Bruselas pide a los Veintisiete que se coordinen ante las posibles interrupciones del suministro energético
- Insta a reducir el consumo de petróleo para garantizar el abastecimiento en el actual contexto de incertidumbre
- La UE ha gastado 14.000 millones de euros extra en energía desde que empezó la guerra
La Comisión Europea ha instado a los Estados miembros a prepararse ante una posible interrupción prolongada del suministro energético. Bruselas ha pedido que se actúe de forma conjunta para garantizar el abastecimiento de petróleo y productos refinados en la Unión Europea en el actual contexto de volatilidad surgido tras la guerra en Oriente Próximo.
El comisario de Energía, Dan Jorgensen, ha advertido de que la situación geopolítica ejerce una "presión significativa" sobre los mercados globales de petróleo y gas tras el cierre del estrecho de Ormuz, la vía marítima por la que transita alrededor del 20% del suministro mundial.
Jorgensen ha remitido esta carta a sus homólogos europeos antes de su reunión informal por videoconferencia de este martes. Ha subrayado que el impacto sobre la seguridad de suministro de la Unión se mantiene "contenido" porque los Veintisiete compran a varios productores y Oriente Medio tiene un limitado peso en las adquisiciones europeas.
No obstante, ha advertido que "la intensificación de la competencia global" por el petróleo y el gas disponibles podría llevar a una mayor inestabilidad en los mercados europeos.
"A corto plazo, preocupa en especial la dependencia de la UE de la región del Golfo de Oriente Próximo para los productos petrolíferos refinados, agravada por la disponibilidad más limitada de proveedores alternativos y de capacidad de refino para determinados productos dentro de la UE", ha explicado Jorgensen en la carta.
Ante este contexto, la Comisión ha solicitado a los Estados miembros que trabajen en medidas para resistir un posible deterioro de la situación. En una rueda de prensa luego, Jørgensen ha asegurado que la UE ha gastado 14.000 millones de euros adicionales en energía el primer mes desde que comenzara la guerra en Oriente Medio.
"No hay que hacerse ilusiones de que será corto, porque no lo será", ha afirmado tras la reunión extraordinaria por videoconferencia con los ministros de Energía de los Veintisiete.
Coordinar reservas y ahorrar en la demanda
El titular de la cartera de Energía ha animado en su misiva a aprovechar mecanismos que ya existen como, por ejemplo, el grupo de coordinación del petróleo. Sus integrantes deben trabajar para planificar el uso de reservas estratégicas y optimizar el equilibrio entre la oferta y la demanda. En particular, al uso de combustible de aviación y diésel así como el acceso al crudo para las refinerías.
Una planificación que debe obedecer a un "enfoque que tenga en cuenta las necesidades del mercado y el impacto de la liberación de reservas sobre la seguridad de suministro a medio plazo" También, ha aclarado Jorgensen, deben mandar un mensaje coherente que tranquilice a los agentes del mercado y "limite la volatilidad".
El documento también ha animado a los países de la UE a promover medidas de ahorro de la demanda como "herramienta esencial". En especial, en el transporte, en línea con el plan de diez puntos de la Agencia Internacional de la Energía para reducir el consumo de petróleo.
El texto recomendaba fomentar el teletrabajo, reducir los límites de velocidad en las autopistas y apostar por el transporte público. Otra de las medidas propugnaba que los vehículos accediesen de forma alterna a las ciudades y el uso compartido del autómovil. También animaba a elegir alternativas al avión siempre que fuese posible.
Brusela ha remarcado que deben evitarse decisiones que agraven la situación como aquellas que, por ejemplo, incrementen el consumo de combustible, limiten la libre circulación de productos petrolíferos o desincentiven la actividad de las refinerías europeas. También ha pedido que se considere el impacto transfronterizo de las medidas nacionales para preservar la coherencia del mercado interior.
Refinerías, biocombustibles y vigilar el mercado
Entre las medidas para garantizar el abastecimiento, Bruselas recomienda que se aplace el mantenimiento no urgente en las refinerías. Ha abogado por el uso de biocombustibles y que se refuerce el seguimiento del mercado mediante "mecanismos sólidos" de supervisión. También ha defendido el intercambio rápido de información para detectar riesgos y la necesidad de definir una actuación "eficiente y oportuna" en el continente.
Bruselas ha cerrado el texto con una leve cesión al optimismo. Insiste que la UE parte de una posición "relativamente sólida" porque los Estados miembros están obligados a mantener reservas estratégicas de petróleo y contar con planes de contingencia. Por último, ha apostado por el trabajo a nivel europeo para anticipar y afrontar los retos del mercado que permitan garantizar un suministro seguro.