Suiza alumbra una hoja de ruta de 60 días entre EE.UU. e Irán, pero el frente libanés decidirá si aguanta
- El mantenimiento del alto el fuego entre Israel y el Líbano, la primera gran prueba para los equipos negociadores
- Pakistán y Catar jugado un papel fundamental durante las primeras tensiones entre los equipos de EE.UU e Irán
Las delegaciones de Estados Unidos e Irán han cerrado en la madrugada de este lunes en el complejo alpino de Bürgenstock (Suiza), un acuerdo para fijar una hoja de ruta de 60 días que debe desembocar en un pacto definitivo de paz, en el marco del llamado Memorando de Entendimiento de Islamabad.
La primera reunión del Comité de Alto Nivel, mediada por Catar y Pakistán, se prolongó durante unas 18 horas y concluyó con el compromiso de iniciar "de inmediato" conversaciones técnicas que se extenderán durante toda la semana en el mismo enclave de los Alpes suizos.
El principal resultado tangible del encuentro es la creación de un Comité de Alto Nivel encargado de impulsar la hoja de ruta y de supervisar los grupos de trabajo técnicos. Las delegaciones políticas, encabezadas por el vicepresidente estadounidense, JD Vance, y por el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, acompañado del ministro de Exteriores, Abás Araqchí, abandonaron Suiza este lunes con destino a sus capitales.
Sobre el terreno se queda el equipo técnico iraní, liderado por el viceministro de Exteriores Kazem Garibabadi, para perfilar a puerta cerrada los mecanismos de aplicación del memorando firmado la semana pasada. En su comunicado conjunto en X, Catar y Pakistán han confirmado que el comité "ha acordado una hoja de ruta para alcanzar un acuerdo final en un plazo de 60 días, sentando las bases para el inicio inmediato de nuevas conversaciones técnicas".
El vicepresidente de Estados Unidos, J.D. Vance, ha asegurado que la primera ronda de conversaciones con Irán ha sentado una “muy buena base para un acuerdo final exitoso” y ha destacado que se han logrado avances concretos en varios de los asuntos más sensibles de la negociación. Entre ellos, ha señalado el compromiso de Teherán de permitir el regreso de los inspectores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), el inicio de conversaciones técnicas sobre su programa nuclear esta misma semana y la creación de un mecanismo para garantizar que el estrecho de Ormuz permanezca abierto al tráfico marítimo internacional. Vance también ha insistido en que Washington busca una “relación más estable” con Irán y ha defendido que el objetivo de las conversaciones es transformar el actual alto el fuego en un acuerdo duradero que reduzca la tensión en toda la región.
En la misma línea, el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araqchí, celebró los "avances importantes" alcanzados durante la reunión y sostuvo que las negociaciones han abierto una vía real para consolidar el fin de la guerra en Líbano, al que definió como "el primer test real" del proceso.
En un mensaje publicado en X, el jefe de la diplomacia iraní aseguró además que el acuerdo contempla la exención de restricciones para las exportaciones iraníes de petróleo y productos petroquímicos, el levantamiento del bloqueo, el desbloqueo de parte de los activos congelados y la puesta en marcha de un amplio plan de reconstrucción y desarrollo para el país. Sus declaraciones contrastan con la posición mantenida por Teherán apenas unos días antes, cuando había amenazado con abandonar el diálogo si Israel no retiraba sus tropas del territorio libanés y ponía fin a sus operaciones militares.
Línea directa Teherán-Washington y seguridad en Ormuz
Asimismo, los mediadores han anunciado la apertura de una línea de comunicación directa entre Teherán y Washington destinada a evitar "incidentes y malentendidos" y, en particular, a garantizar el tránsito seguro de los buques mercantes por el estrecho de Ormuz, por donde circulaba antes de la guerra una quinta parte del comercio mundial de hidrocarburos.
Irán había anunciado el sábado un nuevo cierre del estrecho en represalia por los choques en Líbano, decisión que ha quedado superada por el arranque de la negociación en Suiza.
Otro gran punto del acuerdo es la creación de un grupo de resolución de conflictos —descrito como una "célula de gestión de crisis"— para vigilar el cumplimiento del cese de las operaciones militares en Líbano, después de que los enfrentamientos entre Israel y Hizbulá del viernes —que dejaron medio centenar de muertos del lado libanés— y el sábado pusieran en riesgo todo el proceso.
El vicepresidente Vance, el asesor presidencial estadounidense Jared Kushner y el primer ministro catarí, jeque Mohamed bin Abderramán al Thani, habían telefoneado previamente al presidente libanés, Joseph Aoun, para informarle del mecanismo, que no incluye a Israel. La conversación abordó también la consolidación del alto el fuego y el freno a la escalada militar israelí.
El primer ministro de Pakistán posa junto al jefe del Estado Mayor del Ejército de Pakistán, el mariscal de campo Asim Munir, antes de una reunión cuadrilateral en el complejo turístico Buergenstock, en Suiza EFE
Señales de distensión en el sur del Líbano
Sobre el terreno ya se aprecian señales de distensión: el Ejército israelí recibió la orden de detener los choques con Hizbulá e Israel levantó este lunes todas las restricciones de concentración en el norte del país, junto a la frontera libanesa.
No obstante, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ya había advertido el domingo de que sus tropas permanecerán en el sur del Líbano "tanto tiempo como sea necesario", mientras el líder de Hizbulá, Naím Qasem, rechaza cualquier zona de seguridad israelí. Líbano.
En paralelo, la presidencia libanesa ha confirmado la llamada conjunta de Vance, Kushner y Al Thani a Joseph Aoun, centrada en "la consolidación del alto el fuego en Líbano, el cese de la escalada militar israelí y las medidas a adoptar al respecto, incluida la posibilidad de formar una célula a tal fin".
La célula echa a andar en vísperas de una quinta ronda de negociaciones directas entre Líbano e Israel prevista para este martes en Washington, la quinta desde el inicio de la guerra entre Hizbulá e Israel el pasado 2 de marzo. Beirut, que en los últimos meses ha tratado de desligar el expediente libanés del iraní, empuja por el éxito de esas conversaciones pese a la oposición de Hizbulá.
Pakistán ofrece a sus mediadores y Suiza la logística
Por su parte, el primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, dio por concluida con éxito la primera reunión del Comité de Alto Nivel. "Las discusiones se llevaron a cabo en un ambiente positivo y constructivo y arrojaron avances alentadores", escribió en X. Sharif participó directamente en las conversaciones como mediador, junto al jefe del Ejército, el mariscal de campo Asim Munir, y una delegación técnica de los ministerios de Exteriores e Interior.
El Ministerio suizo de Asuntos Exteriores celebró los "avances constructivos" alcanzados durante la noche del 21 al 22 de junio en Bürgenstock y calificó lo pactado de "paso positivo, que permite estructurar la continuación del proceso político y técnico".
Berna, que ofreció las facilidades logísticas y diplomáticas para esta primera reunión, se declaró "dispuesta a seguir apoyando este proceso" en el marco de su tradición de buenos oficios, con el objetivo de que su diplomacia "contribuya a la distensión, la estabilidad y la paz". El Gobierno suizo no precisó dónde se celebrarán las fases de negociación técnica posteriores a esta semana.
Imagen del complejo suizo donde se han celebrado las últimas conversaciones entre EE.UU e Irán
La cita de Bürgenstock es la primera ronda formal de negociaciones del Memorando de Entendimiento de Islamabad, adoptado la semana pasada por Washington y Teherán para cerrar la guerra iniciada el 28 de febrero por Israel y Estados Unidos contra Irán. Las conversaciones llegaron a estar en el aire después de que el presidente Donald Trump amenazara a Teherán si no frenaba a Hizbulá, lo que provocó una interrupción temporal por parte iraní y el anuncio del cierre del estrecho de Ormuz. La reanudación del diálogo y el calendario de 60 días pactado en Suiza marcan, por ahora, la hoja de ruta más concreta desde el inicio del conflicto.