La prórroga de la central de Almaraz pone en cuestión el calendario de cierre de los reactores nucleares en España
- El Gobierno ha precisado que esta prórroga afecta "exclusivamente" a la planta extremeña
- El cese definitivo de todo el parque nuclear español está previsto para 2035
La decisión del Gobierno de ampliar la vida útil de los dos reactores de la central nuclear de Almaraz, en Cáceres, hasta 2030 ha abierto el debate sobre si se mantendrá el calendario de cierre de los siete reactores nucleares de España.
El calendario se pactó en 2019 como base para el Plan Nacional de Energía y Clima, que marcó el camino oficial hacia un futuro sin energía nuclear en España. No obstante, ahora la cuestión es si se mantendrá o no esa hoja de ruta de cierre.
El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) ha precisado que esta prórroga afecta "exclusivamente" a la planta extremeña y "no altera" el cese definitivo de todo el parque nuclear español previsto para 2035. Según publicó el Boletín Oficial del Estado (BOE) el pasado viernes, los dos reactores de Almaraz operarán, al menos, hasta el 8 de junio de 2030.
La solicitud para extender la vida de la planta se inició en octubre de 2025 cuando Iberdrola, Endesa y Naturgy, las tres dueñas de la central, pidieron de manera formal mantener la actividad de los dos reactores. Su cierre progresivo estaba fijado para el 1 de noviembre de 2027 para la Unidad I y el 31 de octubre de 2028 para la Unidad II.
El pasado mes de julio, el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) dio luz verde a la prórroga de la actividad de Almaraz al dictaminar que "técnicamente los reactores pueden mantener su actividad tres años más".
El Gobierno ha justificado la decisión de ampliar la actividad de los dos reactores por el contexto energético actual derivado de la guerra en Ucrania y el conflicto en Oriente Próximo.
Tras esta decisión el calendario de cierre queda de la siguiente manera. Dentro de cuatro años, en 2030, cerrarán cuatro reactores nucleares: Almaraz I y II, Ascó I (Tarragona) y Cofrentes (Valencia); en 2032 cerrará Ascó II y en 2035, Vandellós (Tarragona) y Trillo (Guadalajara). Un auténtico desafío logístico para las compañías energéticas.
Una de las centrales con mejor rendimiento, seguridad y confiabilidad del mundo
¿Será Almaraz el ejemplo a seguir para el resto de las centrales nucleares españolas? Para intentar responder a esta pregunta hay que tener en cuenta que la planta de Almaraz es excepcional.
Con una inversión anual de 50 millones de euros para la mejora, actualización y modernización de sus equipos, Almaraz se encuentra en las mejores condiciones técnicas para seguir operando. De hecho, cuenta con la máxima calificación de excelencia a nivel mundial: WANO 1, otorgada por la Asociación Mundial de Operadores Nucleares.
Esta evaluación sitúa a la planta española a la cabeza de las centrales nucleares con mejor rendimiento, seguridad y confiabilidad del mundo. La planta cacereña empezó a operar en 1981 y tiene una central "gemela" en Estados Unidos, la de North Anna (Virginia), que ha obtenido la licencia de operación para 80 años.
Las compañías energéticas propietarias de las centrales nucleares seguirán presionando al Ejecutivo para que se amplíe ese calendario argumentando razones económicas de operatividad y ofreciendo las necesarias garantías de seguridad y limpieza de la energía nuclear, algo que rechazan las organizaciones ecologistas que temen nuevas prórrogas que bloqueen definitivamente la transición energética y dejen sin efecto el Plan Nacional de Energía y Clima.
La decisión tensa la coalición de Gobierno
La decisión de ampliar la vida útil de Almaraz ha tensado la coalición de Gobierno. Así, Sumar, ha acusado al PSOE de desatender las cuestiones medioambientales y de plegarse a las exigencias de las empresas energéticas, con lo que ha hipotecado recursos que podrían dedicarse a gasto social.
También Ecologistas en Acción ha rechazado la decisión del MITECO de prorrogar el funcionamiento de la central de Almaraz al considerar que "incumple el compromiso con la ciudadanía, la planificación energética e, incluso, el programa electoral del PSOE", según ha trasladado en un comunicado.
Por su parte, la Asociación Ecologistas Extremadura ha presentado un recurso potestativo de reposición contra la orden del Gobierno. En su recurso, sostiene que la prórroga contradice el calendario de cierre previsto para Almaraz, que establecía el cese de la Unidad I en noviembre de 2027 y de la Unidad II en octubre de 2028. Asimismo, denuncia el "efecto tapón" que puede provocar la permanencia de una gran instalación de generación de base en un sistema eléctrico que necesita incrementar su capacidad para integrar nueva generación renovable.
El director de la cátedra de Transición Energética de la URJC, Eloy Sanz, ha destacado que "desde el punto de vista del sistema eléctrico, la prórroga va a tener un efecto positivo a corto plazo", aunque "puede resultar contraproducente a medio plazo", incrementado las facturas eléctricas de domicilios y empresas.
Mientras, la patronal CEOE ha aplaudido la decisión del Gobierno, aunque considera que se trata de un paso "insuficiente" y apuesta por abordar esta cuestión desde "una política de Estado". "Es preciso contar con la energía nuclear de forma estructural y con visión de largo plazo, al margen de medidas temporales y que se limitan a una sola central, como en este caso", han indicado fuentes de la patronal a Efe.
La CEOE "defiende la necesidad de contar con la energía nuclear en el mix energético de España", ya que es una de las tecnologías que "ofrece estabilidad al sistema y permite contar con una mayor autonomía" y ha recordado que Almaraz aporta 435 millones de euros en impuestos al año y supone más del 5% del PIB de Extremadura.
Central nuclear de Almaraz
La central de Almaraz consta de dos reactores de agua ligera a presión de 2.947 MW térmicos, cada uno de ellos con tres circuitos de refrigeración, y en su fabricación y construcción hay una aportación española superior al 80%, según recoge en su página web la sociedad Centrales Nucleares Almaraz-Trillo (CNAT).
Ambas Unidades utilizan como combustible óxido de uranio ligeramente enriquecido y su potencia eléctrica es de 1.049,43 MW y de 1.044,45 MW, respectivamente.
La planta de Almaraz suministra más del 7% de la electricidad consumida en España, lo que equivale al consumo de unos cuatro millones de hogares. La producción bruta generada entre las dos unidades al finalizar 2025 fue de 15.370 GWh evitando la emisión de 5,5 millones de toneladas de CO2 a la atmósfera.
Un total de 4.000 personas trabajan en y para la central en su zona de influencia, además de otras 1.200 que se incorporan en cada recarga.
La central nuclear de Almaraz tiene una producción de energía eléctrica bruta acumulada desde origen y hasta el 31 de diciembre de 2025 de más de 640.000 GWh lo que la convierte en la instalación de mayor aportación al sistema eléctrico nacional.
Almaraz es propiedad de Iberdrola (53%), Endesa (36%) y de Gas Natural (11%).