Enlaces accesibilidad

Claves de las elecciones en Castilla y León: PP y PSOE se refuerzan, Vox toca techo y el regionalismo retrocede

Elecciones Castilla y León 2026: claves de los resultados
Análisis en mapas, gráficos y datos del resultado de las elecciones autonómicas en Castilla y León de 2026. DISEÑO RTVE

Las elecciones de Castilla y León de este domingo arrojan un resultado con escasas variaciones respecto a los comicios de 2022: el bloque de la derecha atrapa más votos que hace cuatro años -la suma de PP y Vox alcanza el 54,4%, casi 49, punto más- y las Cortes son algo menos diversas con la salida de Ciudadanos y Podemos, pero, en términos de escaños, nada cambia en cinco de las nueve provincias, en otras tres las transferencias son mínimas y sólo en Soria hay cambios significativos. Tampoco cambia nada en términos de gobernabilidad, con el acuerdo entre PP y Vox como única opción viable, si bien el análisis detallado deja algunas tendencias relevantes: el PP sale claramente reforzado, con dos escaños más, al igual que el PSOE, mientras que Vox sube pero se queda por debajo de las expectativas y el regionalismo se estanca o retrocede.

1. Más a la derecha y regreso al bipartidismo

Castilla y León es una región tradicionalmente conservadora, en la que el Partido Popular gobierna ininterrumpidamente desde hace cuatro décadas, pero en estos comicios se ha escorado un poco más hacia la derecha. PP y Vox suman el 54,39% de los votos, frente al 49,06% de hace cuatro años, y si se añaden partidos que no han obtenido representación, como Ciudadanos y Se Acabó La Fiesta, el porcentaje alcanza el 56,13%, rozando el techo que alcanzaron de forma conjunta en 1987 el Centro Democrático y Social (CDS), el Partido Demócrata Popular (PDP) y la entonces Alianza Popular.

Además, el electorado ha vuelto a optar fundamentalmente por los dos principales partidos: la suma del PP y el PSOE vuelve a representar dos tercios de los votos, el 66,2%, después de que hace cuatro bajara por primera vez de ese umbral, al caer al 61,4%. En términos de procuradores, son 63 entre ambos, frente a los 59 que obtuvieron en los últimos comicios, aunque muy lejos del dominio que ejercían todavía en 2011, cuando ostentaban 82 de los 84 escaños de las Cortes.

2. El PP no solo gana, sino que mejora sus resultados

Frente al sabor agridulce de sus victorias en Extremadura y Aragón, el PP puede celebrar esta vez una victoria auténticamente satisfactoria, en el que quizás sea su feudo más consolidado de toda España. En votos, consigue casi 56.000 más, lo que le eleva hasta el 35,5% del total, cuatro puntos más que en 2022. Y en escaños, logra dos nuevos procuradores, uno en Burgos que le arrebata al PSOE y otro en Valladolid, donde devora los restos de Ciudadanos. Alfonso Fernández Mañueco depende de un pacto con Vox por segunda legislatura consecutiva, pero es el único candidato viable para presidir la Junta y su posición negociadora se ve reforzada.

La mejora del PP se aprecia por toda la región, puesto que su porcentaje de voto sube en dos de cada tres municipios, pero es especialmente palpable en las grandes ciudades: mejora sus resultados en las 20 localidades más pobladas y es el partido ganador en once de ellas. Eso incluye a siete de las nueve capitales de provincia, cinco arrebatadas a sus rivales respecto a 2022: vence a UPL en León, a Por Ávila en Ávila y al PSOE en Zamora, Burgos y, como guinda, Valladolid, la capital. El análisis por municipios revela, además, que los populares dominan entre los votantes de mayor edad, ya que, en una comunidad muy envejecida, su porcentaje de voto mejora allí donde hay más población mayor de 65 años.

3. El PSOE detiene la sangría y crece contra pronóstico

Tras las debacles electorales de Extremadura y Aragón, los resultados en Castilla y León constituyen un triunfo para el PSOE. No tanto en votos -recaba apenas unos 14.000 más, menos de un punto porcentual de crecimiento- como en escaños, ya que, aunque pierde uno a manos del PP en Burgos, lo compensa con uno adicional en Valladolid, otro más en Soria -la ciudad de la que Carlos Martínez, su candidato, es alcalde- y otro en Segovia, donde, con apenas 350 votos más que en 2022, se hace con el nuevo procurador que ha incorporado la provincia por el incremento de su población.

Como cabía esperar, los socialistas mejoran notablemente en Soria, con una subida de 18 puntos en la capital y de 14 puntos en el conjunto de la provincia, una de las dos, junto a León, en las que consigue superar en votos al PP. La resistencia del PSOE se aprecia sobre todo en su capacidad para defender los últimos escaños en juego en varias provincias, como Palencia, Valladolid y Zamora, donde Vox se ha quedado a tan sólo 284 votos. El análisis por municipios, además, sugiere que está compitiendo por el electorado más joven, ya que su porcentaje de voto crece allí donde hay más jóvenes de entre 18 y 24 años, un segmento en el que parece presentarse como alternativa a la crecida de Vox.

4. Vox se queda por debajo de las expectativas

El resultado de Vox, un 18,9% de los votos tras recabar 19.000 apoyos más que hace cuatro años, son los mejores de la formación ultraderechista en cualquier convocatoria electoral autonómica, con la excepción de la ciudad autónoma de Ceuta, y por encima del 17,9% que había alcanzado en Aragón. Por primera vez, además, logra representación de todas las circunscripciones, al conseguir un procurador en la provincia de Soria. Sin embargo, es un rédito escaso -hasta el punto que se ha convertido en el partido al que más caro le cuesta el escaño en la región- y la sensación es que se ha quedado por debajo de las expectativas, después de que algunas encuestas pronosticaran que superaría el 20% de los votos y ganaría en torno a cinco escaños, y

Es cierto que en Castilla y León partía desde mucho más arriba y aún así ha logrado crecer más de un punto, pero, ya sea por el desgaste que supuso su participación en el Gobierno autonómico -Juan García-Gallardo, ahora apartado del partido, fue vicepresidente durante dos años- o por el renovado empuje de PP y PSOE, Vox parece haber alcanzado su techo electoral en la región. Especialmente en las localidades más pobladas, puesto que apenas crece ligeramente en Palencia o Ponferrada, y con algo más de fuerza en Soria y ciudades medianas como Miranda de Ebro o Aranda de Duero; sin embargo, cae en León, Zamora, Salamanca y Segovia, y se estanca en Burgos o Valladolid. En cambio, sigue creciendo en las zonas rurales, como revela que Vox es el segundo partido, solo por detrás de los regionalistas de Soria ¡Ya!, cuyos votos dependen en mayor proporción de los municipios de menos de 10.000 habitantes.

5. El regionalismo retrocede

La irrupción de los partidos regionalistas, una de las grandes sorpresas de los comicios de 2022, se ha frenado en seco en estas elecciones, especialmente por el desplome de Soria ¡Ya!, que paga el ascenso del PSOE de Carlos Martínez. Así, pierde cerca de 11.000 votos, más de la mitad de los que consiguió hace cuatro años, pasa de ser la primera a la tercera fuerza en la provincia y se deja dos de los tres procuradores que tenía en las Cortes.

Algo mejor han resistido Por Ávila, que mantiene el escaño que tenía pese a perder 2.500 votos, cerca del 20% de los que obtuvo en las anteriores elecciones, y UPL, que repite su mejor resultado histórico, con tres escaños. La formación leonesa pierde algo de pie en la capital de la provincia, su principal feudo, pero sube en Ponferrada, La Bañeza o Astorga, hasta sumar unos 600 votos más que en las últimas elecciones. Sus apoyos, según el análisis por municipios, mejoran en lugares donde la renta es más elevada, como Sariegos, Valdefresnos o la propia León.

6. Un parlamento menos diverso

Además de ese frenazo del regionalismo, las Cortes tendrán en esta legislatura dos partidos menos, después de que ni Podemos ni Ciudadanos hayan podido revalidar el escaño que consiguieron en 2022 por Valladolid, donde han sido desplazados por la concentración del voto en torno al PP y el PSOE, que se quedan con esos procuradores. Ambos partidos quedan por detrás incluso de Se Acabó La Fiesta, una formación recién llegada a la política.

Tampoco consigue entrar en el parlamento IU-Sumar, que es la fuerza más votada de entre las que no han conseguido ningún procurador, con 27.605 votos. Un resultado que deja a la izquierda alternativa sin escaños y al PSOE como fuerza central, pero única, de la izquierda en la región. Y que, pese al incremento de participación respecto al mínimo marcado en los comicios de 2022, dibuja unas Cortes menos diversas y con la representación concentrada en torno a los tres principales partidos nacionales: PP, PSOE y Vox.