Una Venezuela "polarizada" vive con miedo e incertidumbre el ataque de Trump: "La gente está en una tensa expectativa"
- La oposición celebra lo ocurrido, aunque con cautela, con el recuerdo muy presente de la "represión política"
- No hay grandes manifestaciones por el momento, ni a favor ni en contra de la incursión estadounidense
- Directo: sigue la última hora del bombardeo sobre Venezuela
Cuando las primeras explosiones se registraron en Caracas hacia las 2:00 horas de la madrugada de este sábado, algunos pensaban que se trataba de pirotecnia por las celebraciones de Año Nuevo. Venezuela, explican varios testimonios desde dentro y fuera del país, no esperaba, y menos en estas fechas, un ataque como el que Estados Unidos ha lanzado sobre el país para capturar a Nicolás Maduro, a pesar de que la tensión había ido en aumento en los últimos meses.
"Incertidumbre", "cautela" y "calma tensa" son algunos de los términos que más se repiten por parte de los venezolanos entrevistados para este reportaje. Todos, tanto partidarios del oficialismo como de la oposición, miran con preocupación lo que va a ocurrir en las próximas horas y los próximos días.
"Mi mamá fue la primera que escuchó los estruendos, dos impactos que hicieron temblar los vidrios de casa", cuenta a RTVE Noticias Juan Carlos Rozo, periodista venezolano que vive en pleno centro de Caracas, a pocos metros del Palacio de Miraflores -residencia del presidente- y del Palacio Legislativo.
"Las explosiones fueron de consideración y se han escuchado a los helicópteros sobrevolando", ha apuntado por su parte Isnardo Bravo, también reportero. "El país fue madrugado, literalmente", y aunque el procedimiento militar era largamente esperado, "terminó concretándose en un periodo vacacional", señala Alonso Moleiro, periodista venezolano en la capital del país caribeño.
En el este de la ciudad, bastión de la oposición, se han ido escuchando "gritos de alegría y algarabías", según Rozo, a medida que la ciudad ha ido despertando y ha conocido la detención de Maduro y su mujer por parte del Ejército estadounidense.
"Las calles amanecieron vacías"
Tras los bombardeos de la Fuerza Aérea estadounidense, que se han centrado en objetivos militares como el Fuerte Tiuna -sede del Ministerio de Defensa- o la base aérea de La Carlota, Venezuela ha declarado el estado de conmoción exterior, el equivalente al estado de emergencia, por el que se limita la libre reunión y se restringen los movimientos.
"Las calles amanecieron vacías. La población venezolana, que ha protestado mucho en este tiempo, tiene muy viva la memoria de la represión política", ha explicado Moleiro. "La gente no está saliendo a las calles, están muy tensos", coincide Jessica Herrera, periodista peruano-venezolana que sigue la situación desde Lima en permanente contacto con familiares y amigos. Desde su casa en Caracas, Rozo escucha menos ruido de lo habitual en el centro de la ciudad.
Sí que hay personas que han salido "para surtirse de combustible" o que han acudido "a supermercados o farmacias", muchos de los cuales siguen cerrados, según la periodista venezolana Carolina Alcalde, presente en Caracas. Otros ya habían hecho acopio y tienen víveres para meses, mientras que gran parte de la población vivía "al día", según distintos testimonios consultados por este medio.
Celebración contenida de la oposición
Actualmente está restringida la libre reunión y hay numerosos controles militares en las calles para vigilar los movimientos de la población, según Rozo. Esto y la incertidumbre ante lo que pueda venir impide que se produzcan, por el momento, grandes manifestaciones de celebración o protesta en el país caribeño, donde hay mucha "polarización", señala.
"El país está en su casa. En las calles de Caracas solo se han visto algunos motorizados que pertenecen a los colectivos, fuerzas de choque que siempre ha usado el Gobierno para momentos particulares como este", señala Bravo. El resto "está en una tensa expectativa".
Reina la confusión y la incredulidad, y "aunque el régimen chavista es bastante impopular en este momento", la militancia oficialista "mantiene niveles de compromiso y lealtad con el régimen" y hay algunas muestras de apoyo al Gobierno, si bien pequeñas, en distintos estados del país, explica Moleiro citando la información que proporcionan los medios oficiales.
Por su parte, los opositores al régimen sí que están celebrando, aunque de manera contenida, la noticia de la salida de Maduro. "La gente tiene esperanzas y ánimo, están dispuestos a aguantar lo que venga con tal de salir del régimen", afirma Manuel Rodríguez, venezolano afincado en Madrid y líder de la Plataforma de Ayuda a Venezuela.
Sin embargo, se muestra "muy cauto", ya que puede haber "represalias contra la gente de la oposición", algo que ya ha ocurrido en el pasado, recalca. Además, las fuerzas opositoras, divididas, todavía no se han pronunciado. Tampoco María Corina Machado, uno de los rostros más conocidos de los contrarios al chavismo, y recientemente galardonada con el Premio Nobel de la Paz. "Estamos en manos de Trump", reconoce Rodríguez.
Primer ataque a Venezuela en la era republicana
Aunque el Gobierno de Maduro había pedido a la población que se preparase, el ataque ha pillado por sorpresa a muchos. "Honestamente, nadie está preparado para un ataque armado, Venezuela en su historia republicana no ha preparado a la población para ninguna agresión militar porque no ha sido necesario", asevera. Es el primer ataque exterior desde tiempos de la colonia.
Los bombardeos, además, han sorprendido a buena parte de la población en la playa o de viaje, al darse en plenas fiestas navideñas. Muchos no podrán volver de momento a sus hogares porque con el estado de conmoción se restringen tanto los vuelos como el transporte por tierra.
"Ver para creer y luego manifestarse"
El país vive "un vaivén de emociones", según Herrera. La incertidumbre se basa esencialmente en una falta de "información clara", según Alcalde. Por un lado, las televisiones y radios controladas por el Gobierno "no están informando de todo lo que está ocurriendo" y por otro, tampoco hay noticias desde la oposición, por lo que "la gente se está informando a través de las redes", según Isnardo Bravo.
Y en las redes se está colando "muchísima desinformación", apunta Rozo, con "muchos vídeos creados con inteligencia artificial". Es por ello que muchos prefieren esperar a saber qué ocurre con Maduro o quién le sucede en el poder tras su arresto.
La incredulidad sigue muy presente en estas primeras horas. "Yo decía 'no lo creo hasta que vea a Maduro con el mono naranja'" de preso, apunta Herrera. "La gente está esperando como Santo Tomás. Ver para creer y luego manifestarse a favor o en contra de la situación", afirma Bravo.