GOOGLE ha reunido en IFEMA a sus expertos en la nube, para enseñar cómo la tecnología, los agentes y la IA están cambiando las rutinas de empresas de todo tipo. Hoy analizamos cómo está cambiando la tecnología la manera de trabajar para todos los sectores empresariales y lo hacemos con Pablo Carlier, responsable del negocio de datos de GOOGLE CLOUD para Europa y Medio Oriente.
Además visitamos la segunda jornada de otro congreso donde también la tecnología, en este caso aplicada a la producción de alimentos, es la protagonista, ExpofoodTech. En la segunda parte del programa, Álex Sanz de la agencia "Microbio" desgrana porqué las marcas echan el resto en sus anuncios veraniegos y José Luis Dueñas pone frente al espejo el momento actual de BIZUM como medio de pago con el que vivió la famosa VISA allá por los 80.
El papa León XIV ha recibido este miércoles en el Vaticano al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en un primer encuentro bilateral que, según el jefe del Ejecutivo, ha permitido evidenciar la "sintonía" entre ambas partes en cuestiones como la respuesta solidaria a los desafíos migratorios o la defensa de una Inteligencia Artificial "humanista".
La Inteligencia Artificial está ya al orden del día para gran parte de los españoles y el Gobierno ha aprobado este martes en Consejo de Ministros el proyecto con el quiere regularla, pendiente ahora de la correspondiente tramitación parlamentaria. "España es un país líder en la regulación, en la construcción de ese modelo de inteligencia artificial confiable", ha afirmado el ministro de Transición Digital, Óscar López.
La ley establece medidas que responsabilizan a los proveedores, que exigen transparencia en los algoritmos, supervisión humana y proteger, especialmente, a los más pequeños. Los abusos más graves, como la manipulación de la voluntad o los deepfakes sexuales, pueden ser sancionados con multas de hasta 35 millones de euros.
Leo que hay que aprender a desaprender. Igual tiene razón quien lo dice. El que lo dice, lo dice por la necesidad de adaptarnos a los cambios; a los ya existentes y a los que nos esperan, que, aunque inevitables, no necesariamente han de ser halagüeños, al menos para todos.
La Iglesia católica lleva preocupada por la técnica desde la revolución industrial, cuando los retos eran la explotación y la deshumanización. Hoy en día se enfrenta a desafíos parecidos, pero nunca como ahora se había tenido que ver con unas pocas grandes empresas tecnológicas que tienen su propia filosofía. El papa León XIV y los magnates de la tecnología coinciden en que la IA cambia el mundo. La diferencia es para qué y a costa de qué.
En su encíclica, León XIV ha lanzado la voz de alarma sobre el control de la IA por un grupo reducido que podría imponer su visión moral. Para León XIV la Inteligencia Artificial tiene riesgos, y debe orientarse al bien común, con restricciones. Mientras, Palantir publicó hace unas semanas un polémico manifiesto cuyas tesis chocan frontalmente con la encíclica del papa. Para este gigante tecno, la IA es un arma decisiva para la guerra y la vigilancia, sin límites.
Otro choque: la tecnología está para humanizar, argumenta la Iglesia. Para Palantir, sin embargo, es una herramienta para el poder en manos de tecnólogos y gobiernos, y son las élites las que deben decidir; mientras que el papa pide que debatan Iglesia, gobiernos y sociedad.
La inteligencia artificial puede resolver un problema complejo… y equivocarse justo después en algo aparentemente sencillo.
Y eso desconcierta muchísimo. Porque tendemos a pensar que la IA “piensa” como nosotros. Pero no funciona así.
¿Cómo puede una IA resumir un documento técnico de 200 páginas y después inventarse una respuesta simple?
¿Cómo puede programar algo complejo y confundirse con una instrucción básica?
La clave está en entender qué hace realmente un modelo de IA.
No “comprende” como una persona.
No tiene contexto humano.
No razona siempre igual.
Lo que hace es trabajar con patrones, probabilidades y contexto estadístico. Y eso provoca algo muy llamativo: puede parecer extremadamente inteligente en un momento… y totalmente inconsistente al siguiente.
Porque quizá el mayor error ahora mismo no es confiar demasiado poco en la IA. Quizá es asumir que entiende el mundo igual que nosotros.
¿Cómo puede la IA ayudar a la inclusión de las personas con discapacidad intelectual y del desarrollo? Entre promesas de progreso, emergen sombras: sesgos que pueden discriminar a las personas con discapacidad. Pero no es solo tecnología, es el reflejo de una sociedad que aún arrastra desigualdades profundas. Voces expertas y organizaciones alertan: el futuro de la IA debe construirse con ética y derechos humanos. Escúchalas en Planeta Fácil, un espacio de Plena inclusión España.
La inteligencia artificial lo está revolucionando todo y a una velocidad... quizá demasiado rápida para algunas empresas. En Estados Unidos grandes marcas han dado marcha atrás en la implantación de esta tecnología porque el algoritmo cometía más fallos y más imprecisiones que las personas de carne y hueso.
Para estudiar, para generar imágenes, para traducir textos: el uso de la inteligencia artificial (IA) se dispara en España. Ocho de cada 10 españoles asegura que la ha utilizado alguna vez y muchos lo hacen a diario: el 26% paga por utilizarla.
Foto: Matteo Della Torre/NurPhoto via Getty Images
El proyecto Mythos ha puesto sobre la mesa una disyuntiva interesante: ¿estamos dando demasiado poder a una IA que no podemos controlar?. Hoy miramoa a uno de los sectores que más ha encendido las alarmas con esta IA que busca fallos de seguridad en el software, el sector bancario. Hablamos con el tecnólogo Antonio Fernándes.
Y precisamente por eso empieza a ser difícil distinguir qué es realmente útil… y qué es simplemente humo.
En los últimos meses hemos visto asistentes que prometen cambiar nuestra vida, herramientas que aseguran automatizar cualquier tarea y anuncios donde parece que la IA puede hacerlo todo. Pero cuando bajas a tierra, la realidad suele ser bastante más matizada.
Hoy Hablamos sobre qué parte de la IA ya está aportando valor real y qué parte vive todavía más del marketing que de la utilidad práctica.
Porque sí, la IA ya es útil en muchos escenarios:
resumir información
organizar datos
acelerar tareas repetitivas
ayudar en programación, edición o búsqueda documental
Pero también hay mucho ruido:
funciones “con IA” que apenas aportan nada
promesas imposibles
automatizaciones poco fiables
y una carrera constante por meter inteligencia artificial en cualquier producto, aunque no tenga sentido
El problema no es la tecnología.
El problema es la expectativa.
Quizá la pregunta ya no es si la IA cambiará nuestras vidas. La pregunta es: ¿sabremos diferenciar cuándo realmente nos ayuda?
Según un estudio de la consultora McKinsey, más de la mitad de las horas de trabajo en España pueden automatizarse con IA o robots, aunque aclara que el 85% de las habilidades humanas seguirán siendo necesarias en el trabajo.
Desde el año, 2023 las ofertas de empleo que exigen "fluidez en IA" se han multiplicado por 4 en España. Este miércoles, el gigante tecnológico Microsoft: ha anunciado nuevos recortes en recursos humanos: menos dinero para personal y más para las herramientas que lo sustituyen.
Quedan poco más de dos semanas para las Pruebas de Acceso a Universidad (PAU). Cada año, alumnos y docentes se enfrentan a nuevos retos. Este curso, los examinadores vigilarán los pinganillos, unos dispositivos que permiten a los alumnos recibir las respuestas al oído.
La Inteligencia Artificial ha irrumpido no solo en la forma de copiar, sino también en la forma de estudiar. El 89% de los alumnos la utiliza en su rutina. Algo que afecta en su pensamiento crítico y en su capacidad de asociación y memorística.
Para impedir las trampas durante la prueba de acceso a la universidad, en Cataluña se harán controles aleatorios con detectores de frecuencia para interceptar dispositivos ocultos. Una medida que también se aplicará en otras comunidades como Galicia, Murcia y Aragón.