El Consejo de Seguridad Nuclear da luz verde a la prórroga de Almaraz hasta 2030 y la deja en manos del Gobierno
- Considera que técnicamente los reactores pueden mantener su actividad tres años más
- El Ejecutivo cuenta con un plazo de unos dos meses para conceder o denegar la ampliación de vida útil de la central
El Pleno del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) ha dado luz verde este jueves a la prórroga de la actividad de la central nuclear Almaraz hasta 2030. Responde a la solicitud cursada en noviembre por sus propietarias: Iberdrola (53 %), Endesa (36%) y Naturgy (11%). El dictamen del consejo se limita al ámbito de la seguridad y expresa que "técnicamente los reactores pueden mantener su actividad tres años más". Ahora es el Gobierno, a través del Ministerio para la Transición Ecológica, quien deberá aprobar una orden para formalizar la prórroga hasta el 8 de junio de 2030. El Ministerio ya ha dicho que seguirá el procedimiento establecido y estudiará el informe del CSN y toda la documentación que forma parte del expediente, antes de adoptar una decisión sobre la autorización de explotación de la central. Si en unos dos meses no lo ha autorizado, las eléctricas deberán solicitar formalmente el cierre de la central.
El calendario previsto hasta el momento supone cerrar el primer reactor de Almaraz el 1 de noviembre de 2027 y el segundo para un año después, el 31 de octubre de 2028.
La central nuclear en cifras
Según Centrales Nucleares Almaraz-Trillo, la planta cacereña produce el 7% de la demanda anual de electricidad en España, lo que equivale al suministro de cuatro millones de hogares. Evita la emisión a la atmósfera de seis millones de toneladas de CO2, en un contexto de sustitución de los combustibles fósiles.
Almaraz es un municipio de la provincia de Cáceres que cuenta con 1.594 habitantes en 2025, según el INE. La comarca en la que se encuentra, Campo Arañuelo, registra la renta media por hogar más alta de toda Extremadura, 41.253 euros anuales, frente a los 26.968 euros de media regional. Un informe de la consultora Metyis destaca que la central genera 3.800 puestos de trabajo directos e indirectos en la región. El mismo dosier revela que la contribución fiscal total asociada a Almaraz asciende a 435 millones de euros anuales, de los cuales 94 quedarían en administraciones extremeñas.
Los defensores de esta energía aseguran que se trata de una de las centrales más seguras del mundo. La Asociación Mundial de Operadores Nucleares (WANO) ha revalidado en 2025 la máxima calificación para Almaraz en el rating internacional de seguridad, ya que cumple con cinco de los objetivos de la industria nuclear mundial fijados para 2030. Su central nuclear gemela 'North Anna', en Virginia, Estados Unidos, ha conseguido una ampliación de 40 años.
La Plataforma 'Sí a Almaraz, Sí al Futuro', organización creada en 2025 para defender la continuidad de la central nuclear, defiende que "el cierre de la central tendría un impacto muy negativo en la economía de todos nuestros pueblos. Aceleraría la despoblación de la región y generaría un efecto dominó que afectaría tanto a las familias como al tejido empresarial local. Si perdemos Almaraz, no solo perdemos el empleo y la riqueza que supone la central. Sobre todo, perdemos futuro". Recuerdan que el Parlamento Europeo emitió un informe en mayo en el que respaldaba que la central mantenga su actividad hasta 2040, e incluso que el gobierno central elimine el calendario de cierre del resto de centrales españolas.
Del otro lado están las organizaciones ecologistas, que ponen el foco en los residuos nucleares. Aseguran que la nuclear no es una energía limpia, que es poco flexible y más costosa que las renovables. "Acabarán por sustituirla completamente. La rentabilidad de la Central Nuclear de Almaraz depende de la socialización de sus pérdidas con dinero público", insisten desde Ecologistas en Acción Extremadura. La organización rechaza la gestión que se hace de los residuos, cuyo fondo, dicen, es "insuficiente, deficitario y fraudulento, ya que pospone la construcción de una solución estable y duradera, el Almacén Geológico en Profundidad, hasta 2073, tres años después del cese de responsabilidades de las eléctricas".
La Fundación Renovables reclama al Gobierno que mantenga el compromiso del calendario de cierre de la central nuclear y advierte que "de cancelarse el acuerdo de cierre alcanzado con las empresas, se pondrá en riesgo la viabilidad de las renovables y el cumplimiento de los objetivos marcados en el PNIEC para 2030, fijados contando con el cierre escalonado de los reactores".