Margarita Robles, Ministra de Defensa, ha viajado hasta el Líbano donde se ha encontrado con los 700 españoles que forman parte de los cascos azules de Naciones Unidas destinados en el país. Hace casi 20 años que la misión de estos soldados empezó en uno de los países más convulsos del mundo.
La zona fronteriza entre Líbano e Israel es uno de los puntos más críticos de Oriente Medio, donde en septiembre de 2006 desembarcaron los militares españoles al mando de la ONU. Desde su llegada, miles de personas han pasado por los campamentos y se han encargado de vigilar lo que se conoce como línea azul.
El conflicto entre la milicia de Hizbulá y las fuerzas israelíes se ha cobrado la vida de siete españoles en estos 20 años, seis de ellos de la brigada paracaidista que fallecieron en un coche bomba y, el séptimo, un soldado que murió víctima del fuego cruzado. Otros ocho miembros han perdido la vida por accidentes o por causas naturales.
Fotografía: Ministerio de Defensa.