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El presidente libanés se reúne con Trump en Washington para presionar por la retirada de tropas de Israel

Israel se ha retirado de tres "zonas piloto" en el sur del Líbano en cumplimiento de plan de EE.UU.

El presidente libanés, Joseph Aoun, se ha reunido este martes en Washington con su homólogo estadounidense, Donald Trump, para presionar que Israel se retire de su país, en la primera visita de un jefe de Estado del Líbano a la Casa Blanca en veinte años.

Al inicio del encuentro, Trump ha admitido ante los periodistas que el Líbano ha sido "maltratado durante mucho tiempo" y ha afirmado que su Gobierno va a ayudar al país árabe "mucho". Por su parte, Aoun ha mencionado el "acuerdo marco" firmado el pasado 26 de junio entre su país, Israel y EE.UU. con una serie de propuestas para encontrar una solución definitiva al conflicto con el Estado vecino.

"Presidente —ha dicho dirigiéndose a Trump—, este será su legado, juntos alcanzaremos este objetivo, es cuestión de tiempo que el Líbano y toda la región se estabilicen y sean seguros".

Aoun ha viajado a Estados Unidos mientras Israel continúa los bombardeos en el sur del país árabe y sigue demoliendo pueblos enteros que ha ocupado en la frontera, pese a la existencia de un supuesto alto el fuego. Según los últimos datos del Ministerio libanés de Sanidad, al menos 4.328 personas han fallecido por los ataques israelíes en el Líbano desde marzo pasado, cuando Israel reanudó sus bombardeos y lanzó una invasión terrestre contra lo que alega que son objetivos del grupo chií Hizbulá, aliado de Irán, tras el inicio de la guerra contra el régimen de Teherán a finales de febrero.

Este lunes, antes del encuentro con Trump, el Departamento de Estado anunció el comienzo de "operaciones en zonas piloto" en las localidades de Froun, Srifa y Zautar al Garbiya, en el Líbano, en cumplimiento del acuerdo marco firmado por este país, Israel y EE.UU. el pasado 26 de junio en un intento de pacificar la región.

Tanto el Ejército libanés como el israelí iniciaron el lunes las medidas para cumplir con el proyecto de las "zonas piloto" de forma que los libaneses están ya en Froun y Srifa, y comenzaron su despliegue en Zautar al Garbiya, tras la retirada de Israel. El Ejército israelí ha confirmado que comenzó el lunes con su repliegue de áreas piloto en cooperación con el Mando de las Fuerzas Armadas de EE.UU. (CENTCOM) y los libaneses.

Zonas piloto para facilitar la retirada de Israel

Esas "zonas piloto" son áreas de las que fuerzas israelíes deben retirarse completamente para dar paso a un despliegue de Ejército libanés, como contempla el acuerdo suscrito en junio, que también estipula el desarme de todos los grupos armados no estatales, en referencia a Hizbulá.

En ese documento, Israel y el Líbano afirman el derecho del otro a existir en paz y el deseo "mutuo" de vivir en seguridad como Estados vecinos soberanos. Ambos se comprometen a participar en un proceso en que se restaure la soberanía total del Ejército libanés sobre todo el territorio del Líbano, dependiendo del desarme de Hizbulá, al tiempo que las fuerzas israelíes se repliegan de forma progresiva del sur del país árabe. Uno de los puntos más importantes es que Israel subraya que sus acciones militares en el Líbano son la consecuencia de los ataques y amenazas que supone Hizbulá, por lo que su Gobierno reconoce que el fin de dicha amenaza con el desmantelamiento y el desarme del grupo eliminará en el futuro "la necesidad" de que haya una presencia de los soldados israelíes en suelo libanés.

Durante su encuentro con Aoun, Trump ha sido preguntado por las "zonas piloto" y ha explicado que el Ejército israelí está "en proceso de redesplegarse a otras secciones" del Líbano. "Este ha sido un gran acuerdo que firmaron (los israelíes) con el Líbano, y se están redesplegando".

Cuestionado sobre si se reuniría con Hizbulá, el mandatario de EE.UU. no ha descartado hacerlo porque "habla con todo el mundo": "Hablaría con mucha gente con la que se piensa que yo no hablaría", ha remarcado.

El presidente de Estados Unidos ha anunciado también que va a autorizar los vuelos directos entre su país y el Líbano, suspendidos durante 40 años. Este tipo de viajes entre ambos países estaban suspendidos desde que el país norteamericano prohibió a la aerolínea nacional libanesa, Middle East Airlines, operar en su territorio tras el secuestro de dos aviones de Trans World Airlines en el aeropuerto de Beirut por miembros del grupo chií Hizbulá en 1985.

Trump no descarta pedir ayuda a Siria

Un periodista le ha preguntado a Trump sobre si permitiría que Siria participara en el desarme de Hizbulá, a lo que Trump ha recordado que se lleva "muy bien" con su presidente, Ahmad al Sharaa, exlíder del Frente al Nusra, la filial de Al Qaeda en Siria. "No me sorprendería si este señor hiciera un trabajo como ese, ha hecho muy buen trabajo, ha unido a Siria", ha dicho.

"Le gustaría entrar y hacer algo sobre Hizbulá -ha continuado Trump-. Ya saben, han estado luchando contra Hizbulá durante mucho tiempo, creo que sería muy efectivo, algo sobre lo que pienso.

De cara al futuro, no ha confirmado ni desmentido que el Líbano se pueda unir a los Acuerdos de Abraham, auspiciados por su primera Administración (2016-2020), que permitieron la normalización de los lazos con Israel de varios países como los Emiratos Árabes Unidos, Baréin o Marruecos.

"Los Acuerdos de Abraham han tenido un éxito tremendo, creo que van a ver a muchos países uniéndose a ellos muy pronto", ha augurado.

Para preparar la cita con Trump, Aoun se reunió el lunes con el secretario de Estado, Marco Rubio, en la capital estadounidense para hablar de la aplicación del acuerdo marco. Pigott explicó en un comunicado que Rubio alabó "el valor" del Gobierno libanés, bajo el liderazgo de Aoun, por su "esfuerzo determinado para reclamar la soberanía del Líbano, desarmar (a Hizbulá) y desmantelar la infraestructura terrorista y avanzar hacia la paz".

El presidente libanés, Joseph Aoun (i), junto al secretario de Estado, Marco Rubio (d) el 20 de julio de 2026 Presidencia del Líbano / AFP

Rubio agregó el lunes en declaraciones a los periodistas antes de partir hacia Manila para participar en la cumbre de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) que su encuentro con Aoun fue "muy positivo" y que espera que el presidente libanés pueda regresar a su país con "resultados positivos" para todo el pueblo del Líbano "incluyendo cristianos, suníes, chiíes, beduinos y drusos".

"Él es con quien vamos a trabajar y ese Gobierno es el que debería estar a cargo en ese país", dijo el titular de Exteriores estadounidense.

Aoun recibe el respaldo del príncipe heredero saudí

Previa a su visita a la Casa Blanca, Aoun ha recibido el apoyo del príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salmán, aliado de Washington y acérrimo enemigo de Irán, con quien ha mantenido una conversación telefónica sobre la situación en la región.

Según la Presidencia libanesa, el príncipe heredero ha expresado su respaldo "a las opciones adoptadas por Aoun para la soberanía del Líbano, su independencia y seguridad" y ha reafirmado el compromiso saudí de ayudar al Gobierno libanés en todos los ámbitos que necesite.

Bin Salmán ha invitado a Aoun para que visite el reino en el futuro.

El Líbano tiene un sistema político salido de los Acuerdos de Taif, de 1990, que pusieron fin a 15 años de guerra civil por el que el reparto del poder se basa en los credos que hay en el país: El presidente tiene que ser cristiano maronita, mientras que el primer ministro debe ser musulmán suní y el jefe del Parlamento musulmán chií.

El general Aoun, exjefe del Ejército libanés, fue elegido a comienzos de 2025 como presidente del país en el Parlamento, poniendo así fin a un vacío de poder que duraba más de dos años.