidentes.

Los efectos pueden ser físicos (mareos, dolores de cabeza, menos destreza al manipular objetos o movernos, mala visión), pero también mentales (pérdida de memoria a corto plazo, concentración, irritación...). Al respecto, la Federación de Industria, Construcción y Agricultura de UGT señala algunos síntomas que alertan del golpe de calor: alta temperatura corporal, taquicardia, respiración rápida, dolor de cabeza, náuseas, vómitos, piel seca, ausencia de sudor y pupilas dilatadas.

Todo ello provoca que el peligro de accidentes laborales crezca un 17% durante las olas de calor, según el INSST, que cifra también que el 4% de los accidentes de trabajo mortales en España se deben a las temperaturas extremas.

A largo plazo, la exposición prolongada al sol aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de piel en un 60%, hasta el punto de que se considera que una de cada tres muertes por este tipo de cáncer tiene origen laboral. Las personas más vulnerables son los hombres de 55 años o más.