El Tribunal Supremo de Brasil concede prisión domiciliaria al expresidente Jair Bolsonaro
- Bolsonaro podrá cumplir su condena en casa una vez sea dado de alta del hospital en el que está ingresado por neumonía
- El arresto domiciliario será reevaluado en 90 días para determinar si debe extenderse
El juez Alexandre de Moraes, del Tribunal Supremo de Brasil, le ha concedido al expresidente Jair Bolsonaro cumplir su condena bajo arresto domiciliario una vez que sea dado de alta del hospital donde está siendo tratado por neumonía. La decisión será reevaluada en 90 días para determinar si el permiso debe extenderse.
Bolsonaro, de 71 años, cumple una condena de 27 años por planear un golpe tras perder las elecciones de 2022 frente al presidente Luiz Inácio Lula da Silva. Los abogados del líder de derecha, que gobernó de 2019 a 2022, habían solicitado durante mucho tiempo que se le permitiera cumplir su condena bajo “arresto domiciliario humanitario”. Moraes había rechazado previamente esas solicitudes.
El cambio de decisión se produce después de que Bolsonaro fuera ingresado a principios de marzo en la unidad de cuidados intensivos de un hospital de Brasilia por una neumonía aguda. Una nota médica del martes indica que ya ha sido dado de alta de la UCI.
El abogado de Bolsonaro, Paulo Cunha Bueno, ha asegurado que la decisión “restaura la coherencia jurisprudencial del tribunal”. Ha mencionado el caso del expresidente Fernando Collor, de 76 años, quien el año pasado pudo cumplir su condena bajo arresto domiciliario tras ser condenado por corrupción y lavado de dinero, debido a su edad y problemas de salud. Bueno ha andiden una publicación en X que la modalidad “‘temporal’ de arresto domiciliario es única e innovadora”, aunque las condiciones de Bolsonaro requieren atención permanente.
El estado de salud de Bolsonaro
Bolsonaro ha sido hospitalizado en varias ocasiones y se ha sometido a cirugías debido a una puñalada en el abdomen durante un acto de campaña en 2018. En diciembre se sometió a procedimientos para tratar una hernia y ataques persistentes de hipo, y en enero fue hospitalizado tras una caída que le provocó un golpe en la cabeza.
Moraes había sostenido anteriormente que Bolsonaro podía recibir tratamiento médico en prisión y había citado riesgos de fuga al rechazar solicitudes previas de arresto domiciliario. El expresidente fue encarcelado en noviembre tras manipular su monitor de tobillo, dispositivo que había estado usando durante el arresto domiciliario mientras apelaba la condena por el plan de golpe. Bolsonaro atribuyó el incidente a efectos secundarios de sus medicamentos para el hipo.
Ahora Bolsonaro deberá volver a usar un monitor de tobillo y tiene prohibido recibir visitas que no sean sus abogados, familiares o médicos, entre otras restricciones.
El Fiscal General Paulo Gonet, designado por Lula, ha expresado este lunes su apoyo a que Bolsonaro regresara al arresto domiciliario. “Se ha demostrado que su condición de salud requiere atención constante y cuidadosa, que el entorno familiar puede brindar, pero no el sistema penitenciario actual”, escribió Gonet, recordando que el Supremo ha adoptado decisiones similares en el pasado.