El precio de los carburantes acumula un encarecimiento de hasta el 24%, desde que decayó la rebaja del IVA al 10% a principios de julio. Lo que recrudece la operación retorno y la cuesta de septiembre. Un incremento impulsado por la desescalada de las ayudas a los carburantes, pero con origen en la falta de refinerías y en la guerra de Irán.
Mirando el lado positivo, el gasóleo dará un breve respiro. A partir del 1 de septiembre pasará a tener una bonificación fiscal de 20 céntimos por litro