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En la última sesión del juicio por el caso mascarillas las partes presentan sus conclusiones. El primero en hablar ha sido el fiscal Alejandro Luzón que ha destacado en su discurso, que "no se trata de establecer un numero 1, un número 2 y un número 3" y ha continuado, "desde luego no era el número uno el presidente del Gobierno, como con notable desahogo le atribuye ese papel Víctor de Alama", ha dicho.

Durante su intervención, el fiscal ha negado un pacto con el comisionista para rebajar su pena "lo único que hay por nuestra parte es la estricta aplicación de la Ley", ha señalado. Según Luzón, "la prueba es tan abundante que podemos considerar que la declaración de Aldama no es la decisiva para la acreditación de las conductas, pero lo ha sido para avanzar en la investigación". Por eso, ha proseguido, "es posible como hace la acusación popular apreciar la atenuante como muy cualificada" o solicitar una mayor rebaja, como pide su defensa, a pesar de que anunció que mantenía su petición inicial para el empresario, 7 años de cárcel.

El abogado del comisionista ha defendido su colaboración con la justicia y ha insistido en que Aldama "no constituye la organización criminal, sino que se integra en una organización criminal que viene funcionando desde 2015". Según su relato, el empresario estableció "una relación con altos funcionarios del estado que ya se encontraban corrompidos".

El presidente de la Asociación de Abogados Europeos, Roberto Granizo, se ha quejado de la rebaja planteada por la acusación popular del PP para la pena de Víctor de Aldama en el juicio mascarillas.

Granizo ha explicado en el programa La Hora de la 2 que inicialmente había varias acusaciones populares en el juicio mascarillas, que fueron unificadas por el TS. Como el PP fue la primera que se personó, ha explicado, “ha llevado la voz cantante”.

Ha detallado algunas “discrepancias” durante el proceso, pero siempre “comunicación entre las distintas acusaciones”. “Ayer sorprendentemente a las cinco y media de la tarde recibimos el escrito de calificación definitiva por correo electrónico por parte del PP y no tuvimos opción de decir nada. Nos silenciaron y nos boicotearon dentro del proceso, lo cual me parece gravísimo porque afecta al principio acusatorio y al principio de tutela judicial efectiva”.

Imagen: EFE/ Mariscal

Han sido cinco horas y media declarando en el Supremo. El exministro socialista y exsecretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, ha negado todas las acusaciones. Y pone el acento en el dinero de la presunta corrupción por la que lo juzgan. Dice que cuando la UCO habla de dinero sin justificar y de origen desconocido no tiene en cuenta sus otros ingresos o los de su entorno y que no han aparecido los millones que le atribuye Aldama.

FOTO: EFE/ Señal Del Tribunal Supremo 

El exministro de Transportes José Luis Ábalos declara como imputado en el Tribunal Supremo por el caso de las mascarillas. Ha asegurado que su examante Jessica Rodríguez ha dado una declaración "coaccionada" por Víctor de Aldama y ha negado ninguna responsabilidad en el contrato de mascarillas con la empresa de la trama, Soluciones de Gestión.

El exministro José Luis Ábalos está declarando este lunes en el Tribunal Supremo como principal acusado por el caso de las presuntas mordidas en los contratos de mascarillas durante la pandemia. Ábalos ha apuntado en sus primeras declaraciones a presuntas contradicciones en el informe de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil sobre cuándo conoció al empresario Víctor de Aldama. Su interrogatorio completa las comparecencias de los acusados en un juicio que comenzó el pasado 7 de abril y al que ya solo le falta practicar la prueba documental y escuchar los informes finales de acusaciones y defensas, tras lo que quedará visto para sentencia. Ábalos, que se encuentra en prisión preventiva desde noviembre junto al que fuera su asesor ministerial Koldo García, afronta una petición de 24 años de cárcel por parte de la Fiscalía, y que se eleva a 30 años en el caso de las acusaciones populares, encabezadas por el PP. En el caso de Koldo García, la Fiscalía pide para él 19 años, y en el caso del empresario Víctor de Aldama, son siete. Foto: EFE/ JJ Guillén.

El juicio por el caso mascarillas encara su recta final con la declaración del último de los acusados, José Luis Ábalos. En Las Mañanas de RNE lo analizamos con el catedrático de derecho procesal de la Universidad Carlos III, Víctor Moreno. Tras todas las jornadas del juicio parece evidente que Víctor de Aldama tiene un pacto con la Fiscalía porque ha conseguido eludir la prisión provisional y tendrá una pena de petición más baja. Más allá de lo que pueda declarar el exministro de Transportes, Moreno apunta que los jueces ya tienen toda la información de los testigos y que "lo substancial ya está sobre la mesa".

Moreno apunta a que se trata de un juicio excepcional por su rapidez: "Con dos acusados en prisión se aceleran los tiempos y que en un año se concluya un juicio de esta envergadura si se compara con el caso Kitchen". También apunta a que es excepcional porque el Supremo juzgue un caso de corrupción cuando estos casos se juzgan en la Audiencia Nacional: "Es un totum revolutum que me parece extraño por lo difícil que es encajar todo en un solo proceso".

El juicio al exministro de Transportes José Luis Ábalos entra este lunes en su recta final con el turno del también exdirigente socialista, que responderá a las acusaciones del comisionista Víctor de Aldama sobre el cobro de mordidas dirigidas también -dijo- a financiar al PSOE. Las jornadas de récord de los últimos días —hasta 14 horas duró la sesión del lunes— han obligado al Tribunal Supremo a modificar un calendario inicial que fijaba la declaración de José Luis Ábalos para el pasado miércoles. Será este lunes finalmente cuando el que fuese secretario de Organización del PSOE, actualmente en prisión preventiva, tome la palabra en el juicio en el que afronta una petición de 24 años de cárcel por presuntos amaños en contratos de mascarillas a cambio de mordidas de Aldama. Lo hará después de que este empresario acusase al presidente del Gobierno de estar en el "escalafón 1" de la "banda organizada" y a Ábalos en el número dos, por ser quien "daba y otorgaba", y apuntase al cobro de mordidas de constructoras destinadas también a financiar al PSOE mediante donaciones, dijo el comisionista, e incluso a la Internacional Socialista con "cupos de petróleo" de Venezuela. Foto: EFE/J.J. Guillén.

El exasesor ministerial Koldo García se ha presentado como un simple asistente que ayudaba a José Luis Ábalos, a reducir su carga de trabajo en el ministerio y en el PSOE. Así se ha presentado ante el Tribunal, donde ha admitido que buscó piso a una expareja del exministro, pero ha negado haber recibido regalos y 10.000 euros al mes por parte del empresario Víctor de Aldama. En cambio, sí ha reconocido que trasladó a Transportes la oferta de la empresa de Aldama para comprar 8 millones de mascarillas pero no influyó, dice, en la adjudicación.

FOTO: EFE / Tribunal Supremo

El empresario Víctor de Aldama ha asegurado este miércoles en el Tribunal Supremo que él llevaba personalmente al exministro José Luis Ábalos y a su exasesor Koldo García dinero en efectivo de "mordidas" de constructoras, un dinero que entregaba tanto en el Ministerio de Transportes, como en la vivienda del exdirigente socialista en El Viso. Así, ha afirmado que llevó hasta 250.000 euros en efectivo al Ministerio. Además, el que fuera comisionista del caso Koldo, ha tratado en todo momento de involucrar al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la trama corrupta y en una supuesta financiación irregular del PSOE.

FOTO: EFE/ Daniel González.