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El presidente libanés se reúne con Trump en Washington para presionar que Israel se retire del país árabe

Columna de humo sobre paisaje montañoso con cielo anaranjado. Se aprecian laderas secas, un camino y estructuras en la distancia.
Una columna de humo se erige el 18 de julio de 2026 sobre el pueblo libanés ocupado por Israel Dier Siriyan DPA via Europa Press Stringer/Dpa

El presidente libanés, Joseph Aoun, tiene previsto reunirse este martes en Washington con su homólogo estadounidense, Donald Trump, para presionar que Israel se retire de su país, en la primera visita de un jefe de Estado del Líbano a la Casa Blanca en veinte años.

Aoun ha viajado a Estados Unidos mientras Israel continúa los bombardeos en el sur del Líbano y sigue demoliendo pueblos enteros que ha ocupado en la frontera, pese a la existencia de un supuesto alto el fuego. Según los últimos datos del Ministerio libanés de Sanidad, al menos 4.328 personas han fallecido por los ataques israelíes en el Líbano desde marzo pasado, cuando Israel reanudó sus bombardeos y lanzó una invasión terrestre contra lo que alega que son objetivos del grupo chií Hizbulá, aliado de Irán, tras el inicio de la guerra contra el régimen de Teherán a finales de febrero.

Este lunes, antes del encuentro con Trump, el Departamento de Estado anunció el comienzo de "operaciones en zonas piloto" en las localidades de Froun, Srifa y Zautar al Garbiya, en el Líbano, en cumplimiento del acuerdo marco firmado por este país, Israel y EE.UU. el pasado 26 de junio en un intento de pacificar la región.

Tanto el Ejército libanés como el israelí iniciaron el lunes las medidas para cumplir con el proyecto de las "zonas piloto" de forma que los libaneses están ya en Froun y Srifa, y comenzaron su despliegue en Zautar al Garbiya, tras la retirada de Israel. El Ejército israelí ha confirmado que comenzó el lunes con su repliegue de áreas piloto en cooperación con el Mando de las Fuerzas Armadas de EE.UU. (CENTCOM) y los libaneses.

Zonas piloto para facilitar la retirada de Israel

Esas "zonas piloto" son áreas de las que fuerzas israelíes deben retirarse completamente para dar paso a un despliegue de Ejército libanés, como contempla el acuerdo suscrito en junio, que también estipula el desarme de todos los grupos armados no estatales, en referencia a Hizbulá.

En ese documento, Israel y el Líbano afirman el derecho del otro a existir en paz y el deseo "mutuo" de vivir en seguridad como Estados vecinos soberanos. Ambos se comprometen a participar en un proceso en que se restaure la soberanía total del Ejército libanés sobre todo el territorio del Líbano, dependiendo del desarme de Hizbulá, al tiempo que las fuerzas israelíes se repliegan de forma progresiva del sur del país árabe. Uno de los puntos más importantes es que Israel subraya que sus acciones militares en el Líbano son la consecuencia de los ataques y amenazas que supone Hizbulá, por lo que su Gobierno reconoce que el fin de dicha amenaza con el desmantelamiento y el desarme del grupo eliminará en el futuro "la necesidad" de que haya una presencia de los soldados israelíes en suelo libanés.

Para preparar la cita con Trump, Aoun se reunió el lunes con el secretario de Estado, Marco Rubio, en la capital estadounidense para hablar de la aplicación del acuerdo marco. Pigott explicó en un comunicado que Rubio alabó "el valor" del Gobierno libanés, bajo el liderazgo de Aoun, por su "esfuerzo determinado para reclamar la soberanía del Líbano, desarmar (a Hizbulá) y desmantelar la infraestructura terrorista y avanzar hacia la paz".

El presidente libanés, Joseph Aoun (i), junto al secretario de Estado, Marco Rubio (d) el 20 de julio de 2026 Presidencia del Líbano / AFP

Rubio agregó el lunes en declaraciones a los periodistas antes de partir hacia Manila para participar en la cumbre de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) que su encuentro con Aoun fue "muy positivo" y que espera que el presidente libanés pueda regresar a su país con "resultados positivos" para todo el pueblo del Líbano "incluyendo cristianos, suníes, chiíes, beduinos y drusos".

"Él es con quien vamos a trabajar y ese Gobierno es el que debería estar a cargo en ese país", dijo el titular de Exteriores estadounidense.

Aoun recibe el respaldo del príncipe heredero saudí

Previa a su visita a la Casa Blanca, Aoun ha recibido el apoyo del príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salmán, aliado de Washington y acérrimo enemigo de Irán, con quien ha mantenido una conversación telefónica sobre la situación en la región.

Según la Presidencia libanesa, el príncipe heredero ha expresado su respaldo "a las opciones adoptadas por Aoun para la soberanía del Líbano, su independencia y seguridad" y ha reafirmado el compromiso saudí de ayudar al Gobierno libanés en todos los ámbitos que necesite.

Bin Salmán ha invitado a Aoun para que visite el reino en el futuro.

El Líbano tiene un sistema político salido de los Acuerdos de Taif, de 1990, que pusieron fin a 15 años de guerra civil por el que el reparto del poder se basa en los credos que hay en el país: El presidente tiene que ser cristiano maronita, mientras que el primer ministro debe ser musulmán suní y el jefe del Parlamento musulmán chií.

El general Aoun, exjefe del Ejercito libanés, fue elegido a comienzos de 2025 como presidente del país en el Parlamento, poniendo así fin a un vacío de poder que duraba más de dos años.