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El coronavirus marca la economía de 2020, el año de los ERTE, la caída histórica del PIB y el desplome del turismo

  • El confinamiento, los cierres, los ERTE, o los rebrotes han condicionado la mayor parte del año

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Una mujer pasea frente a un comercio cerrado del centro de Madrid JAVIER JIMÉNEZ BAS

El 2020 será recordado por los efectos del coronavirus. La pandemia ha dejado decenas de miles de muertos en España y ha alterado la vida cotidiana de millones de españoles. También las consecuencias económicas han ido superando mes a mes las peores expectativas. El confinamiento, los cierres, los ERTE, o los rebrotes han condicionado un año marcado por una crisis económica que nadie podía imaginar en diciembre de 2019.

Fue en esa fecha cuando el Banco de España auguró que, tras un periodo de desaceleración, la economía española se había estabilizado. Auguraba un crecimiento del 1,7% para este 2020, y el 1,6% y el 1,5% para los dos años siguientes. Unas previsiones que, en estos momentos y vistas las consecuencias de la COVID-19, ahora firmaría cualquier gobernante o economista.

Los efectos de la crisis serán duraderos. Prever lo que pueda pasar en 2021 es todavía aventurarse en un mar de elucubraciones y condicionantes: los rebrotes, la inmunización, la vacuna o las dificultades que muchos trabajadores o empresarios a la hora de volver a una ‘vieja normalidad’ que, de momento, muy pocos ven en un horizonte cercano.

Lo que el tiempo deparará es todavía una incógnita. Los resultados económicos de este 2020, sin embargo, están más claros: dos trimestres de contracción y una posible recaída en el cuarto.

Caída histórica del PIB 

El Gobierno prevé una contracción económica del 11,2 % en el año que ahora acaba. En el primer trimestre, como consecuencia del confinamiento estricto, la economía cayó un 5,2%, una cifra que en el segundo se profundizó hasta el 18,5%, la mayor caída desde que el INE comenzó la serie en 1970.

El rebote en el tercer trimestre también fue histórico, del 16,4% aunque los rebrotes de la segunda ola ya anticipan una ligera recaída que el Banco de España cifran en un 0,8%.

No obstante, España será la economía más castigada por la crisis del coronavirus de entre los 37 países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), con un desplome del Producto Interior Bruto (PIB) del 11,6 % este año. Las previsiones del organismo apuntan a que la recuperación será "gradual e incompleta" y que la economía española no superará los niveles anteriores a la crisis hasta 2023.

El paro y los ERTE

El 2020 volvió a traer a la actualidad unas siglas: ERTE, expediente de regulación temporal de empleo. Bajo esta figura llegaron a estar en el mes de abril más de tres millones de trabajadores, afiliados a la Seguridad Social mientras cobraban la prestación por desempleo. Según el Gobierno, este mecanismo consiguió frenar, en buena medida, la destrucción de empleo. Según datos de la Seguridad Social, a fecha 30 de noviembre aún permanecían en ERTE unos 746.900 trabajadores.

Pese a ello la destrucción de empleo registró este 2020 unos niveles sin precedentes, con más de un millón de puestos de trabajo en el segundo trimestre. En el tercer trimestre se recuperaron 569.700 empleos, situando el total de ocupados otra vez por encima de los 19 millones, aunque al mismo tiempo el paro subió en 354.900 personas, alcanzando una tasa de desempleo del 16,26 %.

Para entender la situación en el empleo solo hay que comparar la situación que había en enero, cuando España registraba 3.253.853 desempleados, y la de noviembre, mes en que el registro de la Seguridad Social reflejó cerca de 600.000 más en el paro, hasta alcanzar la cifra de 3.851.312.

Entre esos desempleados hay un buen número de autónomos. El Banco de España calcula que entre un 20 % y un 30 % de las empresas pueden resultar insolventes tras esta crisis, más en los sectores más castigados. Y que de ellas un porcentaje variará según la evolución de la pandemia terminará siendo "inviable".

Escalada del déficit y la deuda

El coronavirus, y el deterioro económico que este ha provocado, ha hecho que el déficit de las administraciones públicas –sin corporaciones locales–, se eleve a 75.417 millones de euros, equivalentes al 6,82 % del PIB, tasa cuatro veces superior a la registrada en el mismo periodo de 2019.

A su vez el déficit, y la necesidad de financiación provocaron una escalada de la deuda pública que se situó en su máximo histórico: 1,31 billones de euros, equivalentes al 114,1 % del PIB, con la previsión de que tarde aún años en volver a bajar del nivel del 100 %.

Turismo, comercio, exportaciones

El confinamiento, el cierre de fronteras, los cierres perimetrales y el miedo al contagio provocó que una de las bases de la economía española, el turismo, se viniera abajo: según datos oficiales, a falta de los datos de dos meses para cerrar el año, España ha perdido casi 57 millones de turistas por la pandemia. Entre enero y octubre han visitado el país 17,9 millones de turistas, frente a los 74,7 millones de un año antes, según el INE.

El comercio y las exportaciones siguieron la misma senda. Las ventas del comercio minorista se desplomaron más de un 31% en abril debido al confinamiento. El descenso se redujo hasta el 2,4% en octubre. Aunque el comercio electrónico vivió un fuerte impulso no llegó a compensar lo perdido.

El cierre de las fronteras también se reflejó en las exportaciones, que llegaron a caer un 39,3 % interanual en abril, con un fuerte desplome en automóviles y bienes de equipo.

Algunas de estas cifras aún son provisionales, pero dejan la imagen de un país que, según distintos organismos, tardará no menos de dos años en recuperar el nivel económico que tenía antes de la pandemia.

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