La agencia marítima de la ONU comienza la evacuación de unos 11.000 marineros atrapados en Ormuz
- Los flujos de energía se reactivan en el estrecho de Ormuz tras las conversaciones entre EE. UU. e Irán
- El alivio en las sanciones y el reinicio de las rutas de crudo y gas marcan un punto de inflexión en la crisis marítima
La Organización Marítima Internacional (OMI) ha activado un plan de evacuación a gran escala para asistir a los 11.000 tripulantes que permanecen bloqueados en el golfo Pérsico. Esta iniciativa, posible gracias a un memorando de entendimiento en colaboración con Irán, Omán, Estados Unidos y otros países del golfo Pérsico, tras obtener las garantías de seguridad necesarias para la navegación segura. El secretario de este organismo marítimo de la ONU, el panameño Arsenio Domínguez, ha confirmado que se han verificado minuciosamente las condiciones de seguridad en la zona para asegurar el éxito de la operación. "Hemos obtenido las garantías de seguridad necesarias y hemos comprobado minuciosamente las condiciones para una navegación segura con el fin de respaldar estas operaciones", ha señalado Domínguez a través de un comunicado oficial.
Esta "operación a gran escala", como la ha calificado el propio secretario, responde a la urgente necesidad de asistir a miles de profesionales que se han visto afectados por las tensiones geopolíticas en la zona. Con la verificación de las condiciones de seguridad, la OMI espera concluir con éxito el traslado y repatriación de estos trabajadores, poniendo fin a un periodo de incertidumbre prolongada para la comunidad marítima internacional.
Se reactiva el movimiento de crudo
La actividad logística en el estrecho de Ormuz ha mostrado signos de recuperación con la salida de grandes buques cargados de petróleo. Tres superpetroleros varados han cruzado el estrecho de Ormuz este martes, mientras que siete buques cisterna de gas natural licuado (GNL) vinculados a Qatar han ingresado en las últimas semanas, lo que representa una señal de que el transporte de gas en el Golfo podría estarse reanudando, según datos de seguimiento de buques. Los petroleros vinculados a Irán también continuaron transitando por esta vital vía fluvial con un aumento del tráfico el lunes a medida que avanzaban las conversaciones entre Estados Unidos e Irán.
Este martes, dos superpetroleros (VLCC) operados por Trafigura, el Dubai Energy —fletado por la firma estatal taiwanesa CPC— y el Legio X Equestris —fletado por TotalEnergies—, abandonaron la zona transportando un total de 4 millones de barriles de crudo. A ellos se sumó el Universal Glory, fletado por la refinería surcoreana GS Caltex, que partió con otros 2 millones de barriles de origen saudí.
Ante estas operaciones, las empresas involucradas han preferido mantener reserva y no han emitido comentarios oficiales. Paralelamente, el tránsito de buques sancionados continúa; datos recientes confirman que dos unidades tipo Suezmax, el Sobar y el Sarak, se dirigen hacia el estrecho. Sobre este flujo, el presidente estadounidense Donald Trump afirmó que el lunes circularon 19 millones de barriles de petróleo por la zona, una cifra que, no obstante, no ha podido ser verificada de manera independiente por fuentes como Reuters.
La primera ronda de negociaciones, que comenzó el domingo, concluyó un día después con el acuerdo de ambas partes sobre una hoja de ruta para alcanzar un pacto permanente en un plazo de 60 días. Estados Unidos también anunció una exención de sanciones hasta el 21 de agosto, lo que alivió las preocupaciones sobre el suministro mundial de petróleo y GNL, provocando un descenso en los precios.
Los analistas señalan que se espera que más cargamentos de crudo, atrapados en el Golfo desde el inicio de la guerra, comiencen a salir ahora. Al mismo tiempo, un número creciente de buques sancionados ha estado navegando por el estrecho para cargar y exportar petróleo iraní tras la flexibilización de las sanciones por parte de EE. UU.
La reactivación del GNL qatarí
En el sector del gas, el movimiento de buques de QatarEnergy marca un hito importante, siendo el mayor tránsito de barcos vacíos hacia el Golfo desde el inicio de la guerra. Entre el 11 y el 22 de junio, siete buques cisterna iniciaron su recorrido para recargar combustible; un proceso que no se veía desde los ataques aéreos de febrero. Mientras que los tres primeros buques (Al Hamla, Al Areesh y Al Khuwair) navegaron con sus sistemas de seguimiento desactivados, los cuatro restantes (Wadi Al Sail, Mekaines, Al Sadd y Mesaimeer) ingresaron esta semana utilizando la ruta iraní.
Aunque el lunes se reportó una explosión en una planta del complejo industrial de Ras Laffan, las autoridades qataríes confirmaron que sus instalaciones de GNL permanecen intactas, lo que refuerza la confianza de los analistas, como Vivek Dhar, sobre el cumplimiento de los planes de producción de Qatar.
Cautela y riesgos persistentes
A pesar de la reanudación progresiva de los envíos, el sector energético se mantiene bajo una estrategia de reinicio cautelosa y gradual. Analistas de S&P Global Energy señalan que aún no se observa una normalización masiva en el movimiento de buques qataríes o de ADNOC, lo que sugiere una recuperación prudente ante la inestabilidad.
La seguridad sigue siendo la principal preocupación y el Centro Conjunto de Información Marítima ha advertido que la amenaza de minas impide el uso de las rutas comerciales habituales anteriores al conflicto. En consecuencia, el volumen actual de navegación por el estrecho de Ormuz sigue siendo solo una pequeña fracción de los 125 cruces diarios que se contabilizaban antes de que comenzara la guerra.