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OPINIÓN: Apuntes de la semana

Sánchez apuesta por la economía con un técnico como vicepresidente sin carnet del PSOE para el fin de su legislatura

  • Convalidado el escudo social con un hemiciclo vacío
  • Moreno Bonilla adelanta las elecciones en Andalucía y pilla a contrapie a Montero
La exvicepresidenta primera del Gobierno, María Jesus Montero abraza al nuevo vicepresidente primero del Gobierno y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, junto al nuevo ministro de Hacienda, Arcadi España.
La exvicepresidenta primera del Gobierno, María Jesus Montero abraza al nuevo vicepresidente primero del Gobierno y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, junto al nuevo ministro de Hacienda, Arcadi España. EFE/ Mariscal

"Matón, ignorante, cobardía, perdedor, los huevos de los otros, mierda, Abascal S.A, sumiso a Trump, tic dictatorial"... Son algunas de las perlas que sus señorías se intercambiaban en el Congreso durante el debate sobre la guerra de Trump. Nada más y nada menos que en semejante debate, ese era el ambiente. El rifirrafe barriobajero de los enfrentamientos partidistas se imponía en un pleno convocado para hablar de la paz y de la guerra en el mundo. Para debatir de un futuro incierto para todos.

La única coincidencia, pero con versiones muy diferentes, sería que la mayoría del pleno del Congreso decía 'No a la guerra'. Desde el 'No a la guerra' del presidente del Gobierno argumentado que la guerra de Trump contra Irán es ilegal al 'No a la guerra y no a usted' de Feijóo señalando a Sánchez para situar en el terreno doméstico sus argumentos.

Todo en discursos con intercambios de comentarios despectivos. Ejemplos, Sánchez a Feijóo: "Si usted no sabe poner a Huelva en el mapa, ¿y sabe dónde está Irán en el mapa? Usted no sabe nada de Irán". O el tono retador de Feijóo a Sanchez: "Si quiere hacer exámenes convoque las urnas". Nada como el refranero: "¿A dónde vas? Manzanas traigo".

Llamativo el giro de Podemos. Belarra dejaba de llamar a Pedro Sánchez "el señor de la guerra" y lo cambiaba por un "gracias presidente" por oponerse a la guerra de Trump, gracias aunque con muchos peros.

Cuerpo ganaba el escudo social como ministro con un pie en la vicepresidencia

Sabía que era su último reto como ministro de Economía, que era el vicepresidenre in pectore pero no se le notó nada ni en sus formas ni en el contenido. Lo defendió con su tono calmado y técnico habitual.

Presentes a la hora de votar el decreto anticrisis, 349 diputados, solo faltaba uno. Y era uno muy relevante, faltaba Yolanda Díaz. Los 'síes', 175. Las abstenciones, 141, las del PP más Podemos. Los extremos se tocan, según un popular dicho.

Los populares han virado. De decir que el Gobierno había hecho el decreto copiando sus medias a abstenerse ante esas medidas que se atribuyen. Raro, ¿no? Si son sus medidas, si creían que es lo que necesita España... ¿Qué motivo tenían parada no votar 'sí'? ¿Politiqueo por encima del buen hacer en beneficio de los ciudadanos? Seguro que no, seguro que Feijóo tiene argumentos de fondo que no conocemos y que justifican que no juegue en favor de nosotros, los españoles.

Pero esos 349 'síes' no reflejaban la realidad de las presencias en tan importante pleno. Sus señorías no estuvieron en el debate de dos horas escasas protagonizado por el que sería muy poco después vicepresidente.

Una vergüenza ver a Carlos Cuerpo completamente solo en el banco azul. En el banco del Gobierno. Ni el presidente Sánchez que, 24 horas antes, había defendido con entusiasmo en la tribuna la importancia de este decreto para nuestras vidas y nuestro futuro, tuvo a bien asistir más allá de acudir a votar. Solo, Cuerpo se defendió sin ni un ministro a su lado. Y de entre los diputados de a pie lo mismo. Miraras al grupo parlamentario que miraras, los escaños estaban practicamente vacíos.

Carlos Cuerpo salía del hemiciclo con el éxito de haber aprobado el escudo social y sabiendo que en el siguiente pleno estará sentado a la izquierda del presidente del Gobierno.

La economía se impone. Un técnico sin carné del PSOE, número dos del Gobierno

El primer mensaje con la designación de Carlos Cuerpo es que Pedro Sánchez apuesta por la economía en momentos inciertos. El presidente rompe así la tradición de tener como número dos a una mujer. Carmen Calvo primero y María Jesús Montero hasta ahora.

Una vicepresidencia primera que, con las dos, ha conllevado buena parte del peso político del Ejecutivo. Calvo y Montero han estado de lleno en cualquier negociación. Dos mujeres de larga trayectoria política y militantes del PSOE.

De ese perfil Pedro Sánchez da un giro de 180° para poner a un hombre con un potente currículo de técnico en lo economico y sin carné del PSOE. Un economista de formación, igual que el presidente del Gobierno, a sabiendas de que en la realidad se impone, por ahora, la economía.

Carlos Cuerpo y Arcadi España prometen ante el rey y toman posesión de sus nuevos cargos en el Gobierno

Carlos Cuerpo no tenía trayectoria política hasta que Nadia Calviño -otra técnica rápidamente reconvertida a la politica- lo fichó. Los que le conocen bien dicen que el nuevo vicepresidente es dialogante -le va a hacer falta- muy preparado -eso está por escrito en su biografía- y con muy buen trato.

En conversación informal minutos después de tomar posesión, el vicepresidente primero bromeaba diciendo que "a ver si ahora el PP me pregunta". Ironizaba así Cuerpo con que los populares, en la sesión de control del Congreso, únicamente le han hecho tres preguntas desde que fue nombrado ministro de Economía a finales de 2023. Y desvelaba la única sugerencia que le ha hecho el presidente: "sé como eres".

Con tan importante relevo casi pasaba desapercibido el nuevo ministro de Hacienda, a pesar de la ardua labor que le queda por delante, empezando por el compromiso de presentar los PGE de este año. Arcadi España, militante de los socialistas valencianos, era hasta ahora secretario de Estado de PolíticaTerritorial y fue consejero de Hacienda en el Gobierno valenciano.

Moreno Bonilla adelanta las elecciones y pilla a contrapie a Montero

Moreno Bonilla adelanta un mes las elecciones y el PP cierra así su carrusel electoral para desgastar al Gobierno. Una campaña que puede influir en el devenir de Génova y de Ferraz.

Y es que el PP sigue negociando con Vox para formar Gobierno en tres comunidades: Extremadura, al borde de repetir o no elecciones, Aragón y Castilla y León. ¿Acelerará las elecciones en Andalucía el acuerdo de los de Feijóo con los de Abascal en esos tres territorios o por el contrario la ultraderecha tensará más la cuerda hasta después de las andaluzas? Lo sabremos en pocos días.

Y en Ferraz pues nueva prueba para la idea de Sánchez de colocar a ministros como candidatos ante la falta de propuestas territoriales fuertes. La primera fue, Pilar Alegría, un fracaso que, como mucho, frenó la caída de su partido. Pobre consuelo. El PSOE aspira a morder la mayoría absoluta del PP en Andalucía y poco más. Ya en las anteriores elecciones les fue mal.

El objetivo de Montero, su única posibilidad, es conseguir movilizar el 17 de mayo a los votantes socialistas que van a las urnas en las elecciones generales pero que se quedan en casa en las autonómicas. Ha llegado a haber hasta un millón de votos de diferencia entre esos dos tipos de elecciones. Por eso, todo el PSOE se va a volcar en la campaña: Sánchez, Illa, Zapatero... Lo tienen muy complicado, lo saben.

Y de formar un Gobierno progresista de coalición ni hablamos. La izquierda a la izquierda del PSOE, también en Andalucía, sigue con su historia interminable sobre si ir juntos o por separado. Lamentable, la división manda los votos a la papelera, se pierden.

Pero es que además el resultado del 17 de mayo lo leerán muchos como un reflejo de por dónde podría ir el reparto de fuerzas a nivel estatal. Sin Andalucía, el que fuera histórico feudo socialista, el PSOE lo tendrá difícil, muy difícil para seguir en Moncloa.

Noelia consigue imponer la legalidad que le protegía

Y para terminar, nada que ver con lo que llamamos vida política y todo con la vida real.

Mi recuerdo y respeto a Noelia que, tras 601 días de dolorosa lucha, consiguió imponer sus derechos legales y doblar el brazo a quienes prolongaron innecesariamente su sufrimiento. DEP.