El FMI mantiene en el 2,1% el crecimiento de la economía española, pero prevé un retroceso mundial por la guerra
- El Fondo Monetario Internacional augura que España avanzará el doble que la eurozona y el triple que Alemania y Francia
- Prevé que la normalidad en Ormuz no se recuperará hasta marzo, lo que seguirá presionando al petróleo y la inflación
España se mantiene como una de las economías con mayor ritmo de crecimiento entre las principales potencias de la eurozona en 2026, según el informe que ha presentado este miércoles el Fondo Monetario Internacional (FMI). El organismo no modifica sus previsiones respecto al anterior informe de abril y sitúa la evolución del PIB de nuestro país en el 2,1% para 2026 y en el 1,8% en 2027.
Estas cifras superan significativamente las proyecciones anuales para otros países del entorno. Por ejemplo, para Alemania se prevé un crecimiento del 0,7% este año, una décima menos que en el informe anterior. Para Francia, la progresión que se proyecta es del 0,6% (tres décimas menos) y para Italia se espera un alza del 0,5%, sin cambios respecto a la anterior proyección.
Para el conjunto de la eurozona, se pronostica una evolución del crecimiento del 0,9% este año y al 1,2% para 2027 y para Estados Unidos, del 2,3% y del 2,1% respectivamente.
A nivel global, el Fondo Monetario Internacional proyecta, al acabar este año, un crecimiento del 3% (una décima menos que en el informe anterior) y del 3,4% en 2027, con una revisión al alza de dos décimas respecto al informe de abril.
El FMI destaca que esta cifra a nivel mundial muestra una enorme disparidad entre países. Las economías fuertemente integradas en la tecnología y la Inteligencia Artificial (como Corea o Taiwán) o los exportadores de energía fuera de la zona de conflicto de Oriente Medio están creciendo con mucha fuerza. Por el contrario, los países de bajos ingresos que importan energía y no participan en la ola tecnológica están sufriendo un freno considerable.
El informe, con las previsiones de verano del organismo, se titula precisamente "Economía global en las corrientes cruzadas de la guerra y la tecnología" y destaca que el panorama económico mundial está viéndose influenciado por dos fuerzas contrapuestas. La primera de ellas es una crisis energética que está provocando aumentos de inflación causada por la guerra en Oriente Medio y el cierre temporal del estrecho de Ormuz; la segunda, un crecimiento exponencial de la tecnología en torno a la Inteligencia Artificial, que está beneficiando a los países vinculados a esta tecnología y al sector de los semiconductores.
La inflación se aleja del objetivo de los bancos centrales
El informe del Fondo Monetario Internacional señala que la tendencia global de desinflación iniciada en 2024 se ha estancado debido al repunte de los costes de energía y alimentos. Se espera que la inflación mundial suba al 4,7% en 2026 y que baje al 3,9% en 2027, muy por debajo de los objetivos de los bancos centrales del 2%.
El FMI espera que España termine el año 2026 con una tasa de inflación del 3%, una décima más que la proyección que el organismo mantiene para el conjunto de la eurozona para la que se espera que este año termine en el 2,9%.
El organismo estima que la inflación subyacente, la que excluye energía y alimentos frescos, tardará más en ceder en la zona euro y no regresará de forma estable al objetivo del los bancos centrales del 2% hasta el año 2028%. Un dato que contrasta con otras potencias económicas como EE.UU. o Japón, para las que el FMI pronostica una estabilización en las subidas de precios más temprana, finales de 2027.
El petróleo seguirá caro, pero contenido y Ormuz no se recuperará hasta marzo
La actualización de las Perspectivas de la Economía Mundial del FMI incluyen un apartado sobre la evolución del precio del petróleo, uno de los principales responsables del aumento de la inflación a nivel global. El informe prevé que el precio medio del crudo se sitúe en 89 dólares por barril en 2026, un 32% en comparación con 2025. Esto representa una revisión al alza frente a los 82 dólares estimados en abril de 2026, pero está por debajo de los 100 dólares del escenario adverso previsto inicialmente.
El FMI considera que aunque los precios de la energía son aproximadamente un 25% más altos que antes del conflicto, los ceses al fuego y el memorando de entendimiento entre Irán y EE. UU. han ayudado a enfriarlos desde sus picos de abril de 2026.
Además, explica que el impacto global en los precios ha sido relativamente moderado debido a que la reducción de los flujos de petróleo por el estrecho de Ormuz se compensó extrayendo crudo de las reservas, lo que redujo la necesidad de un ajuste drástico inmediato en el consumo o la producción.
El documento, que no incluye las caídas en el precio del petróleo posteriores al 10 de junio y tampoco tiene en cuenta los últimos choques diplomáticos entre Irán y Estados Unidos, señala que la actividad en el estrecho de Ormuz no recuperará la normalidad hasta marzo de 2027.
El FMI pone sobre la mesa las subidas de tipos
En este contexto y en clave de política monetaria, el organismo considera que los bancos centrales deben priorizar la estabilidad de precios. Para ello recomienda que mantengan los tipos de interés estables o los ajusten al alza si la demanda impulsada por la tecnología genera sobrecalentamiento.
En clave de política fiscal, el FMI urge a reconstruir los márgenes fiscales y retirar los subsidios energéticos generalizados. Cualquier apoyo económico, dice el informe, debe ser temporal y estrictamente dirigido a los hogares más vulnerables.