Trump avanza en su Junta de la Paz para Gaza, a la que invita a Putin y que cuestiona Netanyahu
- Netanyahu rechaza su composición al considerar que no se ha coordinado con Israel
- Hamás dice estar preparado para entregar la administración de Gaza al comité tecnócrata que supervisará la Junta
El presidente estadounidense, Donald Trump, continúa modelando la Junta de la Paz que supervisará el nuevo Gobierno de Gaza, que presidirá él mismo y a la que, según ha informado este lunes el Kremlin, ha invitado a su homólogo ruso, Vladímir Putin. Su nombre se suma al de otros líderes que en los últimos días han sido convocados por el mandatario republicano. Una composición que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, cuestiona al considerar que no se ha coordinado con Israel y contradice su política.
"Efectivamente, el presidente Putin ha recibido por canales diplomáticos la propuesta de entrar a formar parte de la Junta de la paz. En estos momentos estudiamos todos los detalles de la propuesta", ha expresado Dmitri Peskov, portavoz presidencial, en su rueda de prensa telefónica diaria. Y ha mostrado confianza en que se puedan "aclarar todas las dudas" en próximos contactos con los estadounidenses.
Trump nombró a una Junta Ejecutiva formada por el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio; el enviado especial para mediar en Oriente Medio, Steve Witkoff; el yerno del presidente Jared Kushner; el ex primer ministro británico, Tony Blair; el director de Apollo Global Management, Marc Rowan; Roberto Gabriel, asesor de Trump; y el presidente del Banco Mundial, el estadounidense de origen indio Ajay Banga.
Y entre los líderes invitados a unirse como miembros fundadores, además de Putin están, entre otros, el presidente de Argentina, Javier Milei; el de Paraguay, Santiago Peña; el de Turquía, Recep Tayyip Erdogan; el de Egipto, Abdel Fattah al-Sissi; el rey de Jordania, Abdallá II y el primer ministro de Canadá, Mark Carney.
También el primer ministro de la India, Narendra Modi y el de Pakistán, Shehbaz Sharif, que fue uno de los valedores de la candidatura de Donald Trump al premio Nobel de la Paz que tanto ansía. El estadounidense anunció en mayo pasado que Sharif y Modi pactaron un alto el fuego después de varios días de enfrentamientos armados en la que fue la mayor escalada en décadas entre esas dos potencias nucleares.
Paradójicamente, el mandatario norteamericano ha expresado este lunes en una carta al primer ministro noruego, Jonas Gahr, que ya no siente la "obligación" de pensar "únicamente en la paz", después de que Noruega no le concediera el premio Nobel, que fue otorgado a la líder opositora venezolana María Corina Machado.
Se prevé que en el Foro de Davos, que se celebra esta semana en Suiza y donde intervendrá el propio Trump, se dé a conocer más información acerca de los países integrantes de la Fuerza Internacional de Estabilización, un contingente de la ONU que debe garantizar en el futuro la seguridad y desmilitarización de Gaza, tal y como estipula el plan de paz del mandatario estadounidense.
La posición de Israel y Hamás
Con la mediación de EE.UU., Egipto y Catar, Israel y Hamás firmaron en octubre de 2025 el plan de paz de 20 puntos de Trump, que, entre otras cosas, establece que un organismo palestino tecnócrata, supervisado por una 'Junta de Paz' internacional, gobernará Gaza durante un período de transición, sin especificar plazos. Según el acuerdo, este comité no da cabida a integrantes del grupo islamista palestino Hamás, que gobierna de facto la Franja de Gaza desde 2007.
La composición de la Junta de Paz que lo supervisará llega después de que la Casa Blanca anunciara el miércoles pasado la fase dos del plan de paz, que establece ese Gobierno de tecnócratas para la transición -que se estima tendrá 15 miembros y estará presidido por Ali Shaath, ex viceministro de la Autoridad Nacional Palestina encargado del desarrollo de la industria-, e iniciar la desmilitarización y reconstrucción total, así como el desarme de Hamás.
El sábado pasado, Netanyahu, mostró su rechazo a la composición de la Junta Ejecutiva y pidió explicaciones a EE.UU.
"El anuncio de la composición de la Junta Ejecutiva de Gaza, subordinado a la Conferencia de Paz, no se coordinó con Israel y contradice su política", señaló la oficina del mandatario en un comunicado. El primer ministro ordenó a su ministro de Exteriores, Gideon Saar, contactar con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, para abordar la situación.
Además, los ministros ultranacionalistas Itamar Ben Gvir (Seguridad Nacional) y Bezalel Smotrich (Finanzas) pidieron a Netanyahu retomar la ofensiva en Gaza, donde, tras dos años de guerra y ofensiva militar israelí, que dejaron más de 68.000 muertos gazatíes, rige un alto el fuego desde octubre pasado, pese a que más de 440 personas han muerto en ataques israelíes, incluidos un centenar de niños, desde entonces.
"La Franja de Gaza no necesita ningún 'comité de gestión' que supervise su 'reconstrucción', necesita ser depurada de terroristas de Hamás, quienes deben ser destruidos, además de fomentar la inmigración voluntaria masiva, de acuerdo con el plan original del presidente Trump", escribió Ben Gvir en su cuenta de la red social X.
Y pidió al primer ministro que ordene a las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI, el ejército) que se preparen para "volver a la guerra con una fuerza tremenda en la Franja de Gaza, a fin de lograr el objetivo principal de la guerra: la destrucción de Hamás".
Por su parte, Hamás dijo este domingo que está preparado para entregar esta semana la administración de Gaza al comité tecnócrata, encabezado por Ali Shaath, que se estableció e inició sus reuniones en El Cairo el pasado miércoles.
Una fuente del grupo islamista palestino aseguró a la agencia EFE que Hamás "reafirmó" durante las reuniones "su pleno compromiso" de entregar la administración de la Franja de Gaza al comité recién formado. Y confirmó que el grupo islamista acordó con los mediadores egipcios todos los detalles del proceso de entrega, señalando que los líderes del movimiento fuera de la Franja habían instruido a sus organizaciones y facciones afiliadas a que se prepararan para renunciar a sus cargos y entregar todos los archivos pertinentes.
Hamás, añadió la fuente, se "exime" ante el mundo y su pueblo de cualquier responsabilidad por obstruir u obstaculizar el proceso para poner fin a la guerra.