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Voto en blanco, nulo o abstención: diferencias y consecuencias

  • El voto en blanco es un voto válido que influye en el reparto de escaños
  • Pero lo más destacado es la abstención que en los últimos comicios fue del 41%
Una persona elige papeleta de voto en las pasadas elecciones autonómicas en Andalucía.
Una persona elige papeleta de voto en las pasadas elecciones autonómicas en Andalucía. EFE/Salas

Las elecciones autonómicas andaluzas están a la vuelta de la esquina y no solo los votos hacia una lista electoral concreta tienen importancia en el resultado final. También el voto en blanco, el voto en nulo o la abstención tienen su importancia en el proceso electoral, ya que forman parte de la libertad de voto.

Pero, ¿qué implicaciones conlleva cada uno de los casos? ¿Significa lo mismo abstenerse que votar en blanco? ¿A quién beneficia cada opción? A continuación te explicamos las diferencias entre estas tres opciones:

Voto en blanco

Según la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG), que es la norma por la que se rigen los comicios en España, el voto en blanco es "aquel sobre que no contenga papeleta", o en elecciones, como las de Senado, donde hay que marcar los candidatos elegidos, es cuando "las papeletas que no contengan indicación a favor de ninguno". 

Aunque sea un voto en blanco es un voto considerado válido, igual que el que contiene la papeleta de una candidatura. Por eso, tendrá implicaciones en el reparto de escaños.

En España, para asignar los escaños se utiliza la conocida como Ley D'Hont, según aparece en el artículo 163 de la LOREG. Esta fórmula establece que para que una candidatura pueda participar en el reparto de escaños ha de alcanzar un mínimo de votos. En las elecciones generales está fijado en el 3%, mientras que en las municipales es del 5%, y en el caso de las autonómicas, depende de cada comunidad. En Andalucía, la barrera está en el 3%.

Los votos en blanco suman al total de votos válidos emitidos, y suelen ser los partidos minoritarios los más perjudicados por él, ya que tendrán más díficil llegar al mínimo de votos exigidos para lograr un escaño.

Voto nulo

Se produce un voto nulo cuando se introduce una papeleta tachada o rota, o varias papeletas de distintas formaciones en el mismo sobre (si se introducen varias papeletas del mismo partido, sí que sería considerado válido), o diferentes papeletas a los modelos oficiales. En este caso, el voto se considera no válido.

El voto nulo se contabiliza, pero no computa, aunque se puede intepretar como un cierto descontento con el sistema. Pero más allá de esa interpretación, no tiene ningún efecto en el resultado final, ya que no se utiliza a la hora de repartir los escaños, por lo que es muy diferente al voto en blanco.

Abstención

La abstención es cuando un votante decide no acudir a votar. Según el articulo 23 de la Constitución, los ciudadanos tienen derecho tanto a ir a votar, como a no hacerlo. Que haya una mayor o menor participación no tiene ningún efecto en particular, ya que, no influye en el reparto de escaños.

Además, según la ley electoral, no existe ninguna exigencia de un mínimo de porcentaje de participación para que las elecciones sean válidas. De hecho, no se han repetido nunca unas elecciones porque la participación fuera baja.

La opción de no votar suele ser de las tres planteadas en esta información la que más "apoyo" recaba entre los ciudadanos. De hecho, en las últimas elecciones autonómicas andaluzas, la abstención fue del 41,64%, frente al 1% de los votos que fueron en blanco y el 1,12% que fueron nulos.

¿Qué connotaciones tiene cada voto?

Entre la abstención, el voto nulo y el voto en blanco, para el director de investigación de opinión pública en Ipsos Spain, Paco Camas, lo más destacado en Andalucía es la abstención porque "hablamos de una comunidad autónoma que no es de las más participativas" en las elecciones. "Esto es por cultura política, de rechazo a la clase política", explica en declaraciones a RTVE.es.

En su opinión, la abstención el próximo 17 de mayo puede ser similar a hace cuatro años por varias razones: el candidato 'popular a la reelección, Juanma Moreno, es "el lider mejor evaluado", el "PP en todas las encuestas se acerca a la mayoría absoluta", y "no se percibe en la sociedad andaluza una pulsión de cambio" después de que "virase" a la derecha. "Se da por hecho la victoria de Moreno Bonilla y eso puede hacer que gente que no esté movilizada se quede en casa", ha advertido.

Sobre la creencia de si la abstención beneficia al partido mayoritario, el politólogo incide que no es algo que afecte "solo a lo de un bando", sino que afecta a todo "el aspectro electoral".

No obstante, matiza que siempre "hay partidos más movilizados que otros" y normalmente suele ocurrir que el "mayoritario moviliza", mientras que los otros "no logran recoger las demandas de cambio". Además, subraya, "la abstención se concentra en el centro político", ya que "el electorado más ideologizado participa más".

En cuanto al voto en blanco, Camas también cree que se mantendrá en unos niveles similares a hace cuatro años, porque no suele "experimentar grandes cambios". Y sobre el voto nulo, cree que al ser un "voto de rechazo, de enfado", en esta ocasión no parece tampoco que vaya a aumentar porque "no hay mucha evaluación negativa de la gestión de la Junta".