Montero, la exministra del PSOE que vuelve a sus orígenes cumpliendo el deseo de Sánchez
- La candidata del PSOE a la Junta de Andalucía ya fue consejera durante casi 15 años
- Montero vuelve a Andalucía después de haber estado ocho años como ministra de Hacienda
La exvicepresidenta del Gobierno regresa a sus orígenes. Ocho años después de dar el salto al núcleo duro de Pedro Sánchez con su llegada a la Moncloa y abandonar el Gobierno regional poco antes de que cayese en manos de Juan Manuel Moreno Bonilla, María Jesús Montero (Sevilla, 1966) vuelve a su tierra para intentar arrebatar al del PP la Junta de Andalucía.
Hija de profesores y criada en el sevillano barrio de Triana, Montero es licenciada en Medicina y Cirugía por la Universidad de Sevilla y con plaza en el Hospital Universitario Virgen del Rocío. En el mundo de la sanidad, Montero fue subdirectora médica del Hospital Universitario Virgen de Valme de Sevilla entre 1995 y 1998, año en el que se incorporó al complejo sanitario Virgen del Rocío de la misma ciudad, primero como subdirectora médica y posteriormente como subdirectora gerente.
En estos últimos años se le conoce por su labor en el Gobierno de España, donde ha estado desde que Sánchez llegó a la Moncloa en 2018 hasta este mismo 2026. Sin embargo, Montero desarrolló toda su carrera política en Andalucía hasta que Sánchez llamó a su puerta.
Inicios vinculados al mundo sanitario y una larga trayectoria como consejera
Desde joven militó en movimientos de izquierdas, primero vinculados a movimientos cristianos de base y posteriormente en juventudes comunistas. Pero el salto real a la política lo dio en 2002. Con su trayectoria sanitaria y los mandos que había ostentado en los hospitales sevillanos como aval, fue elegida como viceconsejera de Salud por Manuel Chaves.
Posteriormente, en 2004 fue nombrada como consejera de Salud y Bienestar Social bajo las presidencias de Chaves y José Antonio Griñán. Cargo que ostentó durante casi una década, en 2013, momento el que cambió de Consejería en el Gobierno de Susana Díaz y fue nombrada como responsable de Hacienda y Administración Pública hasta 2018. Días después fue nombrada ministra de Hacienda.
Durante sus años al frente de Hacienda en la Junta de Andalucía Montero tuvo que hacer frente a la crisis económica y al caso de los ERE y el desvío de 679 millones de euros de dinero público de la Junta por la que fue condenado gran parte del Ejecutivo del que formaba parte, entre ellos los presidentes Chaves y Griñán. Sin embargo, en 2024, el Tribunal Constitucional anuló la sentencia a estos exmandatarios y ordenó dictar una nueva.
En su época como responsable de las cuentas de la Junta de Andalucía también logró aprobar cinco presupuestos, tres de ellos con el apoyo de Ciudadanos al no tener mayoría absoluta el PSOE andaluz.
De Andalucía directa al Ministerio de Hacienda
Con un perfil de talante negociador y capaz de dirigir en situaciones de crisis, Sánchez confío en ella tras la moción de censura al Gobierno de Mariano Rajoy en junio de 2018. La cartera que se le entregó fue la misma que había tenido durante los cinco años anteriores en el Palacio de San Telmo, la de Hacienda.
Montero llegó a Madrid con parte de su equipo de la Junta de Andalucía y estuvo gestionando en un primer momento las cuentas que tenía el Gobierno de Mariano Rajoy. Con el paso del tiempo, la exministra fue ganando progresivamente galones y poder en el Consejo de Ministros. En 2020, en la segunda investidura de Sánchez y con el primer Gobierno de coalición, la andaluza fue ratificada al frente de Hacienda y se le premió con la portavocía del Gobierno.
De hecho, jugó un papel destacado durante la pandemia de coronavirus y el estado de alarma, siendo una de las caras visibles del Ejecutivo aquellos días.
El no haber aprobado presupuestos desde 2022, su gran debe
Con el paso del tiempo, Montero se fue convirtiendo en una figura imprescindible del núcleo duro de Sánchez. Para el recuerdo queda aquella imagen de Montero, eufórica, celebrando en Ferraz tras las elecciones de 23-J junto al propio presidente del Gobierno, su mujer y el exsecretario de Organización, Santos Cerdán, ahora inmerso en el caso Koldo.
Lo que hasta 2022 había sido un camino complicado y con dificultades, pero lleno de éxitos en su Ministerio, logrando aprobar tres presupuestos generales del Estado en el Congreso de los Diputados más fragmentado de la historia, poco a poco se fue complicando. En diciembre del 2023 fue nombrada vicepresidenta primera, pero desde entonces no logró volver a aprobar unas cuentas públicas. Paralelamente, Montero ha tenido que hacer frente a la defensa de la financiación singular para Cataluña, lo que provocó fuertes críticas internas dentro de su partido y en Andalucía. Además, ha vivido de cerca el estallido del caso Koldo y la entrada en prisión de Cerdán o el exministro José Luis Ábalos.
Ahora, ocho años después de su llegada a Madrid y curtida en mil y una batallas, Montero vuelve a Andalucía por deseo expreso del presidente del Gobierno a batallar con Moreno Bonilla, que llegó justo cuando ella se fue. Se cierra el círculo de dos destinos que han vivido paralelos y que ahora se enfrentan.
Las urnas dictarán sentencia el 17 de mayo.