La UCO apuntala la culpabilidad de Ábalos: claves de la jornada más larga del juicio por el caso mascarillas
- La décima sesión del juicio se ha desarrollado de 10:00 horas a medianoche, con pequeños recesos
- La jornada ha estado protagonizada por varios mandos de la UCO, entre ellos el teniente coronel Balas
La décima jornada del juicio al exministro José Luis Ábalos, su exasesor y el presunto comisionista Víctor de Aldama por el caso mascarillas ha sido la más larga hasta ahora, con una duración de 14 horas, y con la declaración de los agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, que realizaron los informes en los que se basa la causa, apuntalando la culpabilidad de los acusados.
Entre los que tuvieron que declarar este lunes estaba el teniente coronel Antonio Balas, cuyo nombre salió hace unos meses a la palestra por ser el mando que encabezaba las pesquisas de casos vinculados al PSOE -caso Koldo, fiscal general del Estado, y los relacionados con la mujer y hermano del presidente del Gobierno, Begoña Gómez y David Sánchez- y del que la conocida como fontanera socialista Leire Díez quería conocer información comprometedora.
Estos son las claves de la maratoniana sesión del lunes:
"Sin Ábalos" la trama no hubiera podido actuar
El teniente coronel Balas fue tajante y claro: Ábalos tiene un papel "fundamental" en la "organización criminal" de la trama de las mascarillas, ya que "sin él no podían haber hecho casi ninguna de las cuestiones que emprendieron".
En opinión de los investigadores, la "gran capacidad" que tenía la trama para "permear las diferentes administraciones" fue gracias a Ábalos, ya que "era una persona muy cualificada", dado que era ministro de Transportes y secretario de Organización del PSOE.
También recordaron que se referían a él los demás miembros como "el jefe", y es quien "abre negocios" y "tiene la capacidad de poder llevar a Aldama y a sus socios a sitios donde por ellos mismos no pueden llegar".
Además, sostuvieron que José Luis Ábalos fue la persona que tomó la "decisión última de contratar" con Soluciones de Gestión, empresa vinculada a Víctor de Aldama, la compra de mascarillas en 2020. Y lo creen así porque los miembros de la trama "recurren a él" cuando tienen algún problema con el contrato.
"Yo no digo que el ministro contrate. Cuando hay problemas se recurre al ministro y está claro que Puertos del Estado es dependiente del Ministerio. (...) Cuando alguien pone en duda por qué se contrata a Soluciones de Gestión, acude a Ábalos", concluyeron.
Pero el que "manda" es Aldama que es "quien paga"
No obstante, los agentes consideraron que en última instancia el que "manda" en la trama es Víctor de Aldama, porque es "quien paga" y "quien exige". En este sentido, ha defendido que el empresario tenía "mandato" sobre Koldo García y "después sobre Ábalos".
De hecho, según la tesis de la UCO, el empresario tenía "a sueldo" al exministro, a través de Koldo García. En concreto, señalaron que Aldama les pagaba 10.000 euros al mes con el objertivo de último de tener influencia en la "capacidad de decisión" del Ministerio de Transportes.
Para los investigadores, los pagos comenzaron en septiembre de 2019 y se prolongaron hasta septiembre de 2022, aún cuando ya Ábalos no estaba al frente del Ministerio de Transportes. Esta extensión en el tiempo, creen que se debía a que podrían ser pagos comprometidos de antes o bien por la influencia que podría tener por seguir siendo diputado.
Los agentes incidieron también en que el "dominio" de Aldama en la trama era tal que si exigía "salvoconductos" para "sus amigos venezolanos y para su entorno", el exasesor ministerial se lo conseguía.
Koldo García, "el catalizador" o "correa de transmisión"
Del exasesor ministerial, los investigadores destacaron que era "la correa de transmisión" o "el catalizador", además de ser la persona que "administra el dinero" del exminstro. Según la UCO, Ábalos le decía a él lo que tenía que pagar o qué comprar.
En este sentido, aseguraron que Koldo García era quien cobraba de "manera regular" de Aldama y "gestionaba el patrimonio" de Ábalos. De hecho, según los agentes, en las notas del empresario aparecían como "gastos fijos" esos pagos que realizaba al exasesor y solía figurar como "Grandu 11.500" -en alusión a "grandullón", que es como se referían a Koldo García-, o "K 10.000".
Y ante las dudas planteadas por la defensa del exasesor de que esa "K" podría corresponder a otras personas que aparecieron en las notas de empresario, como otro Koldo, una tal Karmina o Katherine, los agentes de la UCO rechazaron tal punto y aseguraron que su investigación apunta a que el dinero iba para el exasesor.
Y aunque administraba el dinero del exministro y al principio era quien lo recogía, en un momento dado fue su hermano, Joseba García, quien se encargó de recibir el dinero de Aldama e incluso viajó a República Dominicana con ese fin.
Además, defendieron que Koldo era quien se encargaba de resolver todo lo que le pedía el ministro a través de Aldama y su socio Alberto Escolano. "Si necesita algo Jéssica, Koldo se lo soluciona. Koldo soluciona los problemas y hace lo que tiene que hacer. Que tiene que comprar un iPhone, lo compra. Que tiene que comprar un ramo de flores, lo compra", defendió el teniente coronel Balas.
El tren de vida de Aldama y el dinero para "engrasar la máquina"
Para los agentes de la UCO, Aldama tenía un buen tren de vida, pues recordaron que el empresario recibió 6,7 millones de euros por los contratos de mascarillas, y que se le incautaron algunos vehículos, como algún Ferrari.
No obstante, consideraron que la necesidad de Aldama de tener "dinero en efectivo", se debía a que precisaba metálico para "engrasar la máquina" y seguir pudiendo hacer sus negocios con la trama.
El alquiler del piso de Jéssica, para "comprar la voluntad" del ministro
También en la sesión de este lunes se habló del piso alquilado para Jéssica Rodríguez, la que fuera pareja de Ábalos en los momentos en lo que funcionaba la trama. La vivienda habría sido pagada por Aldama, a través de Escolano, porque "entiende que a través de esa manera va a tener comprada la voluntad del ministro".
Y es que además de los 10.000 euros mensuales que el empresario pagaba a Ábalos y Koldo García, también se incluyó el pago del alquiler de piso como parte de las mordidas. Según los agentes, Escolano actuó "por orden de Víctor de Aldama" que, a su juicio, "estaba pagando el nivel de acceso al ministro". En cuanto al coste total del alquiler de la casa, los investigadores lo cifraron en "88.000 euros".
Según los investigadores, "Jéssica no abona absolutamente nada del piso que ha estado disfrutando durante todo ese tiempo", sino que lo pagaba Aldama "a través del señor Escolano", a quien "daba órdenes".
Pero no fue la única supuesta dádiva que pagó la trama a Ábalos. Según a UCO, también estaría el disfrute de un chalet en La Alcadeisa (Cádiz), que fue adquirido por Claudio Rivas, socio de Aldama, a cambio de gestiones para obtener una licencia de hidrocarburos.
Los presuntos enchufes de Jéssica Rodríguez y Claudia Montes
También las contrataciones presuntamente irregulares de Jéssica Rodríguez y Claudia Montes, que se declaró amiga de Ábalos, han sido otro de los temas tratados en esta sesión. Para los agentes de la UCO, la que fuera presidenta de Adif, Isabel Pardo de Vera, tuvo un "rol destacado" en la contratación de Rodríguez en las empresas públicas de Ineco y Tragsatec. "Es a través de ella como se consigue el contrato de Jéssica", indicaron los investigadores.
En el caso de Claudia Montes, destacaron que pasó de ser casi despedida en Logirail, filial de Renfe, por ausentarse del trabajo a ser ascendida como supervisora. Los agentes explicaron que Ábalos pidió a Koldo García meter a la mujer en alguna de las empresas dependientes del Ministerio y el exasesor se hizo cargo, "como siempre hace".
El rescate de Air Europa y las vacaciones "gratis"
El rescate de Air Europa también salió en las declaraciones de este lunes. Para los investigadores, Aldama influyó en la nota de prensa que el Ministerio de Transportes difundió sobre las ayudas a la aerolínea.
El empresario habría pedido hacerlo "azuzado por Javier Hidalgo", exCEO de Globalia, propietaria de la aerolínea. Y según los investigadores, la familia Hidalgo iba a "pagar las vacaciones de Ábalos", pues, recordaron, en una conversación le dicen "esto te va a salir gratis por las molestias".
También aludieron a la intervención de Koldo García en este asunto. Al respecto, recordaron un mensaje intervenido al exasesor en el que presumía de ser "la hostia". " Esto es vital para España. Hay cosas que nunca podré decir pero estoy muy contento de lo que es capaz un ser humano sin estudios y hacer que empresas y Gobierno se entiendan", decía el mensaje.
Las "chistorras" de Koldo y la "contabilidad A" y "B"
Ya casi al final de la intensa jornada de declaraciones, dos capitanes de la UCO manifestaron que no tenían "ningún tipo de duda" de que las "chistorras" de las que hablaba en algunas conversaciones Koldo García con su entonces pareja, Patricia Uriz, "son billetes de 500 euros", como tampoco tenían dudas de que los "soles" fueran billetes de 200 euros y las "lechugas", billetes de 100 euros.
Una capitana de la UCO aseguró que Koldo García y su expareja tenían una "contabilidad A" y "una B". La contabilidad A comprendía "aquellos gastos que van a ser liquidados a posteriori por los cargos que ocupaban" y la B, aquellos que no pueden reclamar a ninguna institución "por su naturaleza".
También afirmaron que ambos asumían los gastos de Ábalos, ya que, recordaron, el exasesor y su entonces pareja hablaban de "dinero de sus cuentas que no les pertenece". Según los investigadores, entre 2020 y 2022 en las cuentas de Koldo García, su hermano y su expareja entraron 387.000 euros "sin justificar". Asimismo destacaron cómo Koldo García se sorprendió de que el exministro se hubiera gastado en dos años 432.000 euros.
Los investigadores consideraron también "llamativo" que en cinco años, de 2018 a 2023, Ábalos no retirara metálico de sus cuentas, lo que, en su parecer, "indicaría" que tiene una "fuente de efectivo de la que estaría disfrutando", siendo 2020 el año "álgido", cuando más ingresos en efectivo recibió, mientras que a partir de su salida de Ministerio, un año después, notan un "descenso notorio" de esos ingresos.