¿"Oportunidad" de negocio o destructora de empleo?: la IA se extiende en el sector inmobiliario
- La tecnología mejora los buscadores de casas, pero también transforma la manera de trabajar dentro de las agencias
- Recogemos la experiencia de los profesionales del sector en el Salón Internacional Inmobiliario de Madrid (SIMA) 2026
"Quiero una casa exterior, luminosa, con dos habitaciones y un balcón". Puede parecer el deseo que lanzar al genio de la lámpara, pero son las mismas palabras que sirven para que una aplicación de inteligencia artificial (IA) despliegue las ofertas de una inmobiliaria con esas características exactamente. A través de un chatbot, la misma tecnología puede responder las principales dudas del potencial cliente: "¿Tengo que pagar yo o el propietario lo honorarios a la agencia?".
La realidad es más prosaica que en el mundo de Aladdín y la IA es ya una herramienta presente en muchas de las facetas de la vida y así se ha podido ver en el Salón Internacional Inmobiliario de Madrid (SIMA) 2026.
"Lo veo como una oportunidad, un valor añadido", afirma a RTVE Noticias el director comercial de Naiz Homes, Carlos Martínez, delante del estand de la empresa, entre pasillos donde circulan y charlan cientos de profesionales del sector. Allí, latente, encontramos otra percepción: es probable que el perfil de los asistentes a una feria empresarial como SIMA haya cambiado en unos años por el avance de la tecnología y su impacto en el empleo.
"La IA y las aplicaciones me están ayudando a sistematizar muchísimos procesos y agilizar cosas que antes nosotros hacíamos manualmente, con una persona física. Los textos de redes sociales, publicaciones…", ejemplifica la propietaria de Ledicia Real Estate, Andrea Tubio, quién la considera una herramienta "complementaria" que hay que aprender a usar.
Su experiencia coincide con las conclusiones de la consultora McKinsey, que apunta que la utilidad de la IA en el sector inmobiliario se está evidenciando en tareas repetitivas y señala tres ámbitos: la gestión de alquileres, el mantenimiento de propiedades y las tareas administrativas o de contabilidad.
Pero esta y otras grandes firmas especializadas en cómo usar la tecnología en los negocios no esperan tanto una destrucción de empleos, como una "transformación" de las profesiones. Al menos en el corto plazo. "Del mismo modo que el 20% de los empleos actuales no existían en 1999, la IA creará nuevas ocupaciones a la vez que sustituya los roles existentes", concluye un informe de abril de 2026 del grupo inmobiliario estadounidense CBRE.
A pie de calle, algunos profesionales llegan a una conclusión muy parecida: "Estoy convencido que va a quitar muchos puestos de trabajo", comenta el responsable de marketing de la promotora Actívitas, Cecilio Martínez. "¿Cuántos y de qué manera? Los veremos conforme vaya avanzando la tecnología. Pero yo empecé dibujando a mano y ahora mismo lo hacen ya las maquinas".
Según la evidencia, los trabajadores principiantes son los más vulnerables. Un estudio de 2025 de la Universidad de Standford citado por PwC calcula que la adopción de la IA ha reducido en un 13% el empleo de quienes salen al mercado laboral en los sectores más afectados (programación informática, gestión financiera, contabilidad y ventas), aunque no ha mermado las opciones de los profesionales con más experiencia. En su caso, incluso las ha aumentado.
Inversiones impulsadas por la IA
Pero, aunque el empleo se estancara, la IA puede aumentar la productividad por hora trabajada y empujar el crecimiento económico. En en ese sentido, el McKinsey Global Institute estima que puede crear valor de entre 430.000 y 550.000 millones de dólares en el sector inmobiliario. La pregunta será entonces: ¿cómo se reparte esa riqueza si no se vincula al trabajo?
Porque lo cierto es que la tecnología ya está abriendo caminos para el negocio, como las plataformas de inversión inmobiliaria. Desde ese sector, Eric Jiménez, del departamento de Atención al Inversor de DomoBlock, reconoce que la empresa necesitaría un "equipo más grande" y sería más lenta en sus respuestas y gestiones sin estas aplicaciones. "La IA ayuda si se sabe utilizar", concluye.
En otras ocasiones, advierten los profesionales, el trato humano seguirá siendo necesario. "Sigue existiendo la necesidad de que haya una persona para sentirse seguro y acompañado", defiende la asesora financiera Paula Taboada.
La clave está en determinar en qué momentos es útil una máquina y en cuáles no. "Si tengo sesenta centímetros de agua en el suelo a las tres de la mañana, probablemente querría a una persona que responda con empatía, y probablemente no querría a una IA", comenta el socio de McKinsey, Alex Wolkomir, en esta conversación al respecto.
En cambio, un estudio de PwC a partir de encuestas a empresas de propiedades multifamiliares concluye que los residentes jóvenes prefieren utilizar chatbots para comunicaciones básicas, en lugar de hablar con un administrador en persona.