Lula sufre una derrota histórica en el Senado con el rechazo a su candidato al Supremo a solo cinco meses de las elecciones
- El batacazo expone la fragilidad de la coalición de partidos que apoya al Gobierno de Lula en el Legislativo brasileño
- Habrá un nuevo pulso político este jueves con la votación que puede reducir la condena a Jair Bolsonaro
Derrota histórica para el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, en el Senado de su país. El rechazo este miércoles en la votación del candidato que había presentado el dirigente para cubrir una vacante en el Tribunal Supremo — algo que no se daba desde 1894 — le deja en una situación frágil en el Legislativo a tan solo cinco meses de las elecciones.
El candidato de Lula era Jorge Messias, abogado general del Estado, y fue elegido en noviembre por delante del expresidente del Senado Rodrigo Pacheco, quien también aspiraba al nombramiento y es muy cercano al actual titular de la Cámara alta, Davi Alcolumbre. Esto, unido a que Messias es visto por varios sectores como una figura afín al mandatario, generó grandes resistencias en la oposición.
El abogado general del Estado de Brasil, Jorge Messias, en al análisis de su candidatura como nuevo ministro de la Corte Suprema de Brasil ante el Senado Federal. EFE/ Andre Borges
Lula tardó, en ese sentido, cinco meses en iniciar los trámites de la votación con el objetivo de entablar unas largas negociaciones que han resultado infructuosas. Para resultar elegido necesitaba el voto favorable de 41 senadores, pero solo ha conseguido 34 apoyos. Todo ello, un par de horas después de una votación preliminar celebrada en una comisión del Senado, en la que ganó Messias por cinco votos de diferencia.
Tras el anuncio del resultado, la oposición de derechas y centro-derecha, que controla el Legislativo, ha celebrado su victoria con vítores y coreando "¡rechazado, rechazado!". Messias, por su parte, ha afirmado que enfrentó "cinco meses de desconstrucción" de su imagen y, sin citar a nadie pero en una aparente alusión a Alcolumbre, ha agregado que sabe "quién promovió todo esto". El tamaño de la derrota en el pleno del Senado ha causado sorpresa en el mundo político, acostumbrado a que las votaciones de los jueces en el Senado fueran un mero trámite.
Un Gobierno frágil en vísperas de las elecciones
Lula tiene ahora derecho de nombrar a otro candidato, pero no tiene un plazo definido por ley para hacerlo y todavía no ha adelantado sus intenciones. Los plazos pueden ser cortos dada la cercanía de las próximas elecciones de octubre — en las que se elegirá al nuevo presidente y se renovarán la Cámara de los Diputados y el Senado— y las presiones de la oposición para aplazar la decisión hasta después de los comicios.
El pulso entre el Legislativo, Ejecutivo y Poder Judicial vivirá un nuevo capítulo este jueves, cuando el Congreso Nacional celebra una votación que puede reducir el tiempo de condena de cárcel al expresidente Jair Bolsonaro por golpe de Estado. En concreto, el Congreso votará si anula el veto del presidente Lula a una ley para la reducción de penas aprobada por el Legislativo a finales de 2025, que fue muy criticada por los jueces del Supremo.
La derrota en el Senado expone la fragilidad de la coalición de partidos que apoya al Gobierno de Lula en el Legislativo. Los últimos sondeos de las elecciones muestran un empate técnico entre Lula, que aspira a un cuarto mandato, y su oponente Flávio Bolsonaro.
El senador ha aseverado que esta derrota supone el "fin" del Gobierno actual. "Esto tiene un impacto muy fuerte contra Lula. Es una prueba de la quiebra de su viabilidad política, de la sustentación política de Lula en el Congreso", ha apuntado Flávio Bolsonaro a los periodistas, tras la votación.