El Niño podría volver con fuerza entre mayo y julio de 2026
- Este fenómeno meteorológico redistribuye el calor global provocando sucesos climáticos extremos
- Hay un 25% de probabilidades de un "Súper El Niño" entre noviembre de 2026 y enero de 2027
En primer lugar… ¿Qué es El Niño? El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) es un fenómeno natural que se produce en el Pacífico ecuatorial aunque tiene influencia en las pautas climáticas de diversas partes del mundo. Involucra a la atmósfera y al océano y tiene tres fases diferenciadas: El Niño, La Niña y la fase neutra.
Es un proceso periódico, empieza a desarrollarse en primavera-verano del hemisferio norte y se intensifica en invierno. El paso de El Niño a La Niña se produce de media cada tres a cinco años. El Niño provoca un debilitamiento de los vientos alisios en el Pacífico ecuatorial y aumenta la temperatura superficial del centro y este de esa zona del océano. Puede durar hasta 18 meses.
Se enfría el Pacífico en su costa occidental ecuatorial donde aumenta el tiempo estable y la sequía.
Provoca lluvias intensas, incluso inundaciones, y empeora la pesca en la costa peruana y ecuatoriana, mientras en el otro extremo, en el sudeste asiático o Australia, se forma una zona de altas presiones persistente que provoca sequía.
El nombre de El Niño
Este término se utiliza desde hace siglos. Así bautizaron a este evento los pescadores de Perú y Ecuador en referencia al niño Jesús, cuando en fechas próximas a la Navidad, el agua se calentaba y empeoraba la pesca.
¿Y La Niña? Es el fenómeno opuesto. Se intensifican los vientos alisios y se enfría la temperatura superficial del Pacífico ecuatorial central y oriental. Aflora el agua profunda del océano frente a la costa de Perú y Ecuador aportando más nutrientes y mejorando la pesca, pero sin embargo, el tiempo es más seco. En Australia, por otro lado, la lluvia es muy abundante. Puede durar hasta tres años.
Los efectos fuera del Pacífico
Modifica la circulación atmosférica global así que sus efectos no se sienten solo en el lugar de origen, sino que se detectan a miles de kilómetros de distancia. Dificulta el desarrollo de huracanes, lo que lleva a una temporada menos activa de ciclones tropicales en el Atlántico.
Como hemos dicho, genera más lluvia en Ecuador y Perú pero en cambio provoca sequía en otros países del norte de América del Sur y en América Central. Muy lejos de ahí, en el Cuerno de África, El Niño provoca inundaciones mientras que La Niña genera importantes sequías.
¿Cuándo vuelve El Niño?
Actualmente ni El Niño ni La Niña están presentes, es decir, seguimos en condiciones neutras. Pero se empiezan a ver cambios tanto en la atmósfera como en el océano. Llevamos cinco meses consecutivos con la temperatura del Pacífico ecuatorial por encima de la media.
Fuente: NOAA
Hay una probabilidad del 61% de que El Niño surja en el trimestre mayo-julio. Esa probabilidad aumenta al 79% en el trimestre junio, julio y agosto y superará el 90% en los siguientes meses. Una vez El Niño esté activo persistirá por lo menos hasta finales de 2026.
Probabilidad de ocurrencia de El Niño y La Niña. Fuente: NOAA
¿Podemos tener un "súper El Niño" a final de 2026?
Hay una probabilidad del 25% de que El Niño sea muy fuerte (anomalía ≥ 2 ºC) durante el trimestre noviembre, diciembre y enero. Si se produjera un evento de El Niño más intenso, aumentaría la probabilidad de temperaturas globales anómalamente altas en 2026 y 2027 y de fenómenos meteorológicos extremos (olas de calor, inundaciones, sequías, tormentas fuertes…).
Porcentaje de probabilidad de intensificación de El Niño. Fuente: NOAA
El gráfico muestra el continuo incremento de las temperaturas medias diarias globales desde 1940, debido principalmente al aumento de las concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera, y en él destacan también eventos con efectos significativos en las temperaturas globales. Los episodios de El Niño tienden a aumentar la temperatura global durante el evento e incluso una vez este ha finalizado, mientras que La Niña genera un enfriamiento.
Distribución de las anomalías diarias de la temperatura del aire superficial global (°C) en relación con el período 1991-2020 para cada año desde 1940 hasta 2025. C3S/ECMWF. Visualización inspirada en el trabajo de Erwan Rivault (BBC)
El año 2024 es hasta la fecha el más cálido registrado desde 1850 y el segundo más cálido fue el año 2023. El año 2024, con una anomalía térmica de +1,6 ºC, es el primer año en superar el nivel de 1.5 ºC marcado en el Acuerdo de París. Y ¿sabéis qué? El último evento de El Niño se dio entre 2023 y 2024. Si al calentamiento global le sumamos El Niño desde luego lo que nos queda de 2026 y 2027 no son previsiones nada halagüeñas.