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En la última sesión del juicio por el caso mascarillas las partes presentan sus conclusiones. El primero en hablar ha sido el fiscal Alejandro Luzón que ha destacado en su discurso, que "no se trata de establecer un numero 1, un número 2 y un número 3" y ha continuado, "desde luego no era el número uno el presidente del Gobierno, como con notable desahogo le atribuye ese papel Víctor de Alama", ha dicho.

Durante su intervención, el fiscal ha negado un pacto con el comisionista para rebajar su pena "lo único que hay por nuestra parte es la estricta aplicación de la Ley", ha señalado. Según Luzón, "la prueba es tan abundante que podemos considerar que la declaración de Aldama no es la decisiva para la acreditación de las conductas, pero lo ha sido para avanzar en la investigación". Por eso, ha proseguido, "es posible como hace la acusación popular apreciar la atenuante como muy cualificada" o solicitar una mayor rebaja, como pide su defensa, a pesar de que anunció que mantenía su petición inicial para el empresario, 7 años de cárcel.

El abogado del comisionista ha defendido su colaboración con la justicia y ha insistido en que Aldama "no constituye la organización criminal, sino que se integra en una organización criminal que viene funcionando desde 2015". Según su relato, el empresario estableció "una relación con altos funcionarios del estado que ya se encontraban corrompidos".

El final del juicio mascarillas ha derivado en polémica política a cuenta de Aldama. Los populares, que son acusación en este caso, han rebajado la petición de condena para él porque, dicen, ha confesado. La rebaja podría incluso evitarle la cárcel. El PSOE lo considera un escándalo y el Gobierno ve evidente que el empresario y Feijóo están colaborando.

Imagen: EFE/ Javier Lizón

El PP denuncia que la Fiscalía se niegue a pedir una rebaja de pena para Aldama y pide comparecencia de Bolaños. El portavoz nacional Borja Sémper ha dicho que confía en la justicia y que caiga todo el peso de la Ley contra quien comete delitos. Desde Génova dicen que este es "el primero de los juicios del sanchismo" y que el presidente es "la mano invisible" de los casos de corrupción.

Desde el Congreso, el portavoz de Sumar Alberto Ibáñez dice que le preocupa "que devuelvan todo lo que han trincado" y la de Vox, Pepa Millán señala que "el PSOE ha hecho de la corrupción su forma de hacer política".

Imagen: EFE/ Javier Lizón

Han sido cinco horas y media declarando en el Supremo. El exministro socialista y exsecretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, ha negado todas las acusaciones. Y pone el acento en el dinero de la presunta corrupción por la que lo juzgan. Dice que cuando la UCO habla de dinero sin justificar y de origen desconocido no tiene en cuenta sus otros ingresos o los de su entorno y que no han aparecido los millones que le atribuye Aldama.

FOTO: EFE/ Señal Del Tribunal Supremo 

El exministro de Transportes José Luis Ábalos declara como imputado en el Tribunal Supremo por el caso de las mascarillas. Ha asegurado que su examante Jessica Rodríguez ha dado una declaración "coaccionada" por Víctor de Aldama y ha negado ninguna responsabilidad en el contrato de mascarillas con la empresa de la trama, Soluciones de Gestión.

El exministro José Luis Ábalos está declarando este lunes en el Tribunal Supremo como principal acusado por el caso de las presuntas mordidas en los contratos de mascarillas durante la pandemia. Ábalos ha apuntado en sus primeras declaraciones a presuntas contradicciones en el informe de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil sobre cuándo conoció al empresario Víctor de Aldama. Su interrogatorio completa las comparecencias de los acusados en un juicio que comenzó el pasado 7 de abril y al que ya solo le falta practicar la prueba documental y escuchar los informes finales de acusaciones y defensas, tras lo que quedará visto para sentencia. Ábalos, que se encuentra en prisión preventiva desde noviembre junto al que fuera su asesor ministerial Koldo García, afronta una petición de 24 años de cárcel por parte de la Fiscalía, y que se eleva a 30 años en el caso de las acusaciones populares, encabezadas por el PP. En el caso de Koldo García, la Fiscalía pide para él 19 años, y en el caso del empresario Víctor de Aldama, son siete. Foto: EFE/ JJ Guillén.

El ministro Óscar López, en una entrevista en La Hora de la 1, se ha referido a la comparecencia de José Luis Ábalos en el Tribunal Supremo por el 'caso mascarillas'.

El titular para la Transformación Digital y de la Función Pública ha insistido en que el PSOE actuó con contundencia y con rapidez al destituir a Ábalos y apartarlo de sus cargos en el partido: "Nadie está libre de tener algún caso, una cosa es eso y otra institucionalizar la corrupción como pasó en el PP con Gürtel, donde la corrupción era sistemática".

También se ha referido a la demanda interpuesta por el ministro para la Presidencia, Félix Bolaños contra Víctor de Aldama por vulnerar su derecho al honor al afirmar en varios programas que le intentó sobornarlo: "Me preocupa que un ministro tenga que acudir a los tribunales para limpiar su honor porque, además, la justicia tradicional es muy lenta".

El juicio por el caso mascarillas encara su recta final con la declaración del último de los acusados, José Luis Ábalos. En Las Mañanas de RNE lo analizamos con el catedrático de derecho procesal de la Universidad Carlos III, Víctor Moreno. Tras todas las jornadas del juicio parece evidente que Víctor de Aldama tiene un pacto con la Fiscalía porque ha conseguido eludir la prisión provisional y tendrá una pena de petición más baja. Más allá de lo que pueda declarar el exministro de Transportes, Moreno apunta que los jueces ya tienen toda la información de los testigos y que "lo substancial ya está sobre la mesa".

Moreno apunta a que se trata de un juicio excepcional por su rapidez: "Con dos acusados en prisión se aceleran los tiempos y que en un año se concluya un juicio de esta envergadura si se compara con el caso Kitchen". También apunta a que es excepcional porque el Supremo juzgue un caso de corrupción cuando estos casos se juzgan en la Audiencia Nacional: "Es un totum revolutum que me parece extraño por lo difícil que es encajar todo en un solo proceso".

El juicio al exministro de Transportes José Luis Ábalos entra este lunes en su recta final con el turno del también exdirigente socialista, que responderá a las acusaciones del comisionista Víctor de Aldama sobre el cobro de mordidas dirigidas también -dijo- a financiar al PSOE. Las jornadas de récord de los últimos días —hasta 14 horas duró la sesión del lunes— han obligado al Tribunal Supremo a modificar un calendario inicial que fijaba la declaración de José Luis Ábalos para el pasado miércoles. Será este lunes finalmente cuando el que fuese secretario de Organización del PSOE, actualmente en prisión preventiva, tome la palabra en el juicio en el que afronta una petición de 24 años de cárcel por presuntos amaños en contratos de mascarillas a cambio de mordidas de Aldama. Lo hará después de que este empresario acusase al presidente del Gobierno de estar en el "escalafón 1" de la "banda organizada" y a Ábalos en el número dos, por ser quien "daba y otorgaba", y apuntase al cobro de mordidas de constructoras destinadas también a financiar al PSOE mediante donaciones, dijo el comisionista, e incluso a la Internacional Socialista con "cupos de petróleo" de Venezuela. Foto: EFE/J.J. Guillén.

El exasesor ministerial Koldo García se ha presentado como un simple asistente que ayudaba a José Luis Ábalos, a reducir su carga de trabajo en el ministerio y en el PSOE. Así se ha presentado ante el Tribunal, donde ha admitido que buscó piso a una expareja del exministro, pero ha negado haber recibido regalos y 10.000 euros al mes por parte del empresario Víctor de Aldama. En cambio, sí ha reconocido que trasladó a Transportes la oferta de la empresa de Aldama para comprar 8 millones de mascarillas pero no influyó, dice, en la adjudicación.

FOTO: EFE / Tribunal Supremo

El fiscal le ha preguntado en el juicio del caso de las mascarillas en el Tribunal Supremo al que fuera asesor del exministro de Transportes José Luis Ábalos, Koldo García, por los supuestos contratos fraudulentos de mascarillas en los que se llevaron 'mordidas', tanto Víctor de Aldama como Ábalos y el porpio Koldo, quien ha afirmado que se recibieron varias ofertas.

Esta declaración del exasesor entra en contradicción con la del empresario Aldama, quien ha explicado en su declaración que solo se recibió una oferta, la de la empresa Soluciones de Gestión, que fue a la que se acabaron comprando 8 millones de unidades de mascarillas.

Además, Koldo García ha explicado la relación que tenía con el propio Aldama, con José Luis Ábalos y también sobre cómo se gestionó el alquiler del piso que llegaron a compartir Ábalos y su pareja Jessica Rodríguez. Además, ha declarado que llegó a gestionarle también un empleo a Jessica y que le pasó su currículum a Isabel Pardo de Vera, entonces presidenta de ADIF, para que trabajara en INECO.

Por último, ha confesado que Jessica Rodríguez llegó a presionar a José Luis Ábalos si no resolvía sus problemas y que amenazó con contar el affaire personal que estaban teniendo.

Por otro lado, el Partido Socialista ya ha anunciado que volverá a pedir amparo al Tribunal Supremo por lo que consideran "injurias" por parte de Víctor de Aldama. Desde Ferraz no dan ninugna credibilidad a las delaraciones del empresario, recuerdan que no ha presentado ninguna prueba y que como acusado puede mentir, y niegan de nuevo que haya ninguna financiación ilegal del partido.

Entre las reacciones de los diputados del Congreso se encuentra la de Ester Muñoz, portavoz del Partido Popular, quien afirma que "es evidente que había una organización criminal". Enrique Santiago, de Sumar, ha asegurado que "no hay ninguna prueba" y que "se está intentando tapar el juicio de la Kitchen".