Ábalos y Koldo se libran de la cárcel y el magistrado que les juzga centra parte del debate
- El PSOE respira aliviado tras la decisión del TS de mantener la libertad del exministro y su exasesor
- El PP intenta sin éxito, de momento, que se olvide el aborto
El Gobierno ha ido estos días capeando el temporal como ha podido, con más o menos acierto. Y no han sido pocos los quebraderos de cabeza que ha tenido.
El miércoles, mientras el presidente Pedro Sánchez entraba en la sesión de control, prácticamente en paralelo, su antes mano derecha, José Luis Ábalos, cruzaba la puerta del Tribunal Supremo por cuarta vez. En esta ocasión con la espada de Damocles sobre su cabeza: no se descartaba que fuera a prisión.
Finalmente, el juez Leopoldo Puente no lo hizo a pesar de que cree que los indicios contra el exdirigente socialista van siendo "más robustos". También los indicios contra Koldo García van a más. "Seriamente consolidados", según dijo el mismo juez el jueves. Los dos siguen en libertad.
Aunque de lo que se está hablando mucho es del auto del magistrado. Hay quien cree que es casi un artículo de opinión. Un escrito, el de Puente, donde pone negro sobre blanco su "estupor" por permitir la ley que Ábalos mantenga el acta de diputado.
Lo que es más, el magistrado llega a sugerir al Poder Legislativo que "pudiera articularse algún mecanismo para impedir" que sigan siendo parlamentarios quienes tengan cargos judiciales, como pasa con Ábalos. Fuentes de la Presidencia del Congreso le recuerdan al juez que su función es "aplicar y cumplir" las leyes, no opinar sobre ellas. Que si lo que quiere es legislar, que se presente a las elecciones. Además, le exigen que respete la separación de poderes, eso que tanto reclaman los jueces cuando un político se atreve a criticar a la judicatura. Nada que añadir.
Un "estupor" y una sugerencia que el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, dice compartir, al menos en este caso.
Cambio de estrategia en el PP: Del aborto al discurso económico
Y del el cuerpo a cuerpo semanal Sánchez-Feijóo hay que decir que cada uno ha ido a lo suyo, a colocar su mensaje, dijera lo que dijera el otro. Es decir, se ajustaba perfectamente a la expresión "¿Dónde vas? ¡Manzanas traigo!".
El líder del PP daba un giro a su guion habitual y, a pesar de que sus preguntas al presidente del Gobierno coincidían con Ábalos en los tribunales, su argumento inicial eran críticas a la política económica de Moncloa, afirmando que "es cara para el trabajador y barata para el sinvergüenza" refiriéndose así a la subida de cuotas a autónomos.
Ya luego recuperaba el discurso que enarbola desde hace meses. Acusaba al presidente del Gobierno de "facilitar la corrupción". En su defensa, Sánchez aseguraba que el suyo es el Ejecutivo "más decente, estable y eficaz de Europa". También intentó, sin conseguirlo, provocar a Feijóo con las polémicas declaraciones de Ayuso sobre el aborto.
Pero el jefe de la oposición no entró al trapo. Es un debate del que Génova intenta huir como sea sabiendo lo que le perjudica dentro y fuera del partido. Es difícil calcular el daño que le hace la presidenta de Madrid cada vez que habla del asunto. La última, utilizando sus dos abortos espontáneos, que lamentamos, para echar por tierra el derecho de las mujeres a decidir sobre su embarazo, si seguir o no. Que Ayuso use hasta sus situaciones más íntimas para su batalla en el barro político da mucho que pensar, de hecho ha sido muy criticada por hacerlo.
La respuesta ante esta polémica ha sido que el Consejo de Ministros ha dado el primer paso para incluir en la Constitución el derecho de la mujer a la interrupción voluntaria del embarazo. El mensaje al sector femenino y feminista es, en principio, positivo. Pero esa supuesta baza tiene muchas aristas.
Primero, el Gobierno no dispone de los tres quintos que necesita en el Congreso para sacar su proyecto adelante. Aunque, en su opinión, con este asunto saca partido frente a los 'populares' pase lo que pase. Dicen que si el PP vota en contra quedará en evidencia ante las mujeres y perjudicará electoralmente a Feijóo. ¿Y si los escaños de los populares apoyan la constitucionalización del aborto? Pues el PSOE y SUMAR mantienen que los votantes más conservadores se podrían ir a VOX.
Pero no todo el mundo ve tan acertada esa estrategia. Hay expertos constitucionalistas que no la comparten. Tienen dudas sobre que la tramitación elegida sea suficiente para garantizar el derecho al aborto frente a lo que Moncloa llama "ola reaccionaria". Las pegas surgen al no incluirse el nuevo texto en los capítulos de Derechos Fundamentales de la Constitución, el más garantista y más complicado de llevar adelante. Y es que se añadirá, si prospera, en otro apartado sobre derechos que no están calificados de "fundamentales".
Recordemos que tener una vivienda o un empleo son derechos constitucionales que no se cumplen. De ahí la desconfianza de algunos constitucionalistas apuntando que no estaría de más que se lo replantease. El Consejo de Estado, con la constitucionalista Carmen Calvo en la presidencia, ha defendido "proteger" el aborto "de una manera certera" porque asegura que "no puede estar sometido a los vaivenes políticos".
Trump eleva las críticas contra España: "Merece una reprimenda"
Echando la mirada atrás, a primeros de semana, la cosa parecía empezar bien para Pedro Sánchez el lunes en Egipto, dónde Donald Trump le acogía con una sonrisa de oreja a oreja y un apretón de manos que el presidente español calificó de saludo "cordial". Pero la foto quedó en nada muy pronto. Cuál no sería la sorpresa de Sánchez cuando en menos de 24 horas el estadounidense amenazaba a España con nuevos aranceles para castigar a nuestro país por no aportar a la OTAN el 5% del PIB. Un nuevo brete al que hacer frente.
El Gobierno puede haberse salvado del envite de nuevo gracias a Bruselas, que salía al paso recordándole a Trump que la UE es un solo mercado y que responderá "adecuadamente" si es necesario.
Pero este viernes, y por tercera vez en 8 días, Trump ha elevado el tono contra España e insiste en que merece una "reprimenda", un castigo por "no ser leal a la OTAN", "son los únicos" que no han aumentado su gasto en defensa.
¡Ah! Y apunten en su agenda lo que está por venir: la última carta conocida del PP. Han citado el 30 de octubre a Pedro Sánchez en el Senado, en la Comisión que investiga el caso Koldo. Los 'populares' guardan en secreto quién será su portavoz. Una comparecencia que será un día después de la conmemoración por la dana en Valencia. ¿Será casualidad?