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Las piedras dibujan el mapa de Taiwán a las puertas de esta mansión del siglo XIX. Primero la habitaron generales e inventores, luego se convirtió en la embajada de Taiwán, hasta que en el 79, Estados Unidos reconoció al gobierno de Pekín y la mansión pasó a ser un secreto a voces. Una embajada de facto a la que ya no se puede llamar así. El representante de la isla, Alexander Yui, señala a RTVE que en la isla se habla mucho de "si Estados Unidos va a vender a Taiwán", a no defenderlo frente a China.

Crecen las inversiones mutuas. Estados Unidos necesita los semiconductores de Taiwán. Y en diciembre, el presidente Donald Trump aprobó venderle el mayor paquete de armas de la historia. Pero otro secreto a voces es que las próximas ventas de armas están paradas para no molestar a Xi Jinping. Trump reconoce que primero va a hablarlo con él.

Trump ha atacado a Irán y a Venezuela, y hay quien dice que China puede sentir que tiene luz verde para hacer lo mismo con Taiwán.

"Yo lo veo de la otra manera, demuestra que Estados Unidos está dispuesto a utilizar los instrumentos necesarios para cumplir sus objetivos. Es una buena indicación a Xi Jinping, de que el costo de invadir a Taiwán va a ser más alto".

Aquí confían en que su alianza con Estados Unidos se mantendrá firme, como la mansión, sea cual sea el nombre oficial.

Alemania alberga la mitad de las tropas estadounidenses desplegadas en toda Europa. Es clave para las operaciones de Washington en el mundo. Pero nada de esto ha impedido que Trump cumpla su amenaza. Retirará 5.000 soldados y asegura que lo hará con muchos más.

Este movimiento dejará el contingente estadounidense en Europa al mismo nivel que antes de la invasión rusa de Ucrania. Pero evidencia la dependencia que tiene el continente europeo de EE.UU. en armamento y tecnología.

La OTAN ve imperante invertir más en defensa. Pero la coordinación entre los aliados también es esencial, según algunos expertos. Es importante no perder de vista a Rusia. Altos cargos republicanos de EE.UU. temen que la decisión de Trump mande un mensaje equivocado a Putin.

Foto: RONALD WITTEK/EFE — Base aérea estadounidense en Ramstein, Alemania

Félix Arteaga, investigador del Real Instituto Elcano, ha dicho que un país miembro de la OTAN puede "solicitar la expulsión" de otro, pero "no existe ningún otro precedente en que se haya solicitado a un Estado miembro que abandone, ni existe un procedimiento para hacerlo".

"Se pueden tomar medidas de presión internas", ha añadido Arteaga en una entrevista en el canal 24 horas. Entre esas medidas ha citado el "restringir el acceso a determinados puestos" o la suspensión de "algún tipo de actividad de la Alianza en el territorio del país". "Entre esas medidas y una salida hay un trecho considerable", ha añadido.

Pero dentro de la Alianza Atlántica, cada Estado miembro "tomará posición o no, pero incluso aunque todos estuvieran en contra de un país, no le pueden obligar a salir", ha explicado Arteaga.

"Siempre está abierto el camino a que un país pueda, voluntariamente, solicitar el abandono, y las presiones van encaminadas en ese sentido, pero si el país no quiere y cuenta con apoyos suficientes, no hay forma de que esas peticiones formales se puedan imponer desde la Alianza Atlántica", ha señalado.

Foto: Toby Melville/REUTERS

Nuevo episodio de tensión entre Israel y España. El ministro de Exteriores de Netanyahu ha acusado de antisemita a Pedro Sánchez después de que este haya confirmado que el martes España pedirá a la Comisión Europea la suspensión del Tratado de Asociación con Israel.

La carta va dirigida a la vicepresidenta de la Comisión Europea y no lo solo la firma España. La rubrican de forma conjunta los ministros de Asuntos Exteriores de España, Irlanda y Eslovenia. El mensaje es claro: la Unión Europea ya no puede quedar al margen de lo que está ocurriendo en Oriente Próximo.

Instan a la UE a asumir su responsabilidad moral y política y a que defienda los valores fundamentales que han sustentado el proyecto europeo. Y ponen encima de la mesa una petición que no es nueva: la de debatir el acuerdo de asociación entre la UE e Israel. Consideran que este país está incumpliendo sus obligaciones con los derechos humanos y que la situación no hace más que deteriorarse.

Foto: Alberto Díaz/EFE — El secretario general del PSOE y presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la localidad onubense de Gibraleón

El barco es la forma más barata y eficiente de mover productos. Por eso, el 80% de las mercancías se transporta así y hay puntos críticos en el camino. Ya lo hemos visto en el estrecho de Ormuz: bloquearlo es una forma de presión del régimen iraní. Pero también hay otros puntos de los que depende la economía global.

El canal de Suez, bajo control de Egipto. Conecta el mar Rojo con el Mediterráneo. Un paso entre Asia y Europa que evita dar toda la vuelta a África y por el que transitan casi 1 de cada 4 contenedores. Las tensiones suelen estar unos kilómetros más al sur, en el estrecho de Bab el Mandeb, a la altura de Yemen. Los hutíes —chiíes y proiraníes— atacan barcos aquí cuando quieren presionar.

El canal de Panamá conecta el Atlántico y el Pacífico, otro punto clave que Trump quiere controlar. En su pugna con China, no le gustó que algunos de sus puertos estuvieran gestionados por una empresa con sede en Hong Kong.

El estrecho de Malaca une el océano Índico con el Pacífico, entre Indonesia, Malasia y Singapur, países socios de Estados Unidos. Y muchos lo llaman 'el talón de Aquiles' de China porque el 80% del petróleo que importa pasa por aquí.

En el mundo hay una veintena de puntos estratégicos para la navegación. No solo están a merced de las tensiones geopolíticas, también de accidentes, de la piratería, de tsunamis o del cambio climático, con la sequía como una de las principales amenazas.

Foto: REUTERS

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha agradecido este martes el "acercamiento del rey" Felipe VI, quien reconoció el lunes "abusos y controversias éticas" durante la colonización de América por parte de los conquistadores españoles, y ha afirmado que, tras el "enfriamiento de las relaciones" con España de los últimos años, "hay que reconocer" ese gesto "y seguir avanzando en el dialogo".

Foto: EFE

Son imágenes de 1953. Un golpe de Estado orquestado por la CIA y el MI6 británico acabó con el Gobierno —elegido democráticamente— de Mohammed Mosadeq, tras nacionalizar la industria petrolera iraní. Fue la llamada Operación Ajax, que fortaleció al sha de Persia y estableció una política más favorable a Occidente.

EE.UU. e Irán habían sido aliados durante la Guerra Fría, hasta 1979, el año de la revolución islámica. Los iraníes expulsaron al régimen del sah, y al poder llegó el ayatolá Jomeini. Ahí las relaciones se rompieron.

Entre las primeras muestras: la crisis de los rehenes en la embajada estadounidense. 66 estadounidenses retenidos 444 días. O el derribo, por parte de Estados Unidos, de un avión comercial que dejó 290 muertos, lo confundieron, dijeron, con uno militar.

En 1989, con la llegada de Alí Jamenei como sucesor del líder supremo no mejoraron las cosas. Irán formaba parte del "eje del mal". Lo dijo Bush en 2002, tras los atentados del 11-S. La Casa Blanca acusaba a Teherán de fabricar armas nucleares. Algo que ha mantenido estos años.

En 2015, Teherán firmó un acuerdo con el fin de limitar su programa nuclear. A cambio, se levantaron sanciones económicas, pero fue en 2018, en el primer mandato de Donald Trump, cuando Washington rompió con el pacto y declaró a la Guardia Revolucionaria iraní como organización terrorista.

Trump amenazó con destruir Irán tras culparle de atacar dos petroleros en el golfo de Omán. En 2020, autorizó matar a Qasem Soleimaní, comandante de la Guardia Revolucionaria.

Estos años, y tras las reiteradas acusaciones de Israel -de que Irán está fabricando una bomba atómica-, se han tensado aún más las relaciones. Sobre todo, después de la llamada 'guerra de los 12 días', en junio del 25, donde Tel Aviv y Washington atacaron instalaciones clave para el programa nuclear iraní.

Las protestas de principios de año no han hecho más que ahondar la brecha. La Casa Blanca, si cae el régimen, apoyará un futuro gobierno de transición con él a la cabeza: el heredero del sha de Persia.