Bizkaia se consolida como plató de cine. El territorio acogió en 2025 más de 200 producciones audiovisuales. En total registró 1300 días de rodaje con casi 10 MIL contrataciones y un impacto económico de 138 millones de euros, un 7 por ciento más que el año anterior. Los incentivos fiscales son el principal reclamo, pero también la diversidad en las localizaciones.
Iker Estévez y Lola García nos lo cuentan en este reportaje.
El cine europeo vuelve reflejar la realidad social en una semana de estrenos marcada por relatos que abordan conflictos contemporáneos desde diferentes perspectivas. La cartelera ofrece un mosaico de historias que van desde la denuncia del acoso escolar hasta la exploración de la memoria, el poder o la identidad territorial, confirmando una vez más la vocación del cine del continente por interpelar al espectador.
Uno de los títulos más contundentes en este sentido es El chico de los pantalones rosas, de la italiana Margherita Ferri, que llega hoy a los cines con una clara voluntad de denuncia. En una sociedad donde el acoso escolar y el ciberacoso continúan siendo fenómenos estructurales, la película se presenta como un necesario ejercicio de visibilización. Inspirada en la historia real de Andrea Spezzacatena, la directora apuesta por un enfoque emocional que prioriza la identificación del espectador con el protagonista, incluso adelantando desde el inicio un desenlace trágico ya conocido.
El detonante de la historia, unos pantalones rojos que se vuelven rosas tras un error de lavado, desencadena una espiral de violencia que conduce al aislamiento del adolescente. Más de una década después de aquel suceso, considerado el primer caso reconocido en Italia de suicidio de un menor vinculado al ciberacoso, su impacto sigue resonando en el debate público.
La película funciona como un dispositivo pedagógico accesible, especialmente dirigido a un público adolescente, que invita a reflexionar sobre la prevención y la respuesta social ante estas situaciones.
Desde Alemania llega El sonido de la caída, segundo largometraje de Mascha Schilinski, que aterriza en España precedido por su paso destacado en festivales internacionales. La directora construye una narración en la que pasado y presente se entrelazan constantemente, generando una atmósfera inquietante en torno a una pregunta que atraviesa toda la película: ¿cuánto tiempo se puede fingir la felicidad?
La historia sigue a varias generaciones de mujeres, -Alma, Erika, Angelika y Lenka-, cuya vida transcurre en una misma granja del norte del país. A medida que el tiempo avanza, la casa se transforma, pero los ecos del pasado permanecen. Sin necesidad de explicitarlo de forma directa, la película traza una sutil genealogía de la opresión femenina.
El cine francés, por su parte, aporta una mirada distinta con La mujer más rica del mundo, inspirada en la figura de Liliane Bettencourt, heredera del imperio L'Oréal. La película reconstruye el escándalo desatado tras la donación millonaria de la empresaria a un joven artista, un episodio que llevó a su hija a denunciar una presunta trama de corrupción política con implicaciones al más alto nivel.
Protagonizada por Isabelle Huppert, la cinta se mueve con elegancia entre el retrato del poder y la exploración de la fragilidad emocional. Más allá del escándalo mediático, el filme se adentra en la soledad de la riqueza y en la necesidad del ser humano, de afecto.
Cierra este recorrido el documental español Con la tierra en los pies, centrado en la figura del lingüista alemán Rudolf Wilmes, quien llegó en 1930 al valle oscense de Vió para estudiar el aragonés. A partir de su historia, la película plantea una reflexión sobre la identidad, la memoria y la relación entre las personas y el territorio que habitan.
Con un ritmo pausado y contemplativo, el documental se desarrolla como un paseo por el Pirineo, donde los paisajes y las voces locales construyen una atmósfera íntima.
En conjunto, estos estrenos configuran un retrato coral de las preocupaciones europeas actuales: la violencia en la adolescencia, la transmisión del trauma, la soledad en las élites y el arraigo a la tierra. Un cine que no quiere evadir la compleja realidad de las personas
Hay festivales que nacen para marcar agenda industrial, y otros para disputar titulares. El BCN Film Festival, en cambio, ha ido construyendo algo distinto: una forma de mirar al cine como espacio cultural, conversación y refugio. En su 10ª edición, que se celebra del 16 al 24 de abril, el certamen barcelonés reivindica precisamente eso: la capacidad del cine para ilusionar, incluso cuando el contexto invita al escepticismo.
No es un eslogan: es casi una declaración de principios. Una idea que atraviesa una programación de cerca de 90 películas que combina cine contemporáneo, biografías culturales, comedia y revisión histórica.
Como cada año, el BCN Film Fest se apoya en una nómina de invitados que refuerzan su carácter cercano. La presencia de Willem Dafoe encabeza una lista en la que también figuran directores, músicos e intérpretes. El estadounidense ha venido a la capital condal a presentar El Anfitrión, de Miguel Ángel Jiménez.
En esta obra, participa en un drama familiar, "una tragedia de la gente que sabotea por su ego, por el deseo de poder", narra.
Un total de 45 años de carrera dan para mucho. Alfredo Landa rodó más de un centenar de películas, a través de la cuales se ganó el cariño del público y el respeto de la crítica y con las que construyó un género propio, el landismo. Un documental repasa ahora su filmografía y una vida plagada de anécdotas.
Los cineastas Gracia Querejeta y Miguel Olid repasan de la mano de amigos y compañeros de Landa la vida de una figura inabarcable que empezó en la industria casi de puntillas, como actor de doblaje, y que terminó haciéndose un hueco entre los grandes nombres del cine español.
Alfredo Landa es de los pocos actores españoles que ha dado nombre a un género cinematográfico patrio: el landismo. Ahora, Gracia Querejeta y Miguel Olid se adentran en su figura, con sus luces y sus sombras, en un documental que llega a los cines el 17 de abril: Landa.
La mujer más rica del mundo es el último trabajo del cineasta Thierry Klifa. La cinta, protagonizada por Isabelle Huppert, lleva a la pantalla grande uno de los mayores escándalos que ha vivido Francia y que golpeó a una de las empresas insignias del país, L’Oréal.
La película narra cómo el fotógrafo François-Marie Banier se coló en la vida de la millonaria Liliane Bettencourt, dueña de la firma, hasta que la hija de la heredera empezó a sospechar de la relación y pidió la incapacidad de su madre.
RTVE.es estrena el tráiler de Morir no siempre sale bien, una comedia negra e irónica dirigida por Claudia Pinto, ganadora del Premio Goya a Mejor documental en 2023 por Mientras seas tú, con guion de Luis Moreno y la propia Claudia Pinto sobre una idea original de Luis Moreno. La película está protagonizada por Tamara Casellas (Nos vemos en otra vida), Ana Wagener (Te estoy amando locamente), Juan Carlos Vellido (Bajo terapia) y Pau Durà (Pájaros) junto a Carmen Arrufat (La inocencia), Paula Muñoz (Eres tú), Daniel Pérez Prada (El pueblo), Raúl Prieto (Antidisturbios), Roberto Hoyo (Dieciocho) y Jorge Motos (El aspirante). Cuenta con la participación de RTVE y se estrenará en cines el 26 de junio.
'Tesis', la película de Alejandro Amenábar, cumple 30 años. El filme impulsó la carrera del director y fue el primero de grandes éxitos, pero además supuso un revulsivo para el género thriller en España.