El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha recibido este viernes en el Palacio de Pedralbes de Barcelona al mandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva. Los dos líderes han mostrado su sintonía y han asegurado que comparten una visión del mundo que defiende la democracia, el derecho internacional y el 'no a la guerra'. Un encuentro que se da de forma paralela a una cumbre que también acoge la capital catalana en la que hasta este sábado fuerzas progresistas de 40 países buscan hacer frente común al trumpismo y el auge de la ultraderecha.
"No solo hemos firmado acuerdos, hemos hecho algo mucho más importante. En un mundo que duda, que se fragmenta y que a veces parece retroceder, hemos reafirmado nuestra voluntad de que nuestras sociedades avancen conjuntamente", ha dicho Sánchez.
"Brasil y España estamos en la misma trinchera. Somos el ejemplo de que es posible construir soluciones frente a los problemas sin ceder a las promesas del extremismo", ha agregado Lula da Silva.
La espectacular y sangrienta operación policial de la semana pasada en Rio de Janeiro, cuyo objetivo era la organización criminal Comando Vermelho, ha copado portadas de medios en todo el mundo. Brasil cuenta con una gran presencia de todo tipo de bandas criminales que basan su subsistencia en el narcotráfico especialmente. Hablamos de ello con Rafael Alcadipani, miembro del Fórum Brasileiro de Segurança Pública.
Entrevista con Elvino Bohn Gass, diputado brasileño, en el Senado de Mexico que acoge la firma del pacto Alimentación Primero, por parte de 22 países en el marco de la Alianza Parlamentaria Iberoamericana y Caribeña con la FAO y las cooperaciones mexicana y española. En Ciudad de México se encuentra nuestra enviada especial, Celia Vidal.
La Corte Suprema de Justicia de Brasil ha ordenado este lunes la prisión domiciliaria del expresidente Jair Bolsonaro por incumplir algunas de las restricciones cautelares que se le habían impuesto ante el riesgo de una fuga y en el marco del juicio que se le adelanta por golpismo. El magistrado Alexandre de Moraes, instructor del proceso contra el líder ultraderechista, ha determinado el régimen de prisión domiciliar para Bolsonaro, a quien también le ha sido prohibido recibir visitas en su residencia, con excepción de la de sus familiares.