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Claves de la última jornada del juicio mascarillas ¿Y ahora qué?

  • José Luis Ábalos y Koldo García defendieron su inocencia frente a las "mentiras" de Víctor de Aldama
  • La sentencia podría darse a conocer antes del verano
El exministro José Luis Ábalos y su exasesor Koldo García, en el banquillo de los acusado en el Tribunal Supremo por el caso de las mascarillas.
El exministro José Luis Ábalos y su exasesor Koldo García, en el banquillo de los acusado en el Tribunal Supremo por el caso de las mascarillas. EFE/J.J. Guillén POOL

Más de 70 testigos han pasado, durante 14 sesiones del juicio por el caso mascarillas, celebrado en una de las salas más solemnes del Tribunal Supremo. En el banquillo de los acusados, un exministro socialista, su exasesor y el presunto conseguidor de una supuesta trama criminal a la que se acusa de llevarse millones en mordidas de la compra de mascarillas durante la pandemia.

Ha sido uno de los procesos judiciales que más expectación pública ha reunido en los últimos tiempos. Durante la última sesión, José Luis Ábalos se quejó de la "presión mediática" y el "juicio paralelo" al que ha sido sometido. "El problema de los juicios paralelos constituyen toda una perversión, intoxican, sirven para viciar los procesos judiciales y alterar la verdad, conformar una verdad alternativa", aseguró.

Koldo García y Víctor de Aldama eran los otros dos acusados. Su relación se hizo más que evidente en esta última sesión del juicio: "El señor Aldama está viviendo a costa de todos nosotros porque ha metido al señor Ábalos y a Koldo García en la cárcel con mentiras", dijo el exasesor. Ambos acusan al conseguidor de mentir en todo y utilizarles.

Ábalos y Koldo defienden su inocencia: ha sido un "proceso inquisitorial"

El juicio concluía con las últimas palabras del ex ministro y su ex asesor, que defendieron su inocencia. José Luis Ábalos manifestó que ha sido juzgado "más como persona que por hechos", y dijo ver en la concesión del comisionista un aprovechamiento de la actual "polarización política" para señalar a cargos del Gobierno.

Tras negar prueba alguna contra el exministro, su defensa lanzó una dura crítica a un procedimiento repleto de filtraciones y con un "juicio paralelo", que ha puesto a Ábalos en la picota hasta el punto de afrontar una petición de pena de las acusaciones más elevada que para un asesino o un violador.

El exministro denunció haber sido sometido a un "proceso inquisitorial" y dijo que la causa estaba "predeterminada" con su "presunción de culpabilidad" y no de "inocencia", lo cual le hacía imposible defenderse.

Koldo García fue más allá, y aseguró que el abogado del PP, que lidera la acusación popular en el juicio, le ofreció que colaborara "mintiendo y engañando a todos los españoles". "La verdad es que a mí me han ofrecido mentir y que a cambio no entraría en la cárcel. Se me ha ofrecido si metía a todo el Gobierno", afirmó.

También acusó al comisionista Víctor de Aldama de decir falsedades. "Aldama está viviendo a costa de todos nosotros, porque ha metido al señor Ábalos y a Koldo García en la cárcel con mentiras, y esto es la realidad", añadió.

El Fiscal habla "una organización criminal"

El fiscal jefe de Anticorrupción, Alejandro Luzón dejó la puerta abierta a una rebaja de condena a Aldama, tal como ha solicitado la acusación popular encabezada por el PP, aunque no dio por buenas todas sus revelaciones.

"No se trata de establecer un número 1, un número 2 y un número 3", dijo Luzón. "Desde luego no era el número uno el presidente del Gobierno, como con notable desahogo le atribuye ese papel Víctor de Aldama", añadió.

En opinión del ministerio público las pruebas de las mordidas en la compra de mascarillas por parte de los acusados son "demoledoras".

Luzón habló de una "organización criminal" que cumple con los requisitos del artículo 570 bis del Código Penal. Y describió una trama encabezada por Ábalos, "de quien dependían las decisiones", parapetado tras el ejecutor de las mismas, Koldo, que en opinión del fiscal era "su asistente, su mano derecha, su sombra" y el "interlocutor natural para hablar con el ministro".

La acusación popular: "mientras morían millones, ellos se lucraban"

Ante la presencia de varios interesados para desempeñar la acusación popular, el Tribunal Supremo las unificó todas en una. Al ser el Partido Popular el primero en personarse, ha llevado la batuta de esta parte, lo cual provocó el rechazo de algunos de los integrantes de esa acusación popular.

Por ejemplo, la Asociación de Abogados Demócratas Europeos, que protestaron contra la rebaja de la pena planteada por la acusación popular para el comisionista Víctor de Aldama, en base a su colaboración con la justicia. Con esta rebaja de petición de condena, de siete a cinco años, el empresario podría no pisar la cárcel.

Durante su alegato final, el abogado del PP señaló directamente al Partido Socialista y dijo que "lo que se juzga hoy es una pequeñísima parte de lo que ha ocurrido estos últimos años de pandemia".

"Mientras los ciudadanos morían por millones ellos se lucraban, mientras ciudadanos estaban confinados, ellos confeccionaban pases para moverse por España, mientras millones morían, llenaban furgonetas y coches oficiales con señoritas y el ministro colocaba a sus amantes en instituciones dependientes de él" señaló.

Aldama dice que se integró "en una organización criminal que ya existía"

El comisionista Víctor de Aldama fue el único de los tres acusados que no utilizó su derecho a la última palabra. Solo habló su letrado, que recalcó la colaboración de su defendido con la justicia, para la que utilizó calificativos como "cruzada" o "titánica".

Aldama, insistió, "no constituye la organización criminal, sino que se integra en una organización criminal que viene funcionando desde 2015".

Y su colaboración, dijo, aportó "información veraz, complementando informes de la UCO y dándoles contenido". Por eso solicitó que se le apliquen las atenuantes: "Es de justicia reconocer su colaboración. Tiene que ser un incentivo, si no se impondría la ley del silencio".

El fallo, antes del verano

La sentencia de este juicio, que tras catorce sesiones ha quedado visto para sentencia, llegará, previsiblemente, antes del verano.

Si el resultado es condenatorio, sería un nuevo varapalo judicial para el Ejecutivo de coalición. Tras la condena al Fiscal General del Estado el pasado mes de noviembre, está por ver si un eventual fallo contra el exministro de Transportes, José Luis Ábalos, afecta a la línea de flotación del ejecutivo de coalición.

Desde el PP señalan directamente al presidente del Gobierno y le preguntan cuál será su reacción si condenan al que fuera "su mano derecha en el partido y en el Gobierno".

Le han reclamado que, en ese caso, asuma la misma responsabilidad política que el PSOE pidiera a Ábalos cuando detuvieron a su ex asesor. La comisión ejecutiva de los socialistas le requirió la entrega de su acta y el ministro Óscar Puente habló de la "culpa in vigilando e in eligendo".