Mapas e imágenes: así ha sido el ataque de EE.UU. a Venezuela y la captura de Nicolás Maduro
- La inteligencia de EE.UU. analizó a Maduro durante meses para culminar en horas la 'Operación Resolución Absoluta'
- Directo: sigue la última hora del bombardeo sobre Venezuela
A primera hora de este sábado 3 de enero, Estados Unidos ha atacado Venezuela en una operación militar relámpago con el objetivo de capturar y sacar del país a su presidente, Nicolás Maduro, que será juzgado acusado de "narcoterrorismo" en un juzgado de Nueva York. Mientras tanto, Washington asume la tutela y dirección del país caribeño hasta que haya "una transición adecuada", sin aclarar quién ocupará la presidencia de Venezuela.
Así lo ha afirmado el presidente de Estados Unidos en una rueda de prensa, ofrecida desde su residencia de Mar-a-Lago, en Florida, en la que ha celebrado el éxito de la que se ha bautizado como "Operación Resolución Absoluta". Una operación militar "por tierra, mar y aire", en la que han participado más de 150 aeronaves, planificada durante meses y ejecutada entre la noche del 2 y la madrugada del 3 de enero, aprovechando las horas más oscuras y el buen tiempo para desplegar la operación con una diligencia y eficacia que no han dejado de subrayar en todo momento los mandatarios estadounidenses.
Ataques aéreos en la capital
Para los venezolanos, el ataque comenzó de madrugada, en Caracas y en los estados colindantes de Aragua, Miranda y La Guaira, según informaron las autoridades del país. Los ciudadanos reportaron fuertes explosiones en Fuerte Tiuna, la principal base militar de Caracas. En los alrededores de la capital, también sufrieron ataques la base aérea de La Carlota, el recinto de antenas de El Volcán, al sur, y el puerto de La Guaira, al norte.
Pero la orden de ataque la dio el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a las 22:46 horas (hora de Washington, una hora más en Caracas), y cuatro horas después, a las 3:29 de la madrugada, los detenidos, Nicolás Maduro y su mujer, Cilia Flores, llegaron a bordo de las bases navales estadounidenses.
"Fue la culminación de meses de planificación y ensayos, una operación que, francamente, solo el ejército estadounidense podía llevar a cabo", ha dicho el jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, Dan Caine, en la rueda de prensa junto a Trump, el secretario de Estado, Marco Rubio; el secretario de Guerra, Pete Hegseth, y el director de la CIA, John Ratcliffe, para explicar la operación llevada a cabo por los Delta Force, la unidad de operaciones especiales aerotransportada del ejército de Estados Unidos.
La inteligencia analizó durante "meses" a Maduro
Durante meses, los servicios de inteligencia estadounidense trabajaron para encontrar a Maduro y entender cómo se movía, dónde vivía o viajaba e incluso "lo que comía, lo que llevaba y cuáles eran sus mascotas", ha dicho Caine. Estados Unidos tenía al líder del régimen chavista monitorizado y creó en diciembre una fuerza para "estar atentos a una serie de eventos" y escoger la fecha del operativo.
"Se eligió el día adecuado para minimizar las posibles bajas civiles y maximizar el elemento sorpresa y minimizar", ha relatado el jefe del Estado Mayor Conjunto, detallando que esta época del año ha sido un factor que ha entrado en juego en la detención: "Los hombres y mujeres de Estados Unidos estaban listos en Navidad, pacientes esperando a que se diera la orden por parte del presidente".
150 aeronaves desde una veintena de bases
La noche del 2 de enero se abrió una ventana "lo suficientemente buena" para entrar en Venezuela garantizando el "elemento de sorpresa táctica". En el momento en que Trump dio luz verde a la operación, 150 aeronaves despegaron desde una veintena de bases terrestres y navales en el hemisferio occidental de Venezuela: aviones F-22, F-35 y F-18, aviones de alerta temprana E-2 o bombarderos estratégicos B-1, así como otras aeronaves de soporte y drones pilotados en remoto, que volaron "a 100 pies [30 metros, aproximadamente] de altura sobre el nivel del mar" para llegar a Venezuela, con el fin de abrir camino a los helicópteros que habrían de penetrar en Caracas.
Caine ha explicado que este componente aéreo empezó a desmantelar y a acabar con los sistemas de defensa aérea de Venezuela "empleando armas para garantizar el paso seguro de los helicópteros hasta la zona objetivo", incluyendo una operación cibernética previar para anular la capacidad de respuesta venezolana.
Las fuerzas aéreas llegan a Maduro a la 1:01
Las tropas de Estados Unidos llegaron al lugar donde estaba Maduro a la 1:01 horas, hora estadounidense (2:01 de la madrugada en Caracas). Los equipos de inteligencia suministraban información en tiempo real a las fuerzas sobre el terreno para que estas pudieran moverse por el complejo "sin riesgos innecesarios". Descendieron de las aeronaves y procedieron con "rapidez, precisión y disciplina hacia su objetivo", aislando la zona para garantizar la seguridad de las fuerzas sobre el terreno.
Según la CNN, el matrimonio presidencial fue sacado a rastras de su dormitorio, algo que no han confirmado las autoridades. Trump explicó que Maduro y su esposa fueron capturados en su domicilio antes de que pudieran refugiarse en un espacio seguro blindado con acero. De acuerdo con su explicación, las fuerzas estadounidenses habían ensayado la operación en una réplica de la residencia de Maduro y estaban equipadas con sopletes para atravesar el acero en caso de que la pareja se encerrara en un búnker.
"Maduro y su esposa se rindieron" al llegar las tropas
El ministro de Exteriores de Venezuela, Yván Gil, en una entrevista en RNE pidió una "prueba de vida de Nicolás Maduro y su esposa", que llegó minutos antes de la rueda de prensa de Donald Trump, en forma de fotografía que este compartió en la plataforma Truth Social. Con chándal gris, cascos y antifaz, Maduro aparecía a bordo del buque militar Iwo Jima, según el propio Trump, donde era transportado hacia Estados Unidos junto a su esposa.
Nicolás Maduro, en una imagen difundida por Trump, preso en el buque de asalto anfibio Iwo Jima, después de ser capturado por el Ejército de EE.UU. REUTERS
"Maduro y su esposa se rindieron y fueron entregados a la justicia, asistidos por el ejército de Estados Unidos con una gran profesionalidad y precisión". Tras terminar la operación de extracción a bordo de un helicóptero, Maduro y su mujer fueron embarcados en el USS Iwo Jima, un buque anfibio de asalto que estaba desplegado en el Caribe, y fueron trasladados a la base de Guantánamo, en Cuba, par subir allí a un avión militar Boeing 757 que les llevó la Base de la Guardia Nacional Aérea de Stewart, un aeropuerto militar situado en el norte del estado de Nueva York.
Fotografía que muestra al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, escoltado por agentes de la DEA, en Nueva York. EFE/ Rastreo de Redes
Desde Stewart, Maduro, esposado, con temperaturas cercanas a los -2ºC, fue trasladado en helicóptero hasta Manhattan, a orillas del río Hudson, cerca de la calle 31, en el lado oeste de la ciudad, donde fue recibido por un amplio dispositivo de custodia. Una caravana policial lo escoltó posteriormente hasta una instalación federal vinculada a la DEA, donde fue procesado antes de su traslado final al Centro de Detención de Brooklyn, la prisión federal en la que permanecerá mientras se celebra el juicio contra él.
Sin cifras oficiales sobre víctimas
Aunque la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha asegurado que los ataques de Estados Unidos han causado víctimas civiles y militares, de momento no se han dado a conocer cifras oficiales. El ministro de exteriores también se refirió a muertos civiles y militares de un "ataque artero y cobarde por la espalda".
"Hubo varias respuestas de autodefensa", reconoció el jefe del Estado Mayor Conjunto de EE.UU., conforme las tropas norteamericanas se retiraban de Venezuela y añadió que uno de los helicópteros de las fuerzas estadounidenses fue alcanzado, pero sin mayores consecuencias, y la operación culminó "con éxito" y las aeronaves volvieron a sus bases en el mar, a las 3:29 de la madrugada, hora de Washington, 4:29 horas en Caracas.
Como ya había adelantado en una entrevista con la cadena de televisión Fox News previa a la rueda de prensa, Trump descartó en principio una segunda oleada de ataques sobre Venezuela. Aunque insistió en que Estados Unidos está preparado para ello "en caso de que sea necesario" y, de hecho, el amplio despliegue militar que EE.UU. mantiene en el Caribe permanecerá en la región "en alto estado de alerta, preparado para proyectar poder, defenderse a sí mismo y a nuestros intereses en el área", especificó el general Caine.
El buque anfibio de asalto USS Iwo Jima, en una imagen de archivo de diciembre de 2025. AP
El petróleo, papel clave en el futuro cercano
Unos intereses en los que el petróleo jugará un papel clave. Aunque ha dedicado buena parte de su intervención a ensalzar y celebrar la magnitud y éxito de la 'Operación Resolución Absoluta', Trump ha enfatizado también que los próximos pasos de Estados Unidos en Venezuela irán encaminados a arreglar Venezuela y, en concreto, su industria de explotación petrolera, en la que su país tendrá una "fuerte participación" y espera obtener grandes "beneficios", tanto para los venezolanos como para los estadounidenses.
Venezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, concentradas principalmente en la Faja Petrolífera del Orinoco, donde predominan crudos extrapesados que requieren diluyentes y tecnología específica para su producción. La Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA) indica que Venezuela representa aproximadamente el 17% de las reservas petroleras probadas del mundo, pese a que su producción actual es solo una fracción de esa magnitud. Según el Boletín Estadístico Anual de la OPEP, en 2024 las reservas probadas de Venezuela se estimaron en 303,22 miles de millones de barriles (MMB).
"Vamos a hacer que nuestras grandes compañías petroleras estadounidenses, las más grandes del mundo, entren, inviertan miles de millones de dólares, reparen la infraestructura petrolera gravemente dañada y comiencen a generar ganancias para el país", anunció Trump. "Tenemos las compañías petroleras más grandes del mundo y vamos a estar muy involucrados en ello", ha asegurado.
Meses de tensión en la zona
Esta escalada de tensión diplomática, política y militar comenzó el pasado mes de agosto, cuando Estados Unidos duplicó la recompensa por la detención del presidente de Venezuela. La Administración Trump anunció, al final del verano, un despliegue militar en aguas internacionales del Caribe. Entre septiembre y diciembre, el gobierno estadounidense ha informado de 114 muertes en 35 ataques a supuestas "narcolanchas" bombardeadas tanto en aguas del Caribe como del océano Pacífico.
Se trata del mayor despliegue militar de Estados Unidos en el Caribe en décadas, comparable solo —según fuentes diplomáticas— con las operaciones navales de la primera guerra del Golfo (1990-1991). Una flota que incluye algunas de las naves más avanzadas de las fuerzas armadas estadounidenses y recursos marinos de gran magnitud como el portaaviones USS Gerald R. Ford, el mayor del Pentágono, con capacidad para más de 4.000 marineros y decenas de aeronaves. La siguiente tabla muestra cuál era la magnitud del despliegue militar de Estados Unidos en la región del Caribe a mediados del mes de noviembre.
En el Canal 24 Horas, la periodista y reportera de internacional de RTVE Anna Bosch analizaba los precedentes de mandatarios latinoamericanos acusados por narcotráfico antes que Nicolás Maduro. Es el caso de Manuel Antonio Noriega, dictador de Panamá, que precisamente otro 3 de enero, pero de 1990, se entregó a las tropas estadounidenses tras 11 días de asedio y llevado a un juicio que le terminaría condenando a 40 años de prisión en Estados Unidos.
Y el caso de Juan Orlando Hernández, expresidente de Honduras, extraditado a Estados Unidos en 2022 y condenado en 2024 a 45 años de cárcel por narcotráfico y otros delitos, y que salió de prisión hace un mes tras ser indultado por Donald Trump.
Después de haber aterrizado en Nueva York en la tarde del sábado (horario estadounidense) para ser puesto a disposición de la justicia estadounidense, el caso de Nicolás Maduro y el futuro del gobierno venezolano abrirán un nuevo capítulo en la reedición de la Doctrina Monroe del siglo XIX emprendida ahora por Donald Trump, quien prioriza el dominio estadounidense en el continente americano, a expensas de sus promesas electorales de no intervenir en asuntos exteriores.
Ahora el presidente estadounidense se verá en la tesitura de supervisar una compleja transición política en Venezuela, creando posibles tensiones con actores regionales como México y Brasil, que podrían verse impulsados a acercarse a China o incluso Rusia. "No veo una versión corta de esta historia", vaticinaba a la agencia Reuters Brett Bruen, ex asesor de política exterior de la administración de Barack Obama y ahora director de la consultora Global Situation Room. La "operación quirúrgica" que ha extirpado a Maduro del poder abre una nueva era incierta en Venezuela.
*InfografíaRTVE - Pedro Jiménez (Hiberus)